Carmina o Revienta, entre la excepción y el precedente en la industria

Carmina o Revienta

Servidor ya ha disfrutado de Carmina o Revienta, la película de Paco León que ha puesto en las portadas el debate sobre las ventanas de explotación en el cine español. Lo que el actor – y ahora director – sevillano ha conseguido (además de una obra original, algo irregular, pero absolutamente sorprendente) es estrenar a la vez en cine, DVD y paga por visión por internet, consolidando las ventanas de distribución que tanto criticábamos cuando comentábamos que habría que desmitificar Netflix.

Y el caso es que todo apunta a que le puede salir bien la jugada. Más de 12000 DVDs vendidos, otros tantos alquileres en plataformas como Filmin o Youzee y 4000 espectadores en los 20 cines en los que ha logrado estrenarla, según datos de distintas fuentes recopilados por El País. Teniendo en cuenta que el alquiler se puede encontrar a dos euros en alta definición en Filmin y a pesar de que a esos ingresos en las tres pantallas hay que restar el margen de los intermediarios, es probable esté cerca de amortizar los 40000 euros que, afirman, ha costado Carmina o Revienta.

¿Puede ser este un punto de inflexión para la industria? Conocidos que están en el sector apuntan a que hay y habrá presiones de todo tipo para defender el modelo actual generalizado de ventanas de explotación, en este caso no hay más que ver como los exhibidores defienden el estreno en cine en exclusiva. También es difícil saber hasta que punto puede considerarse esta película como fundamento de que el sacarla a la vez en internet funciona: su bajo presupuesto, la ausencia de una campaña de marketing potente (prácticamente sólo se ha visto la campaña del propio León) o el hecho de ser la primera tan conocida en dar este paso (muchos alquilan como gesto de militancia a favor de la práctica) distorsionan la posibilidad de extraer conclusiones aplicables al resto de la industria.

En un mercado con varios estrenos a la semana a la vez en cine e internet ¿no será cierto que se impulsará la tendencia a consumir el cine en casa y se perjudicarán esos ingresos que toda película necesita del cine? ¿o, al contrario, son públicos realmente diferentes que no se «canibalizan»? (servidor con dos nenes pequeños no puede ir al cine y sí paga por verla en casa, pero no tengo claro que esto sea la norma). Y, por último, el público que apoya esta obra de León para defender a alguien que sienten como «de los suyos» por defender el estreno en internet ¿seguirá ahí comprando cada semana cuando haya pasado la novedad?

En todo caso me gustaría pensar que lo de León no es una excepción y que será capaz de abrir camino. La cantidad de gente que descubre las plataformas de vídeo online con alquiler y suscripción crece día a día y no hay mejor momento para permitir su visionado en ellas que cuanto la película está en su estreno, donde concentra su visibilidad mediática. Al final en la ecuación para los modelos de negocio para el cine y la televisión en los tiempos de internet están los que presionan para que haya leyes Sinde y los que son capaces de arriesgar con su proyecto para intentar demostrar que hay un espacio para el cobro por contenidos premium siempre y cuando se piense en el espectador como prioridad número uno.

«Internet no forma todavía parte de la actividad económica del cine»

«Internet no forma todavía parte de la actividad económica del cine» afirmó anoche el Presidente de la academia española, Enrique González Macho, en una de las galas de premios más aburridas que uno ha visto en su vida. Es el contrapunto esperado al discurso del año pasado de Alex de la Iglesia. Tiene razón González Macho, estoy firmemente convencido de que los ingresos del cine español provenientes de comercialización en internet deben ser cercanos a cero, aunque es probable que haya un aspecto que ayude: si revisamos el listado de ganadores de los Goya y los buscamos en internet…

Tenemos que «No habrá paz para los malvados» – la gran vencedora, que estoy deseando ver – no está en Filmin, ni en Wuaki ni mucho menos en Youzee. «Eva» – otra que me interesa mucho – tampoco, con «La voz dormida» y «Blackthorn» sucede lo mismo. ¿La excepción? La Piel que habito está en alquiler, por tres euros en Filmin.

