Bélgica obliga a un proveedor de internet a filtrar el P2P

Los proveedores de internet como eslabón débil en la cadena que hace a internet ese extraordinario medio de publicación y comunicación. Por un lado tenemos sus ansias de inclinar la red a favor del mejor postor en su lucha contra la neutralidad de la red y por otro el papel que, por ejemplo, se les ha otorgado en Bélgica (GurúsBlog). Un tribunal belga ha obligado a un ISP de este país (SA Scarlet, antiguo Tiscali), a filtrar con la tecnología de Audible Magic el intercambio de archivos que realizan sus usuarios.

Interesante es la justificación de los belgas para esta medida y que comenta Andy Ramos. Se trata de la revocación de la exención de responsabilidad de los proveedores de internet. Dice el tribunal que el uso de una tecnología de filtración no constituyen una obligación de vigilar, sino de utilizar medidas que impidan la comisión de un hecho ilícito y que, al no procesar información personal sino sólo bloquear actividades ilícitas, no atenta contra la privacidad de los usuarios y el secreto de sus comunicaciones. Aunque nos pueda quedar algo lejas, no hay que olvidar que en Bélgica «implementan» los mismas directivas europeas que en España y que, probablemente, este ejemplo sea enarbolado pronto por las organizaciones «pro control y censura de internet» en nuestro país.

Claro que hay redes con ofuscación o cifrado que permiten pasar por encima de Audible Magic, además de muchos nuevos mecanismos para descargar y compartir archivos, pero lo importante es el pedazo de terreno ganado por la industria del disco. Se trata del comienzo de responsabilizar a los proveedores de internet de los contenidos que se comparten por sus redes, algo a los que algunos como AT&T están más que dispuestos. Y claro que se menoscaba el derecho a la libertad de expresión en tanto en cuanto la tecnología utilizada, Audible Magic, puede dar falsos positivos. Pero lo más grave es que se perjudica a los autores que están a favor del intercambio de ficheros como forma de promoción de su música a pesar de estar con una discográfica «tradicional». Quedan privados de este medio de darse a conocer, algo con lo que cuentan las discográficas para señalarles que las siguen necesitando.

Los comentarios están cerrados.