Peter Thiel y el elogio del monopolio tecnológico

Google Plus en el buscador

Interesante y provocador Thiel en el WSJ (contenido de pago, buscando por el titular se pueden encontrar resúmenes completos), «competition is for losers»:

El problema con un negocio en un mercado competitivo va más allá de la falta de beneficios. Imagínese que usted está montando uno de esos restaurantes en Mountain View. No eres tan diferente de docenas de competidores, por lo que tienes que luchar duro para sobrevivir. Si usted ofrece alimentos a precios asequibles, con márgenes bajos, es probable que pueda pagar a los empleados solo el salario mínimo. Y tendrás que exprimir para maximizar eficiencia: es por eso que los pequeños restaurantes ponen abuela a trabajar en el registro y hacen que los niños se laven los platos en la parte de atrás.

Un monopolio como Google es diferente. Ya que no tiene que preocuparse de competir con nadie, tiene más capacidad para preocuparse por sus trabajadores, sus productos y su impacto en el resto del mundo. El lema «Don’t be evil» es en parte una táctica de la marca, pero también es característico de un tipo de negocio que es lo suficientemente exitoso como para tomar en serio la ética sin poner en peligro su propia existencia. En los negocios el dinero es o una cosa muy importante o es todo. Los monopolistas pueden permitirse el lujo de pensar en otras cosas aparte de ganar dinero; los no monopolistas no pueden. En competencia perfecta, una empresa es tan centrado en los márgenes de la actualidad que no puede planear para un futuro a largo plazo. Sólo una cosa puede permitir a una empresa para trascender la lucha diaria por la supervivencia bruta: los beneficios del monopolio.

Así que un monopolio es bueno para todos los que estén en el interior del mismo, pero lo ¿ lo es para quienes estén en el exterior? ¿Los grandes beneficios se consiguen a expensas del resto de la sociedad? En realidad, sí: ??Las ganancias salen de billeteras de los clientes, y los monopolios merecen su mala reputación, pero sólo en un mundo donde nada cambia.

Pero el mundo en que vivimos es dinámico: podemos inventar cosas nuevas y mejores. Monopolios creativos dan a los clientes más opciones al agregar completamente nuevas categorías de abundancia para el mundo. Monopolios creativas no sólo son buenos para el resto de la sociedad; son potentes motores para hacerlo mejor.

Merece la pena repasar el argumentario de Thiel que, sospecho, va a estar en la mesa de debate de los próximos años: internet premia las economías de escala y la aparición de grandes actores capaces de concentrar la demanda hasta el punto de no dejar espacio siquiera para el segundo puesto. La mayoría de estas compañías son estadounidenses – Google, Facebook, Amazon… – y el gran competidor es Europa y su tendencia regulatoria y fomentadora de la competencia hasta el punto de no atacar monopolios sino ya también abusos de posición dominante.

También lo ha comentado Jesús Alfaro

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nuevo iPad

Este domingo publiqué una pieza en Xataka – «Con zapatillas – o con notificaciones comerciales de apps – no puedes entrar» – en la que intentaba defender mi posición sobre el caso Apple Vs Appgratis.

Más allá del caso, que ya hemos discutido por aquí, en Twitter y en las publicaciones de WeblogsSL, lo que más me ha interesado tiene que ver con el planteamiento que están el argumento contrario (Javier Pastor o Jaime Novoa son dos ejemplos de compañeros) a veces dejan entrever una posición de liberalismo muy acentuado.
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La Unión Europea pone límites a la autoarquía de Google

Google Plus en el buscador

Llevamos años discutiendo sobre la tendencia de Google a integrar sus servicios en los resultados de búsquedas, habiendo alertado incluso del peligro de acabar en la autarquía. Cuando incluso desde NYT se llegaba a pedir la regulación del buscador que estaba integrando sus vídeos, su sistema de viajes, su plataforma de búsqueda de ofertas, que tiene contenidos con Zagat… era inevitable que acabásemos en que desde fuera se pusiese límite.

Los detalles los daba en exclusiva Financial Times (lo siento, cerrado tras un paywall, pero puedo compartir algunos: Google cambiará su página de resultados de búsquedas, proveyendo de enlaces a competidores «verticales» (léase un Tripadvisor o un Expedia) cuando integre resultados de un servicio propio en función de si hace dinero o no con ello (ej, con transacciones de viajes y restaurantes, sí, con Google News, pues no) con especial énfasis en el caso de Google Shopping.