Claro que hay un tema de ventanas de explotación y de modelo en internet para alcanzar la rentabilidad, pero Macho y la mayoría gente del cine sigue una lógica perversa: se trata de que todo se adapte a como ellos quieren que funcionen las cosas. Las televisiones, el dinero público y ahora también internet, que tiene que ser regulado y adaptado al modelo que maximiza sus ingresos, en lugar del camino contrario.

Sólo espero que no desaprovechen la oportunidad de proyectos tan buenos como tenemos ahora en España alrededor del cine y las series como son Filmin, Youzee o Wuaki, que les permitan a éstos fórmulas razonables en forma y precio para competir. Lo contrario sería una película española que ya hemos visto mucha veces: llorar porque los piratas son malos y volver a pedir más dinero de otros (televisiones, presupuestos del estado) además de exigir más policía y menos libertades en la red.

Soy un orgulloso productor de «El Cosmonauta»

No lo había comentado por aquí y la entrevista a Nicolás Alcalá, director de El Cosmonauta me ha recordado que quería hacerlo: soy uno de los productores de la película. Suena pretencioso, pero no lo es tanto al entender que soy uno de los miles de productores que apoyan su rodaje y producción bajo una dinámica de crowdfounding.

En la entrevista reflejan su interés por hacer las cosas de una forma muy diferente: estreno simultáneo en internet y en salas, licencia creative commons (que permite uso comercial ojo) y transparencia económica sobre de donde sale su dinero y en qué lo gastan. No las tengo todas conmigo con que la aventura vaya a salir redonda (habrá que ver la película, saber si consiguen estrenar en cines y, en caso de hacerlo, que estando gratis en la red alguien pague por verla en sala), pero en cualquier caso una bocanada de aire fresco y de hacer las cosas de una forma diferente. Creo que como todos los que han colaborado, siento cierto «Orgullo Cosmonauta«.

Toda la información sobre el proyecto en El Cosmonauta

La industria de internet a por la industria del cine en Estados Unidos

Los conatos de boicot en España por la ley Sinde se pueden quedar en un juego de niños comparado con lo que se está anunciando en Estados Unidos. Una incubadora tan relevante como Y Combinator anuncia que financiará especialmente startups que vayan a por Hollywood, que compitan en el ocio con el cine y la televisión. No parece una postura templada, toda vez que el título del post de su blog es «matar Hollywood».

Se ha creado una conciencia de guerra, por las continuas presiones de la industria tradicional de los contenidos para el control y limitación de internet. Como apunta Marco Arment se ha creado la conciencia entre los tecnólogos, las compañías y los emprendedores de internet de que no se puede esperar a la nueva SOPA otra vez, sobre todo porque el plan de los estudios de cine y de las organizaciones gestoras de derechos de autor no se van a detener. Ni en España con la ley Sinde ni en Estados Unidos con el aplazamiento de SOPA y PIPA.

Aquí creo que va a ser necesario un esfuerzo especial para dibujar una línea de lo que se está defendiendo, sobre todo porque es un tema en el que la «opinión pública» va a jugar un papel crucial. La lucha contra SOPA, las protestas de los ciudadanos y las empresas, las webs paradas… ese es el camino – en mi opinión – más que defender Megaupload y los ataques DDOS. En internet somos muchos que llevamos años hablando de estos temas y tenemos una posición clara al respecto, donde hay que ganar la batalla es el ciudadano no tan conectado y no tan interesado por estos temas.

SeriesYonkis y PelículasYonkis en el camino de Napster

Comentando con Jonan el anuncio de la salida de los fundadores de SeriesYonkis y PelículasYonkis , coincidíamos que probablemente el camino que en su día marcó Napster. Una vez que la la justicia americana apuntaló los sistemas P2P con nodos centrales, tanto Napster como otras referencias de la época (hace siete años de esto) tipo iMesh cambiaron de dueños e intentaron la reconversión en servicios de pago que a su vez abonaban los derechos.

Con la amenaza de la ley Sinde en el horizonte, el futuro de SeriesYonkis y PelículasYonkis pasa porque se conviertan en una suerte de servicio que paga por los derechos que emite. Al menos, es desde la única lógica desde la que se entiende que se haya invertido / comprado estas dos webs.

