Si todo va cifrado, Alphabet ya no necesita tanto a Google Fiber

Logo Chrome

La última beta de Chrome comenzará a marcar las páginas HTTP como no seguras si recopilan contraseñas o información de tarjeta de crédito. No es el primer paso, yo empezaron a empujar a los creadores de páginas utilizando el cifrado como una ventaja a la hora de posicionar (con efectos medidos, por cierto)

Este movimiento no es sólo una mejora de seguridad para el usuario (ahí está también Firefox) con una ventaja indirecta para Google: a más confianza en online, más uso de internet, más compras, más inversión en publicidad; esta apuesta por cifrar las comunicaciones supone que lo ahí sucede permanezca ofuscado a las operadoras.

De esta manera las pretensiones de Telefonica y cía por cobrar por la existencia de servicios “over the top” sobre sus redes en función del uso o del negocio de estos resulta impracticable: la teleco no puede saber si hemos alquilado una película en Youtube o estamos viendo vídeos en Marca. A partir de esto, proyectos como Google Fiber pierden importancia (ahora congelado), añaden menos valor para Alphabet como grupo y resulta más fácil evitar las enormes inversiones que supondría ser un operador que pueda liberarles de la intermediación de las actuales telecos.

Chrome ofuscando la URL

Chrome ofuscando la URL

Lo ha detectado Extreme Tech en una versión todavía no lanzada al público: en lugar de mostrar la URL, Chrome empezaría a enseñar la caja de búsqueda dentro del sitio. No “la matan” en el sentido de que nada cambia en el funcionamiento como navegador y haciendo click la obtienes… pero el movimiento “potenciador de búsquedas” parece claro.

Y a pesar de que en términos de usabilidad me parece interesante y me gustaría probarlo, está demasiado arrimado al interés de negocio de Google como para que no salte la alarma. En otro orden de cosas, el nuevo Firefox me ha parecido bastante bien diseñado (muy Chrome eso sí) y con una mejor apuesta por la sincronización que falta le hacía.

PS: justo tras terminal este apunte, llego a esta entrada de Allen Pike mucho más interesante

No sólo de webKit va a vivir la web

Logo Chrome

Contra todo pronóstico la categoría de motores de renderizado web anda revuelta. Google anuncia que inicia un camino aparte después de haber contribuido desde hace años a WebKit que es quien sigue integrado en Chrome; por otro lado tenemos una alianza inesperada, la de Mozilla con Samsung para un nuevo motor pensado para dispositivos móviles.

Lo interesante no es sólo que esto rompa el debate sobre el monocultivo en la web, sino entender las razones de los movimientos.

En el caso de Google, merece la pena leer a uno de sus ingenieros y defender los motivos técnicos (aunque de fondo va a ser inevitable barruntar que no estaban felices en la gobernanza del proyecto WebKit, compartida con Apple y el resto de contribuyentes). Con Firefox y Samsung el asunto es más complicado, el primero tiene Firefox OS (que los coreanos no van a adoptar de momento) y el segundo depende de Android por más que quiera empujar Tizen… enviando de paso un nuevo mensaje a Google.

En todo caso, parece claro que no sólo de webKit va a vivir la web.

Google Now y la importancia de la cuota de mercado de Chrome

A través de un descubrimiento de un programador se ha conocido la existencia de un inminente “centro” de notificaciones en Chrome. Muchos ya están barruntando que sería la puerta de entrada de Google Now en el navegador web, trayendo la experiencia que ya se puede disfrutar en las últimas versiones de Android.

Convencido como estoy de que es el proyecto más importante de Google en años, por lo que tiene de anticiparse a una tendencia que puede erosionar mucho el mercado de las búsquedas, creo que esto refuerza la importancia estratégica de Chrome en los planes de Google.

De hecho es reseñable que en algún que otro estudio del mercado de navegadores se está postulando que a final de 2012 y comienzos de 2013, Chrome está bajando e Internet Explorer volviendo a crecer. Curiosamente no gracias a Windows 8 y Explorer 10 (que, por cierto, es un gran navegador), sino que casi diría que se puede correlacionar con la agresividad publicitaria de uno y de otro: Google puso mucha presión a comienzos de 20122 y Microsoft a finales.

En todo caso, Now en Chrome sería uno de los movimientos a anotar. Si consiguen mejorar la ejecución – todavía muy limitada sobre todo en español – habrían conseguido una posición privilegiada en esa tendencia hacia “el descubrmiento”

Chrome ya es el segundo navegador del mercado

Logo de google Chrome
Chrome ya es el segundo navegador por uso en el mercado según los datos StatCounter, que reflejan un patrón claro: el browser de Google es el que más crece, Firefox desciende en uso y Explorer consigue aumentar cuota gracias a la versión 9 que no está nada mal.

