No es posible una «App Store» libre de porno, incluso para Apple

En las últimas semanas han coincidido la expulsión de 500 px de la App Store de Apple con la aparición de Vine de Twitter, su aplicación para grabar y subir vídeos.

El caso es que tanto Vine como Twitter permiten acceder a porno de forma bastante fácil, siendo este el motivo por el que Apple apuntaba que había expulsado la aplicación de 500px (aquí además ampliaban aduciendo que algunos usuarios habían encontrado pornografía infantil). El resultado es una contradicción insalvable: o exiges versiones de las apps sociales en las que hay filtros especiales para el ecosistema Apple (y aquí arriesgas a falsos positivos, a que algunos actores relevantes de lo social en la red no le interese desarrollar estos filtros, a que la experiencia final sea peor en dispositivos Apple que en otros) o acabas aceptando que la advertencia de que una aplicación permite acceder a contenidos para adultos debería bastar.

Mi impresión es que Apple si quiere ofrecer un entorno «protegido de porno», lo que debería abordar es la inclusión de multicuenta en iOs: que haya una para cada miembro de la familia y se pueda establecer el control de qué aplicaciones son accesibles para los menores. Facilitar el control a los padres y no tanto intentar ejercer una vigilancia global, que además es imposible.

No es más que una continuación del debate por qué la censura se acepta mejor en videojuegos que en literatura o cine

Amazon entre sueños de tablets y la realidad de su app store

Sin ningún producto todavía en el mercado, Amazon estima que podría convertirse en el segundo gran fabricante de tablets del mundo, al menos atendiendo a las órdenes de suministro que se barajan en Asia. Más de un millón de tabletas para 2011 son muchas unidades teniendo en cuenta que no veremos nada por su parte hasta después de verano.

Mientras tanto su App Store (que por cierto, ha ganado el juicio a Apple por el nombre) lleva un par de semanas recibiendo críticas desde desarrolladores. La mayor de ellas es que hay poco negocio de momento, a pesar de que la están empujando con exclusivas y subvención en el precio de aplicaciones.

Sigo pensando que Amazon es uno de los grandes tapados en la era post PC y que su verdadero potencial lo vamos a medir este otoño: con dispositivos en el mercado en los que irán integrados Kindel, Amazon Cloud, la tienda de aplicaciones y, presumiblemente, software adicional a Android. Pero de momento eso son sólo sueños…

El pulso de Apple a la industria de los contenidos

Jobs

Apple se suele plantear como una de las salvadoras de la industria de los contenidos en la era digital, gracias primero al éxito de iTunes en la música y, más recientemente, al rol que se está asignando a iPad a la hora de crear una cultura de pago paralela a la web. Pero en realidad casi podríamos hablar de relación de amor-odio, en pleno apogeo de iTunes las discográficas detectaron su dependencia y la posición de poder de Apple que forzó el precio fijo de canción a cambio de mantener el DRM y estuvieron luchando con ella hasta que las condiciones cambiaron hace apenas un par de años.

Con la App Store en iPhone y iPad la situación va camino de repetirse. Por un lado tenemos a una industria entusiasmada por tener un escenario que pueda ser de una cultura de pago mucho mayor que la web y que haya alguien que haya construido una experiencia para que, al menos, tengan la posibilidad de intentarlo. ¿El problema? Pues que básicamente Apple quiere apalancarse en una posición de único proveedor, cobrando no sólo la comisión por descarga de aplicaciones sino por cualquier contenido de pago que se consuma en aplicaciones iPhone / iPad.

El rechazo de la aplicación de Sony Reader muestra el camino que parecen dispuestos a tomar: sólo ellos venden contenidos para ser consumidos dentro de sus dispositivos, cualquier otro intermediario (en este caso Sony, pero pensemos en Kindle, en Leqtor, en las aplicaciones de las editoriales de cómics, en los periódicos, en Netflix, etc…) no sólo no podrá vender desde su aplicación sino tampoco dar acceso a contenidos comprados fuera la misma. Ya dieron un primer paso hacia este escenario al impedir las suscripciones en iPad a revistas y periódicos, al menos hasta que tengan desarrollado su propio mecanismo con cobro de comisión.

