Internet y el futuro de los concesionarios en una entrevista a Iñaki Arrola

Hoy se publica una entrevista a Iñaki Arrola en Actibva en la que he colaborado. Con el fundador de coches.com hablamos de varios temas, pero uno especialmente interesante es del futuro de los concesionarios en la era de internet. Iñaki pronostica que con la red los concesionarios tenderán a desaparecer y a dar pie a un escenario en el que pediremos el coche online para probarlo ya que el acceso a la información se consigue online. Algo muy similar a lo que comentamos cuando hablamos de comprar un coche e internet, la decisión de compra.

Os dejo con la entrevista, que merece la pena:

¿Puede funcionar en España el alquiler de coches entre particulares?

Movomovo

Movomovo es una nueva plataforma para el alquiler de coches en España por internet directamente entre particulares, sin intermediarios. Ataca al niche de turistas y viajeros ocasionales más que otros modelos centrados en el alquiler por horas y ponen sobre la mesa su algoritmo «Social Trust Rank» para intentar combatir el mayor problema de este tipo de servicios, la desconfianza. Exigen introducir usuarios de Facebook y el grado de fiabilidad que otorga Movomovo depende de qué más perfiles se añaden (Twitter, Google) y de la inspección que hace la plataforma de la actividad en ellos (para penalizar a los que se crean cuentas nuevas).

Tiene muy buena pinta, pero… cada vez que se ponen sobre la mesa modelos de negocios P2P en España como este del alquiler de coches entre particulares, cunde el escepticismo. ¿Tratarán bien mi coche? ¿me imputará el arrendatario daños que no he causado? ¿nos fiamos en lo de la gasolina y en la devolución? La cultura del carpooling tampoco ha acabado de arrancar (aunque aquí inciden los horarios de trabajo de este país)… pero servidor es más de la opinión de que son necesarias plataformas serias para funcione y se desarrolle la confianza. Movomovo, de entrada, no pinta nada mal.

MyFord Mobile y Toyota Entune: Internet en el coche, más cerca

Focus Electric Myford Mobile foto

Internet y la introducción de elementos de la tecnología de consumo en el coche van a ser dos de los temas más interesantes de los próximos años en el sector y dos de los que quiero seguir más de cerca, como comentamos cuando lo de «Internet en el coche como tendencia«. Se está celebrando ahora mismo el Salón de Detroit con un gran protagonismo del coche eléctrico y del coche híbrido, incluida la presentación del Prius V (que es el coche que hubiese intentado comprar de haber existido cuando me hice con el Toyota Prius).

Con este nuevo modelo familiar-híbrido aparece también Toyota Entune, que aprovecha la conexión de nuestro teléfono para gestionar aplicaciones que se integran en el tablero: búsqueda en mapas o normales, uso de servicios de música como Pandora, reservas de restaurantes, acceso a noticias y compra de tickets. Y sí, tendremos aplicaciones en el coche también.

Mención aparte merece la presentación del Ford Focus Electric que viene a ser un coche conectado a la nube, lo que permite que podamos acceder a información suya (interesante saber la carga y autonomía de las baterías de un coche eléctrico) y a dar órdenes (como encender el aire acondicionado minutos antes de cogerlo) a través del servicio MyFord Mobile. A diferencia del Intune de Toyota, MyFord Mobile requiere que el coche tenga una conexión propia.

Internet integrado en el coche es algo que vamos a ver como una realidad en el mercado en 2011, al menos en Estados Unidos. Al mundo de posibilidades que abre (servidor es un convencido de su potencial) hay que sumar dudas bastante razonables sobre efectos laterales: una nueva posible fuente de distracciones en el tablero cuando deberíamos ir a menos (aunque las cada vez mejores tecnologías de reconocimiento de voz deberían paliar esto) y la privacidad de la localización de nuestro vehículo cuando hablamos de un coche conectado todo el día.

