Contra el portátil (y el tablet, y el móvil) en clase

Surface Pro 2

De Clay Shirky en Medium

enseño la teoría y la práctica de los medios sociales en la NYU, y soy un defensor y activista del movimiento de la cultura libre, así que soy un candidato muy improbable para censurar internet, pero acabo de pedir a los estudiantes en mi seminario de otoño que se abstengan de utilizar ordenadores portátiles, tabletas, y teléfonos en clase.

Merece la pena leer toda su pieza. Como profesor ocasional siempre he apreciado la presencia de dispositivos, tanto para que el alumno pueda complementar lo que se está comentando en clase como para que se pueda evadir si lo que uno pone sobre la mesa no le aporta valor. El punto de pedir que no se usen dispositivos entiendo que ayuda al foco, pero me deja la misma sensación que las leyes educativas que obligan a la presencia en clase a universitarios adultos, parte de que la clase tenga sentido es que quieran estar ahí, entiendan el valor y sean capaces de un mínimo de foco.

2 comentarios en “Contra el portátil (y el tablet, y el móvil) en clase

  1. Me atrevo a decir, Antonio, que quién tiene dudas es que jamás ha dado clases a chicos con edades comprendidas entre los 10 y 20 años más que, quizás, de forma esporádica o le importa poco los resultados que quiere obtener con ellos. No vale decir que el problema es que «lo que aporta el profesor no aporta valor»: si un adolescente está pendiente de una conversación con su novio/a o si está enganchado con su juego favorito (¿quién de nosotros no se ha pasado un fin de semana completo sin salir de casa y pidendo comida al chino sólo para jugar al Civilization?), eso va a estar siempre por delante de cualquier cosa que aporte el profesor. La competencia de los medios electrónicos está por encima de lo que el 99,99% de los profesores puede ofrecer. Entramos, además, en el terreno de esa falacia tantas veces repetidas de que las clases deben de ser amenas, entretenidas, bla, bla… Uno puede permitirse ciertas clases entretenidas, divertidas y amenas, pero cuando tienes que impartir unos contenidos reglados por ley es inevitable que haya clases ásperas y que, además, son vitales para el desarrollo posterior de la asignatura. Trata de pelear eso contra 30 adolescentes con un móvil con el tuenti en las manos… La única posibilidad de introducir medios electrónicos en edades tempranas es la de ofrecer acceso a través de medios absolutamente capados en cuanto a lo que se puede hacer con ellos y, desde luego, no con acceso libre a los propios medios de los alumnos. Otra cosa es que los profesores, una vez que conocemos al alumnado en cuestión, hagamos la vista gorda y permitamos que alguien saque el móvil o el tablet porque sabemos que se trata de una cosa puntual, pero jamás como norma.

  2. Yo he llegado a expulsar un alumno por el tema del teléfono. La cuestión está en la calidad del alumnado y la concentración para la sesión: todo se parece mucho a cuando luchas con ciertos organizadores de conferencias que quieren tener tu presentacion antes para entregar el papel a la gente y tu no quieres desvelar el hilo conductor. Creo que existe un elevado número de situaciones donde la gente debe tener el ordenador, el tablet y lo que sea para poder concentrar a todo el mundo en un objetivo: y eso pasa hasta en las reuniones de las empresas. Solución: marcas las reglas para cada tipo de sesión. Y ser inflexible. Y veo que Shirky va por ahí.

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