Cada vez que Anonymous hace una nueva patochada, los pro control de internet se cargan de argumentos

Me enteré tarde de que Anonymous ha publicado información personal de Sinde, Wert y otros impulsores de la ley Sinde en un nuevo paso de su escalada de ataques a sitios y acciones «agresivas» en defensa de la libertad y los derechos en internet. Como en el caso de los ataques DDOS a SGAE y al Ministerio de Cultura creo que es un profundo error y que a la larga va a perjudicar en la lucha por esos derechos.

Partiendo de que Anonymous no se puede entender como una organización tradicional por aquello de su ausencia de jerarquía y funcionamiento en red, cada vez que alguien utiliza esa «marca» para publicar datos personales o tirar webs, los pro control de internet se cargan de argumentos. Esto es especialmente preocupante porque son el tipo de argumentos que la «mayoritaria clase media alérgica a la violencia», a los ataques y a los desmanes de este tipo, está dispuesta a comprar. Luego querremos que los derechos en internet pesen en el voto, pero cada nuevo ataque ayuda a que se identifique con el vandalismo, la inseguridad y el capricho de un grupo de individuos que son capaces de tirar el trabajo y la privacidad de otros por el suelo.