Nissan Leaf y el horizonte del coche eléctrico

Nissan Leaf

Aunque al coche eléctrico todavía le quedan muchos años por delante para tener una cuota significativa del mercado, 2011 probablemente sea el año en que podamos señalarlo como una realidad comercial para el público general. Aunque servidor sigue viendo el coche híbrido como el mejor compromiso entre rendimiento, precio, consumo y contaminación, Nissan Leaf se marca un punto como una primera estrella comercial del coche eléctrico, asumiendo el rol que tiene el Toyota Prius en los híbridos. Un mercado apasionante por las distintas estrategias con las que se posicionan fabricantes: híbridos, eléctricos y también híbridos enchufables (que es lo que ofrecerá Toyota y que apunta a una solución a considerar a corto y medio plazo)

Google, you can drive my car

Conducción autónoma Google

¿Por qué demonios se mete Google en un proyecto de conducción autónoma? Es lo que han anunciado, un proyecto de tecnología para que los coches se conduzcan sólos y con la que ya han tenido varias experiencias «piloto» en las que se han recorrido más de 140000 millas con intervenciones humanas puntuales. Aquí hay dos debates, sobre un futuro de coches conducidos por máquinas (algo que servidor agredecería sobremanera cada vez que hace un viaje de Málaga a Madrid, pero para lo que tendría ciertas reservas si no tengo el control total) y otro de cómo Google, cotizando en bolsa, gasta dinero y recursos en proyectos de este tipo, tan alejados de su negocio.

En todo caso, creo que en los próximos años parte de lo más interesante en el mundo de la tecnología va a tener que ver con ordenadores, internet y el coche. Respecto a que sea Google quien empuje un proyecto de estas características, Milleiro apuntaba en un tuit la lejanía del mismo respecto al «core business» de Google. El proyecto en sí me parece fantástico (por cierto, han usado el coche más «techie», Toyota Prius, que es el que conduce un servidor), pero como no piensen que con el coche conduciéndose de forma autónoma, la gente pasará el tiempo conectada a la internet y eso les beneficia, no veo encaje razonable con su negocio siquiera a medio plazo. Y estos temas son los que suelen subrayar los accionistas cuando los números no les satisfacen.

PD: ya que utilizo la canción para el título del artículo, os dejo con un vídeo de la misma. Beatles, «Drive my car»:

Más información en New York Times y Motorpasión

Toyota Prius tres meses después

Toyota Prius en motorpasion

Hay dos tipos de comunidades en internet que son como el agua y el aceite, los fans del motor y los de la tecnología. Y eso que hay un terreno en el que confluyen – la integración en el vehículo de dispositivos de consumo y lo que nos viene en el futuro con internet en el coche – pero es muy difícil encontrar contextos en los que ambos tipos de usuario conversen y, sobre todo, se entiendan. Ya hace tres meses desde que cambié de coche y me hice con un Prius y, aunque servidor no está en condiciones de hacer una prueba a fondo de este Toyota desde el punto de vista del experto en motor, sí que quiero compartir una visión desde «lo tecnológico». Ahí van mis impresiones:

El momento del coche híbrido

El primer argumento cuando te presentan el Prius es que es un coche híbrido, tecnología alrededor de la cual hay un intenso debate acerca de sus ventajas reales: mayor complejidad (dos motores), mayor peso del vehículo y uso del motor eléctrico en contextos que requieren poca potencia. El Prius no es un coche «enchufable», el motor híbrido se carga durante la conducción y se utiliza cuando se le pide poca potencia al coche: prácticamente cuando se circula en llano a menos de 50 Km/h o al mantener la velocidad y en pequeñas aceleraciones. El resultado es que sí que hay un ahorro de consumo importante en ciudad (causa furor en el gremio del taxi), pero en carretera no es de los menos consume ya que no usa el motor eléctrico ahí, pero sí carga con su peso.

