AOl regala Bebo

BeboEstrictamente habría que decir «AOL vende Bebo«, pero a tenor del precio – 10 millones de dólares cuando le costó 850 – estamos ante la «suelta de lastre» anunciada. Al final el proceso de concentración de redes sociales en Facebook y el foco de AOL en contenidos más que en lo social, han hecho que Bebo haya quedado como un juguete roto más en el sector.

Los compradores, una firma de capital riesgo, no está muy claro que harán con el producto. Más información en Paid Content, TC.

Facebook y la concentración de redes sociales: AOL se rinde con Bebo

BeboEl anuncio de AOL de que se rinden con Bebo – servicio de redes sociales que compraron hace un par de años por más de 800 millones de dólares – ejemplifica la concentración a la que hemos asistido en redes sociales. Facebook no deja de crecer y de hacer valer su poderosísimo efecto red frente a las alternativas locales (aunque aquí resiste Tuenti), globales (conquistando poco a poco las plazas en las que Orkut sigue como líder) y verticales (redes especializadas o muy ligadas a un tema como MySpace y la música). Esto siempre es una noticia preocupante: un único punto de definición de reglas de privacidad mundiales, de poder en el mercado publicitario y en la identidad online.

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El retorno por la música gratis en las redes sociales

Mucho está dando que hablar este artículo de Billy Bragg en el NYT. Su tesis es que parte de los 850 millones pagados por Bebo deberían ir a parar a los músicos que subieron su trabajo a la plataforma y la hicieron atractiva para los usuarios. El retorno por subir su música a las redes sociales debería venir por compartir los ingresos por publicidad – en ellas escuchar música es gratis para los usuarios – que consiguen los Bebo, MySpace y compañía.

«Las radios también promocionan nuestra música y pagan sus royaltis, en reconocimiento a la contribución de los músicos a su trabajo».

La discusión (Techmeme), ha dado para mucho.

Hay un primer punto evidente en el que Bragg desafina: los músicos subieron sus canciones a Bebo a sabiendas de que no se les iba a pagar por ello. No hablamos de redes P2P ni de Mp3blogs donde se pueden conseguir los discos sin que sus autores lo promuevan, en Bebo y MySpace está el material que cada grupo quiere, cuando quiere y durante el tiempo que quiere. Pretender a posteriori renegociar estas condiciones se plantea como una pose un tanto ventajistas.

Pero, obviando este punto, ¿está señalando Bragg una injusticia? ¿una actitud parasitaria de los nuevos promotores musicales respecto a los creadores? Creo que parte de la clave está en distinguir lo que es «media» de lo que son plataformas en internet. Las radios son «media», tienen una programación que eligen y pinchan a los músicos que ellos quieren; MySpace y Bebo son plataformas online en las que cualquier músico se puede registrar, subir la música que quiera y pelear por ser escuchado. No se pueden aplicar las reglas del primero al segundo, no es válida la analogía.

En todo caso, ¿les cabe esperar a los músicos un retorno por la música gratis en las redes sociales que vaya más allá de la promoción? (de hecho, con la publicidad en Youtube se asume que se compartirán ingresos) A priori está en su mano decidirlo, si mañana alguna plataforma comienza a ofrecer el compartir ingresos a cambio de exclusividad, podría llegar a tener un valor diferencial con el que hacerse un hueco, atrayendo talento. Sin embargo, son los propios músicos los que ante el descenso de ventas, apuestan mayoritariamente por subir canciones al MySpace de turno luchando por un poco de atención.

En todo caso, estoy con Bragg en que si quiere ingresos por que se puedan escuchar en las redes sociales, que los pelee, que se niegue a que su trabajo esté en Bebo, Myspace y similares. Las plataformas online tienen el reto de lograr que todos ganen, no se puede hacer un negocio sostenible en internet si los creadores no salen también ganando . El problema para las tesis de Bragg es que, indirectamente, ya lo están haciendo.