Dos puntos importantes, la Unión Europea no se mete en el tema del algoritmo de Google y los resultados – no compra por tanto el argumento de que los estaría adulterando para beneficiarse a si mismo – y a esta solución se ha llegado mediante a un acuerdo. Tres años después de empezar la investigación, Google no había hecho sino profundizar en la tendencia de integrar verticales y soluciones propias en los resultados, el haber negociado un acuerdo a priori razonable dice algo también al sector: los entornos online, tan susceptibles de asistir a abusos de posición dominante, son regulables y deben serlo en lo posible llegando a soluciones negociadas. Si Google puede, otros actores con casos tan en debate estos días, también.

Actualización: detalles en abierto en The Economist

Con Android, Google no puede tener posición dominante. ¿O tal vez sí?

Dell Streak

Un tema de ayer es el de la denuncia de varios actores destacados del sector de la tecnología contra Google ante la Unión Europea. Microsoft, Oracle y Nokia entre otros apuntan a que Google utiliza Android de forma ventajosa y aprovechando la posición dominante de tener el 70% de cuota del sector, para aplicaciones clave propias.

Correo, buscador, Youtube, Google Play, mapas (yo añadiría Now)… serían los candidatos a este «abuso de posición dominante» de Google gracias al éxito de Android. Merece la pena leer las declaraciones de Almunia que recoje NYT, que apuntan más a qué van a exigir a Google «el buscador», para entender que ciertamente está en el punto de mira.
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La nueva multa a Microsoft es como un viaje en el tiempo

Nueva multa en Europa – y van… – a Microsoft por el tema del navegador predefinido en Windows, por no incluir «Browser ballot» (que permite elegir entre varios proveedores) en el Service Pack 1 de Windows 7. Los detalles están en Europa.eu

Imagino que la sanción está ajustada a derecho, había una obligación que Microsoft no ha cumplido y esta es la sanción que le corresponde. También creo que incurrieron en abuso de posición dominante y que la Unión Europea hizo bien en intervenir repetidas veces.

Pero en 2013, cuando la batalla de la competencia por qué tecnologías y quien va a controlarlas para acceder, distribuir y crear la información se juegan mucho más en otros terrenos – smartphones, tablet – la multa a Microsoft suena como una vuelta al pasado difícil de conciliar con la realidad actual del mercado en los dispositivos móviles. ¿En ellos se están creando posiciones dominantes como la de Microsoft en su época y se están utilizando para controlar otros mercados como el de los contenidos, los mapas o también los navegadores?

Del abuso de posición dominante a actores «significativos» en la Unión Europea

Merece la pena anotar el posible replanteamiento de la Unión Europea respecto a qué compañías tecnológicas va a exigir interoperabilidad. Si en el pasado todos recordamos la sanción a Microsoft, con multa, obligación de compartir información y de ofrecer una versión de Windows sin el Media Player (algo que luego ha ampliado a la ballot screen), el pasar de aplicar a quienes pueden abusar de una posición dominante en el mercado a «actores significativos«, amplía mucho el rango de compañías a quien puede afectar.

Quienes lo cuentan, Daily Tech, apuntan a Apple y su negativa a permitir Flash en iPhone y iPad y a impedir la sincronización con iTunes de otras plataformas como un candidato a ser escrutado por la UE. Probablemente sea el caso más mediático, pero no el único. Apple es cerrada, controla su plataforma, veta las tecnologías que considera oportunas y no comparte información para que otros puedan ser interoperables… pero lo mismo puede afirmarse de otras muchas compañías: desde los fabricantes de consolas hasta los servicios de redes sociales podrían encajarnos como caso de no tener un único proveedor dominante (al menos Facebook no lo es en España por la existencia de Tuenti), pero sí son definitivamente «actores significativos».

¿Tiene sentido aplicar las mismas reglas a los dominadores de un mercado que a los que van camino de serlo pero todavía no han llegado? Resulta un tanto contraproducente obligar a Microsoft a que haya varios navegadores en Windows, pero no aplicar la misma lógica a iPad. El primero tenía más del 90% del mercado de ordenadores personales, pero Apple por su parte tiene la plataforma de aplicaciones con más descargas y más compras y el tablet con más ventas. No es un monopolio, desde luego, pero como a otras empresas, si se le permiten prácticas propias de uno, seguirán utilizando el control de la plataforma para desnivelar otros mercados. Cuando aquello de que «Apple no va a parar. Y sería deseable que hubiese quien parase a Apple«, comentamos varios escenarios en los que aplicaban estos esquemas.