Internet en el coche, tendencia 2010 y….

Internet en el coche

Internet en el coche es una de las «tendencias tecnológicas» más interesantes que se está produciendo y al que las páginas de tecnología están prestando más atención, quizás por esa disociación que se produce entre los públicos amantes del motor y los enganchados a la electrónica de consumo. El hecho de que las novedades en automoción se producen de forma mucho más gradual puede haber camuflado los fenomenales cambios que va a producir la conexión a internet en el coche. Sobre el tema, algunos apuntes y enlaces que he ido recopilando:

  • Quien más atención debería prestar en primer lugar son los fabricantes de navegadores. Ya castigados por la integración de sistemas en el automóvil y por el empuje de los nuevos servicios gratuitos desde el móvil (Nokia, Google), un coche conectado constituye un nuevo problema. ¿Por qué? Porque añade un valor adicional al navegador integrado, que servirá para muchas más cosas, en detrimento de comprar el dispositivo especializado.
  • En segundo lugar, la industria del entretenimiento y los medios de comunicación. Con internet en el automóvil el acceso a contenidos que se disfrutan desde él va a cambiar notablemente: las radiofórmulas tendrán un duro contendiente en la música bajo demanda de sistemas como Spotify, Last.fm, Yes.fm y compañía; por otro lado se podrá pasar del DVD en los asientos de atrás al acceso a cualquier sistema de vídeos de internet.
  • Todo esto en teoría porque no está muy claro que experiencia van a ofrecer los fabricantes de automóviles. Obviamente, la idea no es tener un browser en la consola de navegación o en el parabrisas mediante HUD. La variable de seguridad y no interferencia con con el control del coche se antepondrá, aunque es posible que más de un fabricante aproveche para apalancar los servicios de sus socios: acceso a contenidos pero bajo su control, a navegación pero con su sistema, etc…
  • A largo plazo creo que se impondrán las fórmulas del tipo «coche con su propia tarjeta integrada» y que permitan compartir la señal Wifi con todos los dispositivos que utilicen otros pasajeros. A corto y medio veremos fórmulas basadas en coger la conexión del móvil mediante bluetooth, al menos mientras el coste de mantener dos sea alto.
  • Tener conectado el coche tiene un valor per sé, hablamos de la muy anticipada internet de las cosas. Casos como encontrar el coche tras un robo o tras olvidar donde lo aparcaste (algo que para un servidor siempre fue un infierno hasta que tuve un móvil con cámara) son ejemplo de para qué nos va a servir que nuestras «cosas» se conecten a la red. Eso sí, si sólo lo queremos para eso, hay que tener en cuenta que el flujo de datos es mínimo y no merece la pena contratar una conexión convencional con tarifa plana.
  • Se abre la puerta a servicios «futuristas». Desde que el coche te informe de en qué parking quedan plazas libres, hasta avisar a quien te está esperando cuánto queda para que llegues basado en tu localización, distancia, estado del tráfico y meteorología.
  • Todo esto añade un problema habitual para los usuarios de internet, el de la privacidad. Tenemos ya casos de aseguradoras como Mapfre que proponían trazar todo lo que hacían clientes. «Donde estamos» sigue siendo un dato muy sensible y hasta ahora los servicios basados en localización que han alcanzado cierta aceptación han evitado la automatización.

Os dejo con un buen puñado de enlaces sobre este internet en el coche, de lo más interesante que esta pasando este 2010… y los próximos años.

  • Qualcomm integra conectividad en el coche. Con los compañeros de Xataka estuve echando un vistazo a la propuesta de Qualcomm, que pivota sobre algunos de los conceptos que hemos comentado.
  • También del MWC, ZdNet muestra la integración de internet en un flamante Toyota Prius (coche que, a pesar de los problemas de seguridad que han tenido los Toyota, sigue siendo el que me compraría a día de hoy).
  • Audi y Ford, Peugeot, Mini, Pioneer… algunos de los productos que veremos en el mercado en los próximos meses.

Pandora como radio del coche

Pandora

Hace tiempo que no hablamos de Pandora, genial servicio de radio personalizada online, desde que restringió su uso a los Estados Unidos. No sólo sobrevive sino que ha participado en una particular integración: un dispositivo Pioneer para acceder a Pandora desde el coche, detectando la configuración del iPhone. La idea es que el control sea similar al que se tiene de la radio en el automóvil, pero con el sistema de recomendaciones de Pandora.