La salida para estos otros intermediarios, barrunto, será utilizar los sistemas de pago de Apple, que aplicarán la comisión correspondiente a cada compra / suscripción. De momento no está nada claro hasta donde están dispuestos a llegar, pero si fuerzan el pulso, la situación a corto sería que el resto de intermediarios tendrá que luchar por apoyar otras plataformas (sobre todo Android), algo que a la larga también interesará a la industria con derecho sobre los contenidos… que no querrá convivir con un único intermediario que acapare la mayor parte de la demanda.

Actualización: Discutiendo con Angel Jiménez la noticia de la fuente original, NYT cada vez veíamos menos verosímil que se atrevan a dar este envite tan fuerte que supusiera la salida de Kindle y de NetFlix…

Actualización 2: Finalmente parece que la posición se aclara, tal como explican en Ars Technica. La postura de Apple es que se puede acceder a contenido comprado fuera de la App Store, siempre y cuando se ofrezca ese contenido a través de la aplicación a través de la pasarela y con la comisión de Apple. Resumidamente: quieren comisiones por ventas de consumos que se vayan a consumir en iPad y iPhone, empujando a los intermediarios a tener que poner su oferta dentro de la aplicación

La tienda de aplicaciones dentro de Mac OS X

Mac App Store

Lo más interesante de la presentación ayer de Apple fue – en mi opinión – el anuncio de una tienda de aplicaciones dentro de Mac OS X. La ejecución será similar a la que ya ofrecen para iPhone y iPad: punto de descarga y pago por aplicaciones, compartiendo ingresos (70/30) con los desarrolladores, filtrando qué distribuyen y avisando de las actualizaciones. En Genbeta detallan el funcionamiento y las novedades de Mac OS X 10.7 Lion, nueva versión de sus sistema operativo en el que vendrá de serie, aunque la tienda de aplicaciones empezará a funcionar antes de su llegada a través de iTunes.

El camino del repositorio en Linux a la tienda de aplicaciones

El proceso de llegada de una tienda de aplicaciones integrada en el sistema operativo comienza con el uso de repositorios en Linux, de los que toma sus mejores características: una fuente de confianza para la descarga de software, que se encarga de revisar su correcto funcionamiento y de mantenerlo actualizado. Sobre ese concepto, Apple construyó la App Store para iPhone, que luego trasladaría a iPad. Aquí añadieron un matiz nada trivial, la tienda de aplicaciones no es facultativa sino el único punto en el que los desarrolladores pueden ofrecer software para la plataforma y el único punto por el que los usuarios lo pueden obtener. Esto desembocaría en que iPad suposiese la irrupción del modelo de las consolas de videojuegos en la informática personal.

¿Sucede lo mismo con la integración en Mac OS X? En la presentación Jobs aseguró que no, que los usuarios podrán seguir descargando software desde otras fuentes y que no habrá mecanismos para impedírselo. Quien se compre un Mac seguirá administrando su ordenador y no delegando dicha administración en Apple (sobre esto hablamos en «iPad y el mito del ordenador personal sin administrador«).

La tienda de Apple, los desarrolladores y los usuarios

¿Abrazarán los desarrolladores esta nueva tienda de aplicaciones? ¿Venderán al mismo precio aquí que en el canal directo? Tiendo a pensar que muchos estarán encantados con la idea y que se subirán al carro de inmediato. No en vano, el concepto de tienda de aplicaciones integrada en el dispositivo tiene un aspecto tremendamente positivo para los desarrolladores: mejorar la experiencia de comprar software, que resulta fortalecida frente al «busco, descargo, compruebo que todo está bien, instalo». A eso sumar que resuelve el medio de pago y que suma la imagen de marca y seguridad que transmite la App Store a tu producto. La mordida del 30% puede estar muy bien justificada por todo ello.