Tiene varios modos de funcionamiento, incluso es posible indicarle que sólo active el motor eléctrico, activando el de gasolina sólo cuando le pedimos más potencia. El más habitual es el ECO, que prima el uso del motor eléctrico frente al de gasolina pero utiliza ambos y, finalmente, está el «POWER» para dar rienda suelta a toda la potencia del Prius sin ningún tipo de optimización de consumo.

En resumidas cuentas, teniendo claro que los coches híbridos son una tecnología de transición hasta la llegada del coche eléctrico, al menos lo que me he encontrado en el Prius me ha gustado bastante: un vehículo muy silencioso, eficiente en ciudad y no tanto en carretera y la posibilidad de hacer bastantes trayectos urbanos con muy poco consumo. No veo razonables algunos movimientos tipo lanzar un 4×4 híbrido, que tienen más de acción de marketing que de propuesta de valor real, pero sí que creo que cubren un espacio de varios años que tenemos por delante hasta la consolidación del coche eléctrico para el perfil de comprador en el que me encuentro: urbanita, preocupado por el consumo y con un planteamiento de eficiencia energética.

Tablero Toyota Prius en motorpasion

Navegador, USB, techo solar y otros extras del Prius

Siempre he sido «anti navegadores integrados en el coche», en términos de rentabilidad me resultan muy caros, a lo que añaden no poder utilizarlos en distintos vehículos, dos desventajas respecto a los no integrados. Con el Prius no he hecho una excepción y lo he comprado sin navegador, aunque la integración con el sistema HUD hace que empiece a merecer la pena la experiencia que pueden ofrecer respecto al tipo Tom-tom o a usar el móvil (véanse propuestas de Nokia o Android). El navegador viene además con una cámara para ayuda al aparcamiento, que no se puede adquirir de forma separada por desgracia.

Donde sí he picado es en dos extras más asequibles: el techo solar y el puerto USB. La utilidad de este último es obvia, no grabo un CD de música desde hace años y prefiero con mucho pinchar el teléfono y tener mi música también en el coche (amén de que de esta forma puedo contabilizarla en mi perfil de Last.fm); el techo solar es otra cosa, uno de los distintivos tecnológicos del Prius: añade amplitud, luminosidad y ventilación al coche, amén de poder ser utilizado para climatizar el vehículo antes de subir.

HUD en el Prius

Hemos hablado por aquí de los sistemas HUD y el interfaz con el coche y la carretera. Se trata de añadir información en el parabrisas, superponiéndose a la visibilidad de la carretera. En el Prius está disponible la información de velocidad y la eficiencia y, si se tiene el navegador integrado, datos sobre la ruta planificada. La experiencia es bastante buena, no estorba para nada a la hora de conducir por su posición inferior, resultando más una ayuda a mantener la vista focalizada en lugar de retirarla para consultar cualquier dato. Una pena no tener la experiencia del navegador integrado (son 2000 euros de extra, excesivo para mi presupuesto), pero apunta hacia donde irá el futuro quizás también si lo combinamos con internet en el coche.

Nadie es perfecto…

En el apartado negativo, apuntar a que no hay tanta visibilidad trasera como en otros vehículos. Servidor viene de un Seat Ibiza y la diferencia se nota, además de que hay elementos que no están del todo conseguidos como retrovisores que no se pliegan salvo que lo hagas manualmente o la pérdida de maletero en un coche de su tamaño por la presencia del motor eléctrico.
Consumo Toyota Prius en motorpasion

Datos de todo y nueva forma de conducir

Como consecuencia de todo el planteamiento del Prius, lo que más cambia respecto a otro tipo de coches es – al menos en mi caso – la variable que tiende uno a maximizar al conducir. El tener acceso a todos los datos de consumo en tiempo real junto a la posibilidad de optimizar éste gracias a utilizar en lo posible el motor eléctrico, hace que uno tienda a fijarse más que nada en el valor de los litros de gasolina consumidos por cada 100 kilómetros.