El cacharrito costará 1200 dólares, por lo que sólo tiene sentido económico para los usuarios americanos que pagan por la radio por satélite, como explican en PaidContent. Aunque por aquí no creo que lo vayamos a ver, creo que este tipo de integración de Pandora en el coche muestra dos cosas: que las radiofórmulas van a sufrir con la llegada de internet al automóvil y la tendencia basada en controlar el hardware – interfaz con el usuario para apalancarse en el negocio del contenido. En todo caso, apuesta de poco recorrido, lo razonable es que a medio plazo «pinchemos» el móvil en el coche y tengamos acceso a multitud de servicios y no estar atados a un único proveedor.

Audi A8, Ford y el sitio de internet en el coche

Audi A8

Internet en el coche podría ser una de las tendencias que anotáramos a la lista de 2010 si no tuviese más sentido hablar del «internet de las cosas». Dos anuncios están poniendo de manifiesto las posibilidades que abre el tener el coche conectado a la red: Audi A8 y el uso de Google Earth en el sistema de navegación y Ford adoptando Sync para ofrecer Wifi en el automóvil siguiendo los pasos de Peugeot.

Aunque a priori lo de tener el coche conectado a la red puede sonar a extra poco relevante, creo que es algo a anotar por lo que puede resultar de diferenciador en una de las industrias más importantes como es la del automóvil:

  • Por primera vez los navegadores preinstalados en el coche pueden empezar a ofrecer un valor realmente diferencial respecto a los tipo Tom Tom: conectando el coche tendremos información en tiempo real. Hablamos de información del tráfico, meteorológica o de respuestas a consultas relacionadas con servicios (por ej, cines cerca donde ver tal película).
  • Cambios en el consumo de contenidos y cómo afectará al negocio de la radio. Música y películas en streaming / bajo demanda, si servidor pudisese tener Last.fm en el coche probablemente dejaría de escuchar emisoras musicales.
  • Información del coche hacia el exterior, por ejemplo la localización para informar a terceros o como precaución ante el robo.

En los primeros casos hablamos de un uso de internet habitual, en los que tiene sentido funcionar con la conexión que tenemos en el móvil (vía bluetooth por ejemplo), pero la última pide el tener una conexión específica, permanente y de naturaleza muy distinta: enviar muy pocos datos cada x horas. En todo caso, podemos ir pensando que dentro de no demasiado será habitual estar siempre conectados… también en el coche.

AIDA, inteligencia para la asistencia en la conducción

Me ha impresionado el concepto de AIDA, un sistema que combina fuentes externas (tráfico, localización, clima) con fuentes interna (estado del vehículo) para asistir en la conducción con inteligencia, añadiendo una variante afectiva. En ese punto creo que está el punto más interesante de este proyecto del MIT y Volkswagen, buscar introducir un componente emotivo más allá de información puramente racional en un entorno tan sensible como es el de la conducción. El resto de temas de ayuda a las decisiones se encuentra más o menos integrado en las soluciones actuales o próximas del mercado, lo interesante de AIDA (Affective Intelligent Driving Agent) es ese componente afectivo. Os dejo con un vídeo en el que se aprecia el diseño «cortocircuito / WALL-e»:

Vía Fayerwayer, Motorpasión.

Relacionado: HUD y el interfaz con el coche y la carretera

HUD y el interfaz con el coche y la carretera

HUD en el coche

Respecto a los sistemas «HUD» (Head up display, los indicadores que se integran en el parabrisas del coche) mantengo una actitud de recelo, creo que equilibrar entre utilidad y distracción no es sencillo y que no hay un mismo sistema válido para todos los conductores. El caso es que parece que se van imponiendo, hasta el punto de que probablemente empecemos a verlos integrados en el espejo lateral (Xataka), de forma que podemos asistir a una suerte de nuevo interfaz entre nosotros, el coche y la carretera. El futuro no es informar sino también prescribir (si debes adelantar, si debes cambiar de carril, qué tipo de conducción debes hacer para ser más eficiente) y, a largo plazo y en algunos contextos, probablemente también definir.