Al final se confirma la tendencia que veníamos apuntando y no sólo eso, también que Chrome a quien roba mercado es a Firefox sobre todo. De hecho las estadísticas de Weblogs SL ya reflejaban el cambio en la segunda posición del sector, con un crecimiento espectacular de Chrome en el último año.

Relacionado: Qué está haciendo Google con Chrome que no están haciendo ni Mozilla y Microsoft

Qué está haciendo Google con Chrome que no están haciendo ni Mozilla y Microsoft

Logo de google Chrome

La predicción de que Chrome superará a Firefox en el mercado de navegadores por parte de Statcounter (CW) no es sino el siguiente paso lógico de un proceso que empezó en 2008: robo de cuota a Firefox, al que roba el mercado de los usuarios más avanzados gracias a una mayor innovación que provoca que sea el navegador de Mozilla quien empiece a seguirle y no al revés.

En todo caso, hay algo que está haciendo Google con Chrome y que han dejado de lado Microsoft y Mozilla y es bastante básico: publicidad más allá de aprovechar el poder de difusión de los canales propios. Mientras que en Microsoft siguen pensando que con MSN llegan a un público amplio y en Mozilla siguen confiando en el “boca-oreja”, Google no sólo aprovecha esos dos mecanismos sino que además está invirtiendo en publicidad en sitios de terceros donde está su público objetivo.

No es esta la única razón, claro (la marca Google, un gran producto y las prescripciones en contenidos de expertos también ayudan), pero uno no deja de sorprenderse como compañías y organizaciones tan “tecnológicas” descuidan el marketing online o lo afrontan con una visión ombliguista.

El navegador vuelve a ser un arma para imponer estándares: Google saca H264 de Chrome

Logo de google Chrome

2010 fue testigo de una batalla de estándares en los codecs de vídeo, con H.264 como estándar de facto pero propietario y con importantes costes por licencia y otros estándares abiertos como WebM y Theora, que tienen también cierta carga de incertidumbre por patentes y rendimiento. De fondo está la lucha por los estándares en la web, algo que recuerda a la primera guerra de los navegadores, cuando Microsoft pensaba que dando gratis el suyo podría imponer tecnologías de desarrollo y acabar haciendo rentable la operación.

Ahora es Google quien anuncia que abandona el soporte a H.264 en Chrome en nombre de la “web abierta”, algo que ya había hecho anteriormente Mozilla para su Firefox. Muchas dudas de una apuesta contra gran parte de la industria que se había decantado por H.264, en la que queda una larga sombra respecto al soporte de Flash en Chrome y que más armas pondrá sobre la mesa (de entrada, la codificación de los vídeos en Youtube y el soporte desde Android). El debate candente, en Genbeta.

El fin de la era negra de los navegadores web

Firefox 3

Podemos considerar la noticia de que por primera vez Firefox sustituye a IE como el navegador más utilizado en Europa, como un punto de inflexión, el fin de la era negra de los navegadores web. Es la época marcada por el reinado absoluto de Microsoft tras la muerte de Netscape y de la que Internet Explorer 5 e Internet Explorer 6 son el principal exponente: problemas terribles de seguridad, ausencia de innovación e incompatabilidad con los estándares web. Hay que reconocerle a Mozilla el haber conseguido revertir esta situación, con Firefox como uno de los productos más importantes para la web de la última década.

La situación a día de hoy, con la segunda guerra de navegadores, no se podría haber alcanzado sin el empuje de Mozilla: Firefox disputando el líderato en algunas partes del mundo, Chrome subiendo como la espuma y Microsoft con un Internet Explorer 9 que es un gran navegador y que apuesta realmente por la compatibilidad con estándares. El único aspecto a lamentar creo que es la situación de Opera, que tiene un producto realmente bueno e innovador, pero no consigue una cuota de mercado en consonancia.

Chrome como el caballo de troya de Google

Chrome Web Store

A bote pronto lo de una tienda de aplicaciones web a través del navegador chirría. Primero porque la frontera entre aplicación y “web normal” no está muy clara, el intermediario no facilita descarga o instalación ni incide en que esa aplicación funcione mejor. Segundo por la propia naturaleza de la web, multiplataforma y abierta, por lo que todo intento de fragmentación resulta contraproducente: compro el acceso a una aplicación web que podré utilizar con un navegador, pero no con otros.