Incluso en los foros se observa que los usuarios de este tipo de coches tienden a compartir y a competir en este tipo de registros. Directamente, le cambia a uno el modo de conducir en ciudad de una forma mucho más marcada que todos los artículos de conducción eficiente que haya podido leer, la retroalimentación inmediata en forma de datos actúa de una forma mucho más directa en este caso.

Como conclusión final, para mí el Prius es un coche con el que estoy más que contento, de sobresaliente si sabe uno lo que compra: tecnología avanzada, un coche híbrido que tiene un retorno para cierto tipo de conducción y que hace algunos compromisos para alcanzar estas metas.

Relacionado: Comprar un coche e internet, la decisión de compra

El seguro de coche que sabe donde estamos: Mapfre Ycar

Mapfre Ycar, seguro de coche captura

Un tema que hemos comentado últimamente, el de los seguros de coche que utilizan la localización y «monitorizan» la conducción para premiar a los conductores que cumplen las normas y conducen dentro de unos parámetros. Motorpasión analiza Mapfre Ycar, ofrecido a un público joven de entre 18 y 30 años y que exige la instalación de un localizador GPS en el coche.

A día de hoy se trata de un «producto de nicho», pero la tendencia de integrar internet en el coche hará que pueda extenderse más fácilmente: Mapfre Ycar se articula desde un GPS emisor, no sólo receptor, algo que en un coche conectado a la red no sería necesario. El debate, como siempre, está en la privacidad. Mapfre especifica que «envía información cada 100km» y que «la Agencia Española de Normalización (AENOR) garantiza que MAPFRE no puede identificar la posición exacta del vehículo (excepto en los casos de impacto o robo del mismo)». Claro que una cosa es la privacidad real (que habría que matizar, qué datos exactamente se guardan durante cuánto tiempo y en los líos legales en los que podamos ver envueltos), y otra la sensación de privacidad.

Por último, la privacidad es un derecho pero no una obligación. Si a alguien no le importa enviar información de su posición y trayectos a su compañía de seguros y a cambio recibir premios por buen conductor y tener servicio de localización del coche en caso de robo, debería ser libre de hacerlo. El caso peliagudo lo encontraríamos si se generaliza la tendencia y para conseguir un seguro barato tuviésemos que aceptar este tipo de acuerdos. Un escenario que está lejos, pero no es inverosímil.

Disclaimer: Fundación Mapfre – que no Mapfre – es cliente de WeblogsSL, empresa de la que soy socio y que publica Motorpasión.

Seguros de coche «paga según conduzcas» e internet en el automóvil

Coche conectado Telefonica

La presentación del «coche conectado con el hogar» de Telefónica hoy ha sido interesante, sobre todo, por echar un vistazo a los servicios planteados alrededor del tema de internet en el coche. Algunos ya los teníamos en la agenda, como es el acceso a contenidos que tengamos en los ordenadores de casa (curioso que Telefónica haya hecho énfasis en esto en lugar de acceso a contenidos de un distribuidor) o información de seguridad en función de donde circulemos. Otros sí que pueden resultar algo más sorprendentes, con la monitorización de la conducción (dónde vamos, a qué velocidad por dónde, cómo conducimos) y su posible uso por compañías, entre ellas las de seguros de coche.