En cuanto a su éxito entre los usuarios, mi impresión es que dependerá mucho de la censura que ejerza Apple. Si no permiten software como clientes P2P, al final tendrán pocas posibilidad de que se utilice sólo su tienda, pero apostaría a que para la mayoría del software habitual (navegador, multimedia, ofimática) la comodidad del canal compensará a los usuarios y tendremos bastante aceptación a poco que los desarrolladores lo utilicen.

¿Y Microsoft y el resto de la industria?

¿Cuánto habría ganado Microsoft si por cada compra de software para Windows se hubiese llevado una comisión? Quizás no nos habríamos hecho ninguno de nosotros esta pregunta, pero seguro que Steve Ballmer sí. De hecho, tienda de aplicaciones es muy buena noticia para Microsoft , que ve allanado el camino para crear la suya. No tienen más que ampliar el modelo de «Windows Update» a software de terceros y enarbolar el ejemplo de Apple para indicar que su tienda no constituiría un abuso de posición dominante. De hecho ya hay plataformas que sobre Windows y Mac operan así, por ejemplo Steam para videojuegos.

Otros afectados a priori serían las webs tipo Uptodown y Softonic, que ven su modelo peligrar a medio plazo. Perderán valor, pero un factor a considerar es que las App Store que hemos vista ahora son buenas para la descarga y gestión de aplicaciones pero no para el descubrimiento de aplicaciones, que sigue sucediendo fuera de ellas.

Hacia un futuro en el que dejaremos de ser administradores de nuestras máquinas

Y aquí está el otro lado de este anuncio. ¿Vamos hacia un futuro en el que los ordenadores personales abrazan el modelo de las consolas, en el que dejaremos de ser administradores con poder para decidir qué se ejecuta en ellos? A corto y medio plazo resulta impensable, ni los más fieles usuarios de Mac aceptarían algo así a día de hoy, la plataforma quedaría en una fenomenal desventaja competitiva. Pero juguemos con la hipótesis en que dentro de unos años la tienda de aplicaciones ha constituido un éxito rotundo, que el 95% de los usuarios ya la tienen como el modo de compra de software y que las empresas desarrolladoras la apoyan con fervor. La tentación estará ahí, control de lo que se puede ejecutar, puerta cerrada al software crackeado, una imagen de más seguridad y más incentivos para que se desarrolle para la plataforma… amén de ingresos por cada venta de software sobre ella.

Pero eso no deja de ser especular con el futuro. La tienda de aplicaciones integrada en el sistema es una buena idea tal como la plantean a día hoy, como lo es la de repositorios en Linux. De hecho, desde el punto de vista del equilibrio entre seguridad y servicio y la libertad del usuario, es impecable: quien quiera delegar en Apple la administración de su máquina, puede hacer, quien prefiera tener el control, también.

El negocio de las plataformas de aplicaciones en el móvil no es tan gran negocio

reparto ingresos appstore

Muy interesantes los números del análisis que publica Fortune sobre la App Store de Apple. Alrededor del 80% de las aplicaciones descargadas serían gratuitas según sus números y el precio medio – calculado a partir del top 50 – de la aplicación de pago sería de 1.49 dólares. Teniendo en cuenta que de ese precio, Apple se queda con un 30% y se hace cargo de los costes (comisión de VISA y compañía para el pago con tarjeta, ancho de banda y almacenamiento). A partir de estas premisas, concluyen que la plataforma de aplicaciones de Apple ha generado unos beneficios de apenas 189 millones de dólares, apenas el 1% de los de la compañía desde su lanzamiento.

De esta manera, tendríamos un escenario en al que las plataformas de aplicaciones para el móvil que están creciendo como setas a día de hoy tienen como principal valor el ayudar a vender más hardware y ser la palanca para entrar en negocios con mayor margen y volumen. Ese es el caso, sin ir más lejos, de Apple y su sistema de publicidad iAd. En todo caso, un 20% de aplicaciones de pago es un número impresionante y que demuestra que han conseguido una plataforma con una gran cultura de pago y por qué tantos desarrolladores se están moviendo aquí.