Actualización: como indican en los comentarios, Burn Media apunta a que salieron hace más tiempo (gente del sector me lo confirma) y los desmiente como fundadoras. En todo caso, creo que la tesis fundamental del artículo se mantiene

El alquiler de películas en Youtube: tres consideraciones

youtube XL

Youtube reincidirá en el alquiler de películas y esta vez apostando fuerte. Ya tuvo una experiencia piloto con el festival de Sundance y ahora van a por el catálogo de los grandes estudios (Sony, Time Warner, Universal) en modalidad alquiler / pago bajo demanda. Al hilo del movimiento, tres consideraciones:

  • Google ya empieza a ser una empresa de contenidos por mucho que lleven años negando que fueran llegar a serlo. Youtube pasa a competir con un montón de actores online en la intermediación con los contenidos de los que también es juez como buscador.
  • Si en su momento era Hulu quien le asustaba por su crecimiento de tráfico y por el CPM de su publicidad, ahora es Netflix quien se sitúa como referencia y ante cuyo crecimiento (análisis de Gonzalo Martín) Google parece reaccionar.
  • En todo caso, no se trata de un movimiento rompedor. Hablamos de pago por alquiler / visualización, algo para lo que ya hay un buen montón de opciones, y no de suscripción / tarifa plana. El movimiento es por tanto muy amigable con las grandes productoras.

Relacionado: Economía de las APIs: Youtube y el negocio de la integración en hardware.

Warner: alquiler en Facebook y películas como aplicación

Está bastante movido el tema de la distribución de cine online, con todo el mundo esperando movimientos por parte de las majors hacia opciones más amables para el usuario en precio y experiencia. Warner se ha caracterizado históricamente por no ser muy amigable con los nuevos intermediarios (salida de Youtube amenaza de salir del streaming en música) y sí por probar fórmulas novedosas de distribuir su contenido en solitario (In2movies, hace cinco años) y en esa fórmula siguen ahora con el anuncio de oferta de alquiler de películas en Facebook y su venta como aplicación para el móvil.

Sobre el alquiler informa Hollywood reporter y viene a ser un experimento por el cual los «fans» de «El caballero Oscuro» en Facebook podrán acceder al visionado directamente en el servicio de redes sociales por unos 3 dólares. Funcionará sólo en Estados Unidos y la experiencia incluye comentar la película con amigos (ya sea en los comentarios, el chat o con el status de Facebook). En el caso de la venta de la película como aplicación están traduciendo la propuesta de valor del DVD + extras al ecosistema Apple, con un precio de ocho euros.

Aunque Warner parezca estar desintermediando y teniendo una relación de venta directa con sus seguidores, en realidad Facebook y Apple no son sino otros intermediarios que controlan la experiencia con el usuario final. El primero le obliga a utilizar Facebook Credits por el que comisiona y Apple ya sabemos como se las gasta con el negocio de los contenidos en su plataforma. En todo caso, lo que Warner parece querer evitar son las plataformas con tarifa plana e intentar fórmulas por la que se siga pagando por película.

Alquiler de películas en Youtube, pagos en Boxee. Los nuevos intermediarios cada vez más cerca

U2 vídeo en directo por youtube

Los distribuidores / agregadores de contenidos audiovisuales – desde cadenas de televisión a plataformas que agregan a estas por cable – deberían echar un ojo a movimientos como los de Youtube añadiendo alquiler de películas y Boxee con sistema de pago. Sin duda el que más posibilidades tiene de impactar en la industria es el servicio de vídeo de Google, cuyo negocio cada vez parece estar más alineado con Hulu (monetización de producciones de calidad, no sólo publicidad, también pago) que con la fórmula original de contenidos de usuario.