Este tipo de monitorizaciones son más completas todavía que las que se basaban en caja negra para montar seguros de coche bajo el modelo de paga según conduces. La idea que hay detrás es que si circulas menos kilómetros, o más lento o no haces viajes largos, o vas por vías con menos accidentes, el precio del seguro se recalcule. También puede servir a las empresas de alquiler de vehículos. Mapfre ya montó un piloto basado en GPS emisor y hay ya aseguradoras en el mundo que utilizan «cajas negras» de registros de la conducción, pero creo que con la llegada de internet al coche tienen más posibilidades de esquemas de este tipo. GPS y caja negra sólo sirven para monitorizar la conducción, internet puede entrar en el vehículo por muchos otros motivos y a partir de ahí, colocar «la golosina»: «si nos das esta información, puedes pagar menos». Obviamente las alertas por privacidad saltan de inmediato, con las tecnologías para hacer anónimos estos datos bajo sospecha y la amenaza de que en el futuro nos enfentremos a una situación generalizada de que «o das información o pagas mucho más por el seguro del coche para mantener tu privacidad»

Comprar un coche e internet, la decisión de compra

Toyota Prius en motorpasion
El fin del plan 2000E, la inminente subida del IVA… dicen que es la mejor fecha para comprar un coche y en eso hemos estado los últimos meses. Como no podía ser de otra forma en mi caso, en todo el proceso de compra del coche, internet ha tenido el mayor protagonismo, sustituyendo por completo las vías que utilicé la última vez, allá por el 2004. En una serie de artículos quería compartir lo que, a mi entender, está cambiando internet el negocio de compra venta de coches y lo que podría suponer en el futuro. Para empezar, hablaría no ya de la compra, sino de dónde y cómo se produce esta decisión.

La mayoría de estudios sitúan las recomendaciones de amigos como primer criterio en influencia en decisiones de compra, algo que permanece inamovible también en la era de la red. Sin embargo, en segundo lugar se han venido situando las opiniones en internet, recogidas por blogs, sitios de opiniones de usuario, foros… por encima incluso de los medios especializados. Y es que además del «influenciador offline» (en mi caso en 2003 fue un compañero de trabajo que leía tres revistas sobre coches al mes), aparecen los nuevos «influenciadores online», capaces de ser expertos para mucha más gente que la de su círculo cercano, lo que les confiere un especial interés.

En mi caso, mi decisión de compra se ha jugado en tres tipos de escenarios:

  • Contactos online que saben de coches. Está claro que teniendo compañeros que lideran el blog de coches más leído en castellano… no podía dejar de escapar la ocasión de abusar un poco de su paciencia.
  • En segundo lugar los medios especializados en coches en internet. Principalmente dos, Motorpasion (Disclaimer: creado por Weblogssl, empresa de la que soy socio y director de estrategia online) y Km77. Mi aproximación a Motorpasión no era tanto en cuanto a «blog» sino como medio especializado que tiene tres valores para mí capitales: actualidad con las últimas noticias, revisiones a fondo de coches (entre ellos algunos de mis candidatos) y una comunidad de usuarios que aportan mucho valor en los comentarios. Km77 es una referencia que prefiero a la mayoría de revistas que han sacado versión digital, sus fichas con datos funcionan muy bien y además tienen muchos análisis propios.
  • Una vez localizado un candidato, buscar el foro o club de referencia en España. Esto es interesante porque te da acceso a decenas de experiencias personales, de gente que se ha planteado necesidades y de muchos que están dispuesto a responder a tus preguntas. Por muy modernos que queramos ser, en ocasiones los foros dan una patada a Twitter, Facebook y cualquier plataforma «2.0».

Comprendo que para otro perfil de usuario, Google hubiese podido jugar un papel destacado como intermediario para acceder a los análisis y a los especialistas. Tal como está ahora el mundo del SEO, la mayoría de las búsquedas están copadas no por páginas con contenidos editoriales sino por fichas automáticas de webs-escaparate, que juegan un papel importante en el proceso de compra de un coche nuevo como veremos, pero no en el de la decisión de qué coche comprar.

El resultado de todo ello me lleva a seguir sospechando que el fin del cliente cautivo en el comercio «no electrónico» seguirá acercándose también en el sector del automóvil. El papel de internet, sus medios y sus páginas con opiniones va a desplazar mucho al rol del «vendedor del concesionario», como muchas veces me ha insistido Dani Seijo. Cuando llegué al concesionario sabía qué modelo quería, con qué extras, en qué condiciones y qué tipo de negociación iba a tener con el vendedor… que en estos casos pasa a tener un rol de mero distribuidor y ya casi nada de prescriptor.

