Archivado con la Etiqueta: yelp

Google Places crece: cuando el intermediario se come a los proveedores

Cuando renovaron Google Places subrayábamos que la mayor fortaleza de la iniciativa radicaba en que Google Maps es el interfaz entre el usuario y la información local. Hasta los cambios introducidos en aquella versión – con la integración de las opiniones de nuestros contactos sobre los locales – Places apenas era un agregador “normalito” de las valoraciones que los usuarios colgaban en otras páginas. Menos de un año más tarde, algunos estudios apuntan a que ya el 20% de las opiniones de usuarios sobre restaurantes y negocios locales en Estados Unidos se hacen desde el servicio de Google.

¿Qué está sucediendo? Probablemente estemos ante un caso en el que el intermediario se está comiendo a los proveedores. Cuando no sólo agrega y controla la relación con el usuario sino que además ofrece la misma funcionalidad (subir opiniones y tener el “grafo social” de quienes son los amigos), entonces es cuando se rompe el equilibrio y la apuesta a largo plazo para los proveedores se torna en mucho más incierta. Uno de los líderes del sector, Yelp, decidió no colaborar con Google en este producto (Uberbin), sabedor de que esto podría acabar ocurriendo y que estaría alimentando a un fenomenal competidor. Una posición de fuerza que tampoco parece que vaya a cambiar el resultado final cuando el resto del sector, que no gozaba de esa posición de liderazgo, veía que hay más que ganar en ayudar a un competidor que agrega y al menos envía algo de tráfico.

Yelp aterriza en España

La referencia en Estados Unidos en opiniones de usuarios sobre restaurantes y servicios locales aterriza en España, Yelp.es. Se encuentra un mercado competido con varios contendientes fuertes en comunidad (por ejemplo 11870 que cuenta además con el empuje de Vocento) y otros muy potentes en SEO (Qype, Salir), pero también un movimiento en el mercado hacia nuevos actores que se sitúan como interfaz en el móvil: los FourSquare, Facebook Lugares, Tuenti Sitios, Instagram, Picplz y compañía. En todo caso, Yelp va a ser una plataforma a tener muy en cuenta.

Guía Michelín en internet frente a 11870

Guía Michelín

La guía Michelín en internet frente a 11870, dos modelos que ofrecen el mismo producto elaborado de forma muy diferente. Por un lado tenemos a la guía clásica que parte de los sistemas meritocráticos clásicos: en la guía Michelín se presupone que la selección y puntuación de los hoteles y restaurantes la hacen los expertos y luego están los lectores, a quienes se le hace “todo el trabajo”; por el otro, 11870 nació con una filosofía completamente opuesta, cualquiera puede valorar un establecimiento y no hay una jerarquía inicial, parte de que a muchos nos gusta andar por ahí opinando de los sitios a los que vamos y así atesorar gustos que otros consideran más cercanos.

Y lo interesante es que la guía Michelín – en internet ViaMichelin – y 11870 están condenados a aproximarse. Por un lado la versión en la web de la guía francesa comienza a tener comentarios, no es que sea un cambio de paradigma, pero el resultado es que ya no sólo tendremos la opinión de los expertos, sino también la de cualquiera que desee intervenir. Por otra parte, si 11870 sigue el modelo de Yelp (Nyt, Mantero), su próximo paso debe orientarse en construir una jerarquía de las opiniones que alberga, y con ella, de los contribuyentes que las introducen.

No creo en absoluto que finalmente la guía Michelín vaya a instaurar una democracia en la que todas las opiniones partan con la misma visibilidad ni que si 11870 establezca una jerarquía de usuarios que llegue a desvirtuar su filosofía; y espero que no suceda, habrá convivencia de ambos modelos. Pero resulta interesante como planteamientos a priori opuestos, poco a poco se van acercando: ViaMichelin para enriquecerse con más opiniones, aceptando que la web es bidireccional; 11870 con la asignatura pendiente de dar más visibilidad a las opiniones de más calidad, de integrar una jerarquía dentro de tanta cantidad de información, instaurando su propio sistema de meritocracia.