El abanico de posibilidades que se abre va desde la desintermediación para nuevos creadores hasta la posibilidad para las productoras de apretar el margen que se lleva la plataforma de pago que ahora mismo comercialice su oferta. El vídeo por internet puede forzar que quienes tuviesen un rol de mero agregador – y muchas cadenas de televisión se asemejan a esto – vean amenazada su situación cuando Youtube y compañía estén más presentes en el televisor del salón, algo que no estaría tan lejos si observamos los movimientos de los fabricantes. ¿Qué vamos a ver seguro en los próximos meses? Demandas de que se legisle a su favor y contra el vídeo online, algo que ya podemos ver tejiéndose en Italia como cuenta alt1040. Eso sí, el argumento no será que hay una amenaza para el negocio basado en que hay pocas licencias para canales de televisión y apaños como la TDT de pago, sino ¿adivinan? la propiedad intelectual que los malvados internautas amenazan.

Relacionado: Los nuevos intermediarios en la televisión y el cine por internet. Tendencia 2010.

Los nuevos intermediarios en la televisión y el cine por internet. Tendencia 2010

Open Screen Project

La integración entre televisión, cine e internet no sólo se va a saldar con nuevas formas de consumo (bajo demanda, ver la tele y navegar a la vez) y de distribución (por internet frente a la TDT) sino también está comenzando a trastocar el poder de los intermediarios actuales como ya sucedió con la música. Si empezamos a ver a los canales actuales como lo que son – agregadores de contenidos de otros, con un pequeño porcentaje de producción propio, a los que el estado concede un mercado acotado – podemos entender que en el entorno de la TDT se encuentren muy cómodos, pero que el escenario del vídeo por internet les aterre: tanto por la aparición de nuevos intermediarios mejores conocedores del medio como por la comercialización directa de los productores de contenidos que no los acaben necesitando para la distribución.

Su tabla de salvación estaría – cómo no – en cambios legislativos que extendieran el status quo al vídeo en la red, salvaguardando la escasez ficticia de las licencias de TDT. Si esto no sucede o la intervención del estado no es lo suficientemente protectora – crucemos los dedos por que así sea – el paulatino acercamiento a la «tele del salón» de nuevos actores hace que el aspecto del futuro del negocio de la televisión no se parezca demasiado a lo que hemos venido viviendo en nuestro país. Los nuevos intermediarios en la televisión y el cine por internet pivotan sobre los tres elementos clave para hacer negocio en este ámbito: experiencia de usuario, cambios en la distribución y control sobre el canal. Según conjuguen estas variables, serán capaces de hacerse con un espacio en el salón de casa y articular un negocio a partir de él. Veamos

Control sobre el canal

Cuando hablamos de nuevos intermediarios nos referimos tanto a los que ofrecen un dispositivo para conectar a la tele del salón, como a los que son un servicio de distribución de contenidos online. En el primer caso, tenemos quienes apuestan por un control más fuerte de qué puede hacer el usuario como las consolas de videojuegos, a partir del cual ofrecen el acceso a contenidos de pago y quienes sólo quieren favorecer a la tienda propia pero permiten que existan otras opciones. A más control, menos posibilidades de que el usuario te escoja como opción preferente, pero también más posibilidades de que ofrecer el dispositivo te permita hacer negocio; por contra, quienes dejan la puerta abierta a cualquier fuente de internet dan más valor al usuario de entrada, pero tienen complicado que no sea un servicio online quien haga las ventas / alquileres.

Sezmi

Experiencia del usuario en la televisión por internet

La tele tradicional ofrece una experiencia de usuario inigualable, es sentarse en el sofá, pulsar el botón y listo. Si se quiere competir en la distribución de contenidos, todo lo que sea alejarse del estándar pone más difícil el ocupar el papel de intermediario. Aquí también hay que tener en cuenta el valor del «enchufar y listo» frente a opciones en las que uno se monta un ordenador, lo configura y lo mantiene. Las soluciones actuales basadas en «descargo por P2P/descarga directa en el ordenador y luego lo paso al disco duro multimedia» o «enchufo un ordenador a la tele del salón para hacer lo mismo», son escogidas por la libertad que ofrecen de utilizar el contenido bajado de la red, pero probablemente sean cada vez más farragosas de ejecutar.