Relacionado: Internet en el coche, tendencia 2010 y….

Hacia el fin del cliente cautivo en el comercio «no electrónico»

Google en stock cerca en el móvilHay experiencias que ilustran a la perfección la diferencia entre tiendas en internet y el comercio tradicional, «no electrónico». Estás de compras, buscando un filtro para un objetivo fotográfico en una tienda especializada. Lo encuentras y te parece algo caro, quizás podrías ir a otro establecimiento, a uno nuevo donde tienen fama de ser muy baratos. Pero está en la otra punta de la ciudad, el filtro te vendría bien para un viaje que haces en dos días y tienes a toda la familia esperando a que termines. Eres un cliente cautivo de dicha tienda, acabas pagando más caro el producto a cambio de no tener que ir a buscar precios e invertir mucho tiempo y esfuerzo. Y esto es algo que que internet en el ordenador e internet el móvil están desterrando poco a poco.


Por un lado tenemos la experiencia de buscar precios desde casa, a la vez que me informo de las características y busco críticas y opiniones sobre el producto. El otro día discutía con Dani Seijo al respecto, explicándome él como este fenómeno es muy acusado en el sector del automóvil: vas al concesionario con un montón de información previa, el coche escogido y los precios de mercado en el bolsillo. Internet modifica la forma en que compramos bienes y servicios en tiendas no virtuales, en este caso para adquisiciones «no impulsivas», premeditadas en el tiempo, analizadas, maduradas (diría que casi «racionales», aunque precisamente en el tema del coche hay factores «no racionales» muy influyentes en la decisión de compra, yo sigo prendado del Toyota Prius). Un usuario de internet medio, no necesariamente alguien con muchos conocimientos técnicos, ha consultado críticas en blogs, foros con gente dando consejos y comparadores de precios.

Toyota Prius en motorpasion

Pero luego tenemos las «compras impulsivas«, aquellas que no teníamos pensado hacer y que decidimos sobre la marcha o en las que, sencillamente, queremos que nos muestren y decidir «en persona». A priori el valor de internet en cuanto a capacidad de recabar opiniones y precios se diluye y volvemos a un escenario de cliente cautivo. Aquí es donde hace años que muchos actores están ofreciendo servicios para darle la vuelta a esta situación. Por un lado tenemos un buscador en el bolsillo, coger el móvil y buscar precios del producto para saber si lo que estamos pagando es un precio razonable. Sobre esto hay variantes más o menos sofisticadas, como las aplicaciones de Amazon y otros que desde la captura del código de barras nos permiten comparar precios y hasta comprar online si decidimos que el ahorro por este canal nos compensa. Google anuncia «en stock y cerca», que ofrece una información sobre qué otras tiendas físicas cercanas tienen el producto disponible para comprar integrada en el buscador. Muy interesante para algunos casos de uso, sin ir más lejos, quiero hojear el nuevo libro de Mellado antes de comprarlo. Si voy a una librería y no tienen stock, la información que necesito es donde hay una con unidades disponibles cerca.

No estoy seguro que darle información del stock y los precios propios a Google es del todo sensato, pero a largo plazo la disminución del fenómeno de los clientes cautivos supone para los comercios una exigencia de eficiencia y de disminución de márgenes para competir con los canales online y los grandes distribuidores que tengan una estrategia de volúmenes altos y márgenes muy bajos. Quien quiera cobrar más que los demás lo va a tener que justificar, con más garantía y mejor servicio postventa, la labor pura de comercial va a ser menos diferenciadora en el futuro. Todo ello si quienes nos acompañan en las compras nos siguen permitiendo eso de «espera, voy a mirarlo en el móvil».