De hecho en la salida de la tienda de aplicaciones web de Google Chrome vemos dos posiciones claras por los desarrolladores, una es que en las aplicaciones gratuitas el acceso es igual en otros navegadores (en Chrome la diferencia es que te ponen un enlace destacado como el de la imagen), la otra es que la mayoría ha invertido muy poco en esto, siendo la “aplicación” apenas un enlace a su web actual (incluida la de Google Reader). La Web Store de Chrome me sigue pareciendo una apuesta más a futuro que algo con valor real a día de hoy…

… aunque con los planes confirmados de Chrome OS sí que tendría más sentido. Las tiendas de aplicaciones han funcionado en móvil por varios motivos, entre los cuales están la integración y el control sobre la plataforma en que se ejecutan, pero también el plantear una experiencia superior a la del navegador. Todo eso con el incentivo para desarrolladores de ofrecer un entorno de mayor cultura de pago. Conseguir todo eso con aplicaciones web (HTML5, Flash) a través del navegador (de un sólo navegador) y con una tienda que tiene demasiadas propuestas que no son sino enlaces a las páginas de siempre se antoja harto complicado. ¿Dónde podría tener más sentido? En un entorno donde el navegador sea la única opción, ofrezca la mejor experiencia dentro del dispositivo y sea fácil acceder y pagar.

Chrome como sistema operativo: todo por la nube

Si su apuesta de Chrome como sistema operativo funciona, entonces su tienda de aplicaciones cobraría sentido como una fórmula para empujar el desarrollo hacia aplicaciones web. Y no sería mala cosa, la economía de las aplicaciones para dispositivos móviles beneficia a los grandes (recursos para afrontar varias plataformas) y produce una gran fragmentación del mercado. Desde que lo anunciaron hasta este nuevo recordatorio han cambiado algunas cosas (los tablets amenazando canibalizar al PC) y ¡todavía queda al menos medio año para que tengamos equipos con él en el mercado!. La impresión es que va a llegar algo tarde, tras el “momento dulce de los netbooks” y que el espacio de los tablets quedará para Android.

Desde esta perspectiva, Chrome es una especie de caballo de troya por parte de Google. Primero su posicionamiento como navegador web, luego este paso ofreciendo un “marketplace” para desarrolladores aunque con poco valor para los usuarios… finalmente debería ser un sistema capaz de ofrecer un entorno completo en el que todo lo que se ejecuta lo hace con tecnologías web. El primer paso lo dieron con mucho acierto, el segundo lo acaban de presentar… ya veremos que resultados obtienen con el tercero.

Chrome Web Store, la tienda de aplicaciones para todos los que no son Apple

Chrome web store

Tengo que reconocer que lo de la Chrome Web Store me ha sorprendido: una tienda de aplicaciones web. Esto de entrada puede resultar un tanto extraño, porque lo es, ¿compramos la aplicación Youtube, Google Maps o Flickr? ¿qué significa eso?. Si nos atenemos a lo que han explicado en la keynote del Google IO, pues básicamente dos cosas: que Chrome Web Store se encargará de la transacción / pago y se llevará presumiblemente una comisión por ello y que si usamos Chrome habrá atajos para acceder a esas aplicaciones. Y ya está. Son “aplicaciones web” normales, que se pueden acceder desde cualquier navegador y que utilizan las tecnologías estándar. Lo que no queda demasiado claro si Chrome es imprescindible para comprar y cómo se comprobará desde otro navegador que eres quien ha comprado.

El movimiento parece encaminado a coger algunas de las ventajas de las tiendas de aplicaciones – un administrador que garantiza las aplicaciones que hay, que les da visibilidad, las organiza y gestiona los pagos de los usuarios – pero evitando el inconveniente de que esté ligada a una única plataforma, y ahí toca mirar a Apple. Y es que Apple es el ejemplo paradigmático de plataforma cerrada y también de éxito de tienda de aplicaciones. Algo muy interesante de Chrome web Store es que se trata de aplicaciones que funcionan en Safari, por lo que Google abre una vía para desarrolladores que no quieren estar o son rechazados en la App Store de Apple, pero desean cobrar por uso, estar en un repositorio, etc… el desamor entre Google y Apple promete años de gestos de cariño como este.

Claro que el movimiento tiene al menos dos sombras iniciales. Una es la filosofía en sí, que viene a ser el crear un “punto de entrada al pago en la web” y que lo gestione – comisionando – Google. El otro viene dado por los límites del navegador frente a las aplicaciones nativas. Con Flash o sin Flash, usando Silverlight o partiendo de HTML5, las aplicaciones instaladas siguen permitiendo ofrecer una experiencia de usuario superior.

Dos bolas extras, relacionadas con Microsoft. La primera es que hace años apostaron por una “visión” del software más servicios, a la que podríamos asimilar todo lo que está ocurriendo con las aplicaciones en el móvil, que son nativas y se conectan a servicios online. El problema de Microsoft es que quienes están ejecutando bien esta idea son Apple y Android. La segunda tiene cierto componente irónico: hace un montón de años abandonaron el desarrollo de Internet Explorer al no encontrar negocio ni poder dominar los estándares de la web a pesar de su dominio. Si lo del Chrome web Store funcionase no dejaría de resultar curioso el hecho de que haya sido el último en llegar al mercado de los navegadores quienes apuntasen a su rentabilidad más allá del negocio de la publicidad en las búsquedas.