El sector del taxi contra Uber y Cabify

Foto Taxi

No habíamos hablado por aquí de Uber, el servicio de alquiler de coche privado con chófer que lleva operando bastante tiempo con éxito en Estados Unidos. La idea detrás es una suerte de competencia respecto al taxi con un alto componente tecnológico (aplicación para solicitarlo y pagar, cerrar horario y tener una previsión del coste) y de posicionamiento en servicio «premium» (chofer, coches de gama alta) pero sin ser mucho más caros (algo sí).

El caso es que Uber compite con uno de los sectores más regulados y con mayor poder de movilización y presión, el del taxi. De hecho en Chicago y otras ciudades en los Estados Unidos se está desencadenando una guerra legal con varios frentes: los taxistas que ven crecer una competencia a su servicio, los «innovadores» que defienden su propuesta disruptora del sector y en medio las administraciones que a su vez tienen sus propios incentivos en forma de tasas e impuestos al sector.

Hace unas semanas, cuando en Genbeta entrevistamos a la gente de Cabify (para entendernos, el Uber español), defendían la legalidad de su propuesta cuando le preguntamos precisamente por este escenario. Aunque así sea, ello no quita para que, si crece, vaya a haber una fuerte disputa con el sector del taxi.

El caso es que la propuesta de Cabify tiene sus puntos fuertes en la calidad de servicio que se le presupone (servidor no ha probado la propuesta española) que siempre ha sido bastante imprevisible en el sector del taxi (en resumidas cuentas, casi nunca el taxista tiene un incentivo para intentar dar el mejor servicio porque no hay necesidad de fidelización, te toca el taxi que te toca y eres un cliente cautivo), pero en España el hecho de pagar un precio extra en estos tiempos se antoja muy complicado. Mientras, tecnológicamente, el sector del taxi ha avanzado gracias a varias propuestas de servicios online y aplicaciones, pero – hasta donde servidor ha probado – se resiste a introducir elementos que incentiven el buen servicio como sistemas de valoración de cada taxista por parte de los usuario y que uno pueda pedir repetir quien le lleva.