La petición de cierre de GMail

Sin duda uno de los temas más comentados del día está siendo la petición de cierre o por lo menos el cambio de política de Gmail que le han realizado a Google varias asociaciones (Barrapunto).

El tema de la privacidad en Gmail me preocupó desde la aparición del servicio. El punto clave por el que rechazaría GMail es que se pudiera relacionar mi usuario con determinados anuncios (los anuncios van en función del contenido de los correos) y que esa información sea accesible para todos los sistemas de Google. GMail articula la publicidad guardando los anuncios mostrados y los clicks hechos en ellos, elementos indispensables para el funcionamiento del sistema. Mientras no relacione esta información (temática de anuncios) con mi usuario en sus bases de datos, no tengo problema con el sistema de publicidad que permite ser gratis a este estupendo servicio.

Algunas de las reclamaciones de las asociaciones (GmailLetter) no me parece disparatadas, si el usuario ordena borrar un correo, no debería guardarlo más allá de lo que obligue la ley; Google debería dar información sobre el uso propio (por supuesto los datos garantizan no cederlos a terceros) que da a los datos. Creo que ninguno de estos dos elementos están de más en algo tan sensible como el correo electrónico.

Por supuesto la privacidad no va de la imposibilidad de compartir datos con nadie, sino de poder compartirlos con quien yo quiera. Muchos afirman que bueno, esto de regular qué hacen las corporaciones con los datos personales coarta la libertad de los usuarios, que deberían poder confiar el contenido de sus correos a quien desearan. No estoy muy convencido de este punto, para mi el equilibrio entre privacidad y servicios está en que GMail pueda guardar los datos que necesita para funcionar. ¿Necesita saber un servicio de correo electrónico si hablo de sexo, religión o mis enfermedades y almacenarlo? Pues no, entonces no debería almacenar ese tipo de datos, ya sea directamente o a través de un perfil construido a partir de la publicidad que me ha ido mostrando. No creo en eso de que lo tengan y confiar en “los buenos chicos de Google”.

Ah, y el debate influye no sólo a los usuarios de GMail sino también a quienes envíen un correo a usuarios de GMail.

Otro punto de vista en Mangas verdes.

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