Drivers no libres en el kernel de Linux

La semana pasada se produjo un debate muy interesante sobre el futuro de Linux. La chispa que encendió la llama fue la propuesta de que el kernel de Linux impida que se carguen módulos binarios, para dejar fuera los que no sean GPL, buscando que los fabricantes de tarjetas liberen sus drivers o se queden fuera de Linux.

Por mucho que opinen algunos (Gallir, Sigt), la idea es un profundo desatino que Linus Torvalds ha tardado poco en cortar. Y es que impedir la carga de módulos binarios en el kernel (con el objetivo de filtrar todo lo que no sea GPL) no es que atente contra la liberad del usuario, es que contradice la propia definición de sistema operativo. Un sistema operativo es, por definición, la capa software, el interfaz, a través de la cual el usuario gobierna la máquina. El usuario, no una compañía ni un asociación ni la prima de Stallman, es quien decide qué carga en su sistema (si hablamos de un sistema operativo, claro). Cierto que no hablamos de aplicaciones, pero el espíritu de la iniciativa es decidir por el usuario si quiere drivers no GPL o no.

El debate, como ha señalado Torvalds, es primo hermano del de integrar mecanismos DRM en el sistema operativo, casuística en la que el control de lo que puede reproducir el usuario es lo que deciden las discográficas y/o las distribuidoras de películas. Mi opinión, en este caso es idéntica, en contra de integrar DRM en Linux. En todo caso, si alguien quiere un Linux que discrimine lo «cargable» según licencia (¿por qué pararse en los drivers, por qué no extenderlo a los programas ejecutables?), tiene la posibilidad de sacar su propia versión del mismo. A ver hasta donde llega.

También lo comentó El diablo en….