AOL compra Bebo

BeboAOL compra Bebo por 850 millones de dólares en una operación que si trasladamos a «precio por usuario» nos llevaría a una valoración de 21.25 por cada uno de los 40 millones de usuarios de Bebo (Business Wire).

Con la compra de Bebo, AOL se va a enfrentar al problema de la publicidad en redes sociales, aunque la compra ya indica su optimismo acerca de la posibilidad de hacer negocio en ellas. Probablemente confíen en su tecnología de «behavioral targeting», aunque viendo los escasos éxitos de Facebook – sin tener cifras de sus SocialAds ni de sus anuncios super segmentados – o de Google y MySpace, parece complicado que un actor nuevo en las redes sociales vaya darle la vuelta a la situación.

Interesante anotar como hace dos años AOL se hizo con Weblogs Inc en lo que se vio por muchos como la consagración de los blogs como medios online y ahora se suman al fenómeno de moda en la web, las redes sociales. Otro detalle, Bebo apostó por la API de Facebook en lugar de por OpenSocial.

Bebo con Facebook frente a OpenSocial

Facebook abre su API a otras redes sociales y empieza por Bebo. De esta manera la «Open Application Platform» es compatible con Facebook, una aplicación desarrollada para una de estas redes, será compatible con la otra: las apis, el lenguaje de marcas incompatible con HTML y las consultas son idénticas. En el blog de desarrolladores de FB apuntan a que este es un primer acuerdo y que están abiertos a más acuerdos de este tipo.

Por un lado tenemos OpenSocial, que no fue sino un movimiento defensivo por parte de Google, un intento de reforzar al resto de redes sociales ante el empuje de Facebook. Por otro está el interés de esta red social en apoyar sus APIs y estándares aún a costa de reforzar a un rival como Bebo, si logran que el suyo sea el «de facto» para las llamadas «aplicaciones sociales» tendrán el control sobre unas especificaciones muy valiosas. Como en todo, el beneficio para los usuarios estaría en el uso de estándares abiertos controlados por una organización independiente y que los desarrolladores se centrasen de una vez en hacer aplicaciones valiosas, usables y de calidad.

Por cierto, que manía con llamar «Open» a cualquier iniciativa que no va más allá de dar una API… es el mismo tipo de apropiación de conceptos como el de «solidaridad» cuando se refieren a beneficencia.

Más información en Allfacebook.

Relacionado: OpenSocial y los desarrolladores.

iTunes en Bebo, negocio en las redes sociales

itunes plusPor aquí hemos hablado bastante de Facebook, la red social que se ha planteado como plataforma para que otros servicios «vivan» sobre ella. El punto débil, claro, es que si permites a terceros ejecutarse sobre tu red, gastar tus recursos y aprovechar tus usuarios, ¿dónde está tu negocio? Pues probablemente, en movimientos como el que han anunciado Apple y Bebo para Reino Unido e Irlanda. El acuerdo entre ellas supone que la primera venderá las canciones de iTunes en Bebo, los músicos registrados tendrán un widget para vender su repertorio en la propia red y se apoyará la difusión de artistas menos conocidos mediante el regalo de canciones. Obviamente, Bebo, que pone sus ocho millones de usuarios en las islas, se lleva un pellizco.

Planteado así, el movimiento apenas va un poco más allá de la integración de tiendas en los viejos portales, que todavía hoy perdura, pero el potencial es mucho mayor. No sólo en Bebo, las redes sociales pueden a partir del conocimiento de sus usuarios (música, eventos que guardan, noticias que seleccionan) articularse como motores de recomendación que detecten los intereses de sus usuarios y les ofrezcan productor que podrían ser de su interés. Es más, como se hace en este pacto, habrá usuarios que convertirán en revendedores de contenidos y que aprovecharán su situación en la red para ofrecer productos y servicios (veo a eBay asomando la nariz de un momento a otro). ¿Qué la red social no está centrada en la música? Plataformas como Facebook no precisan de ello, con la aplicación de Last.fm ya tienen el mecanismo para empezar a ofrecer entradas de conciertos (que por cierto, es el negocio natural al que debería moverse Last.fm).

Vía News.com.