También deberíamos esperar que crezca la demanda de contenidos de nuevos creadores del vídeo por internet, de los Nikodemo, Balzac.tv, Malviviendo y compañía. El poder ofrecer acceso a los mismos y un escenario donde estos hagan negocio debería ser también una variable a considerar.

Los nuevos distribuidores del cine y la tele por internet

Desde hace años asistimos a una dura pugna por liderar este terreno. Con Hulu la industria de los productores de televisión ya demostró que no quiere otro iTunes, pero es un modelo que tiene varias asignaturas pendientes como es decidir si cobrar y qué hacer con los intermediarios que quieren llevarlo al salón donde competiría con la televisión por cable americana.

En un escenario intermedio entre Hulu y los Megaupload / Megavideo tenemos a Youtube, que seguirá siendo un actor ineludible: todo el mundo quiere tener al servicio universal de vídeos en su solución, pero el negocio pasa por acuerdos con los productores que todavía no están resueltos, los grandes no quieren quedar en manos de Google y para los pequeños no escala el negociar uno a uno. Finalmente Megaupload / Megavideo y similares tienen un futuro a largo plazo poco claro, con tanta presión por parte de la industria y unos gobiernos animados a imponer mayor control en internet, tienen difícil hacer una transición hacia servicios con acuerdos con los creadores de los contenidos.

Televisor Philips

Candidatos

Candidatos a nuevo intermediario hay muchos, sólo glosar algunos destacados y sus posibilidades.

  • Las consolas: parten de una posición privilegiada al estar ya conectadas al salón de casa y tener un índice de penetración muy importante. Sony y Microsoft llevan años teniendo esto más o menos claro y ofreciendo soluciones bajo demanda de contenidos audiovisuales, incluida la alta definición. Su punto débil frente a otras soluciones más abiertas es el control de lo que puede hacer el usuario a la hora de acceder a servicios online.
  • Los fabricantes de set-top boxes: entre los que hay de todo, completamente abiertos a quienes son clientes de su propio servicio. Dentro de este grupo podemos destacar a Boxee, Telebision, BluBrain, Roku o AppleTV. Todos comparten su escasa penetración en el mercado de momento (algunos ni siquiera han salida) y la dificultad de encontrar la solución a la ecuación «apertura / negocio».
  • También tenemos a quienes optan por tener un HTPC completo, tanto hecho a medida (seremos la minoría) o soluciones de fabricantes como el Acer Aspire Revo.
  • Los propios fabricantes de televisores, como Sony o Phillips.

Flash en la televisión

Y dejamos algunas variables a evaluar. En la experiencia de usuario también pensará en cómo se plantea y qué valor aporta internet en el salón de casa, si pensamos en una televisión social a lo Boxee, si el usuario demandará experiencias interactivas o querra una web reducida a la recepción de datos a través de widgets.

En este 2010 apostaría a porque todo este ecosistema de nuevos intermediarios va a poner toda la carne en el asador para hacerse con hueco cerca de la televisión del salón. Si lo consiguen y la legislación lo permite, los actuales agregadores – también conocidos como canales de televisión – deberían empezar a pensar en que es una batalla en la que lo tienen complicado a largo plazo.

Epix, películas a 720p desde los estudios de cine

EpixHD

Los estudios de cine lanzan Epix, un servicio de películas en alta definición en streaming para Estados Unidos. El paralelismo inmediato es con Hulu, el servicio análogo para televisión, con la diferencia de que respetan la ventana de explotación de las salas de cine: las películas en Epix saldrán al mismo tiempo que en pay-per view, antes que en DVD. Detrás del movimiento están Lionsgate, Paramount y MGM y, de momento, se encuentra en beta privada.

Lo interesante del movimiento es ver si los grandes estudios de cine están aprovechando su «puesta al día con los nuevos métodos de distribución en internet» para deshacerse de intermediarios. Epix va a ser comercializado como un canal de televisión para los paquetes de televisión por cable y, como añadidura, va a ser un servicio online. De esta manera los estudios no pisan el pie de la industria de la televisión por cable (que ya obligó a Hulu a «banear» a Boxee), pero sí que parece que no quieren depender ni de iTunes ni de Netflix.

Más información en Mashable, Uberbin.