App Store, éxito incontestable de Apple

App Store
Apple celebra las dos mil millones de descargas de aplicaciones de su App Store (nota oficial), lo que, con poco más de un año pasado tras su lanzamiento, no puede calificarse sino como un rotundo éxito del modelo y del negocio. Y lo digo a sabiendas de que es un modelo que introduce un factor de control y dominio que refuerza el carácter cerrado de iPhone e iPod Touch. Aún siendo así, Apple ha conseguido un esquema que ha funcionado en términos de mercado, basado en un puñado de ideas que están siendo adoptadas con mayor o menor disimulo por el resto de la industria:

  • Una autoridad que garantiza la seguridad y el funcionamiento de la aplicación aporta valor a todas las partes, como llevan haciendo los repositorios de Linux desde hace años. Claro que Apple aprovecha para reforzar su control sobre lo que se puede hacer con su dispositivo y evitar competencia (caso más reciente, Google Voice), pero eso no resta para el valor que tiene el ser una fuente de confianza a la hora de descargar y comprar aplicaciones.
  • Experiencia de usuario, lograda con una facilidad de uso e integración muy conseguidas, también a la hora del pago aprovechando la infraestructura de iTunes. De nuevo un paso muy por delante de los modelos basados en descarga de fichero y traspaso posterior al teléfono.
  • Un modelo de negocio nuevo descubierto para fabricantes y operadoras. Creas un market place, supervisas que funcione bien y no haya software malicioso y cobras sólo a quien gana dinero. De nuevo la objeción es que no es facultativo sino la única forma de distribuir aplicaciones sin «hacer jail break» al terminal. La App Sotre ha ayudado a mantener la cultura de pago en el móvil.

No es de extrañar la cantidad de tiendas de aplicaciones y contenidos que han ido surgiendo tras la App Store, la última la de Vodafone 360, algunas mejor ejecutadas y otras todavía bastante verdes (esa es al menos mi impresión de OVI, la propuesta de Nokia). Los nubarrones que se ciernen sobre el modelo están relacionados en su uso para apalancar situaciones dominantes a medida que iPhone va ganando cuota de mercado. Pero para eso, creo, todavía les queda recorrido para disfrutar de su pequeña «dictadura tolerada».

Relacionado: Análisis de la App Store para iPhone e iPod Touch

Android Market, un «Youtube» de aplicaciones para el móvil

Android MarketLa propuesta del Android Market, recién presentada, viene a suponer la respuesta de Google a la App Store. La principal diferencias en cuanto a planteamientos es que en Android Market no habrá «censura previa» de aplicaciones, por lo que cualquier desarrollador podrá añadir la suya, existiendo un sistema de votos «estilo Youtube» para articular una meritocracia interna. Resulta llamativo que hablen en todo momento de «contenido» más que de «aplicaciones», por lo que no me sorprendenríai que acaben ofreciendo tonos, vídeos o música, por lo que haría también las veces de «iTunes» para Android.

Visto así, se gana en apertura y libertad, pero también se pierde en confianza. No existe un control sobre lo que podremos hacer con un teléfono Android, pero tampoco nadie que vigile a priori la «limpieza» de las aplicaciones que podremos encontrar en el Android Market. Sigo siendo muy crítico con la App Store porque introduce la obligatoriedad de pasar por ella, un único punto de control en una plataforma cerrada nos lleva a casos como el de Netshare (iPhoneros), pero eso no quita para salvar sus aspectos positivos: simplifica al máximo el proceso de búsqueda, descarga e instalación de aplicaciones que viene avaladas por un auditor.

Para mí el modelo perfecto es en el que puedo elegir entre distintos repositorios de software, sin que ninguno tenga el control de qué puede descargar e instalar, más cercano al de los repositorios en Linux que a lo que va a ser este Android Market. Repositorios que ofrecen la ventaja de una experiencia de usuario sencilla, suman la confianza de que son administrados y siempre los puedo reemplazar si establecen un control que no comparto o censuran un software que considero valioso.

Por cierto, apostaría que este Android Market va a servir para intentar relanzar Google Checkout.