Ferrari LaFerrari y la tecnología dentro del coche

LaFerrari foto de Ferrari

Por aquí no se si se sigue mucho el salón de Ginebra, pero en la gama de deportivos de superlujo se ha presentado el Ferrari Laferrari.

A servidor no le llama demasiado la atención el coche italiano (en modo realista sigo con el Prius, en modo aspiracional quien está haciendo lo que me gustaría es Tesla), pero sí como hasta las marcas de lujo del motor nacesitan cada vez tener más un anclaje en la tecnología de consumo y en su gran desafío, cómo integrar el smartphone.

De momento Ferrari apunta a integrar Siri de Apple, que a priori parece una gran opción por su planteamiento (el mejor interfaz para no distraerte es dar órdenes de voz en el coche), pero que también prefigura que el conductor tiene un iPhone. Claro que esto tampoco debería ser un problema, por el precio que cuesta un LaFerrari te pueden poner media docena de regalo sin sufrir demasiado.

Para un ordenador personal ¿Qué mejora los métodos de entrada actuales, voz o pantalla táctil?

Con Windows 8 ha surgido todo un debate sobre la productividad en ordenadores personales y los métodos de entrada, sobre todo por la introducción del interfaz táctil donde hasta ahora no estaba (portátiles, si excluímos los poco exitosos tablets pcs) o donde su uso era anecdótico (como los ordenadores de sobremesa). Así hay muchos de la vieja guardia como Jose María porfíando que en herramientas de trabajo nada supera la productividad de teclado (y sus atajos) y ratón.

El caso es que el anuncio de la llegada de Siri a Mac OS X creo que plantea un escenario interesante sobre el mejor interfaz para el ordenador personal en un contexto enormemente cambiante: son dispositivos que también tiene un rol importante en el ocio y el consumo de contenidos y estamos en plena convergencia entre sistemas móviles y de ordenador.

La voz lleva años implantada con diversos sistemas para aceptar órdenes, aunque Siri es otra cosa y, además, no son incompatibles con disponer de una pantalla táctil, aunque cuatro vías para dar órdenes a servidor empiezan a parecerle demasiadas. No tengo una conclusión clara, sí tengo la impresión tras haber usado Windows 8 bastante tiempo que cuando la pantalla no es táctil, los dedos se te van a ella de todas formas.

Trae tu propio dispositivo, pero nada de «nubes de otros»

Ha dado bastante que hablar la prohibición de usar Siri por parte de IBM a sus empleados, pero el caso es que ni es la primera (la propia IBM no permite Dropbox o iCloud) ni será la última vez que veamos una fuerte tensión entre los empleados y el departamento de TI a cuenta de qué se puede utilizar.

Hasta cierto punto la batalla del «Trae tu propio dispositivo» está acabando con victoria por parte de los empleados que quieren utilizar su gadget del mercado de consumo en el entorno profesional, pero con «las nubes» la decisión se antoja más complicada. En el día a día de la relación con algunos profesionales de otras compañías abundan los «te lo pasaría por Dropbox, pero no me dejan» o «no podemos subir esto a Google Docs por seguridad»… justo los mismos síntomas antes de que eso del «BYOD» empezase a calar y a ser aceptado por los departamentos de TI (vía presión de los directivos).

Si para llegar a ese escenario ha aumentado la adopción de algunas tecnologías (sobre todo virtualización del escritorio), para el tema de las nubes la solución parece algo más complicada: respecto a la nube las compañías tienen tres escenario, rechazarla, aceptar las «nubes privadas» y aprovechar las nubes públicas pero con muchas garantías de seguridad. En ninguno de ellos están todavía los Dropbox y compañía, lo que debería ser una oportunidad para el proveedor de la propia empresa.

En todo caso, creo que en esta pelea los de TI van a dar guerra. Una cosa es que un directivo quiera usar su iPad para leer el correo del trabajo y otra que se pasen los documentos privados a los servidores de un tercero. Quien sea capaz de dar una buena solución de consumo y empresarial con una solución en la nube probablemente gane muchos puntos en los próximos años.

Siri como amenaza a Google

iPhone 4s

Por aquí no hemos hablado demasiado de Siri, al no estar disponible en español para poder probarlo a fondo (sin un inglés perfecto, del que carezco, no merece la pena utilizarlo), no soy capaz de calibrar realmente su valor real. Cuando hablamos del análisis del iPhone 4s lo califiqué de «incógnita» por lo mismo, como promesa y potencial podría ser la innovación del año, como servicio actual es posible que le perjudiquen las altas expectativas.

A todo esto, Google ha calificado a Siri de «amenaza competitiva» ante un subcomité del senado estadounidense, lo que a buen seguro va a levantar un gran debate tratándose de uno de los temas del momento: el divorcio entre Apple y Google a raíz de Android. Por un lado está claro que a Google le interesa reforzar que tiene competencia ante los comités antimonopolio, pero por otro está claro que un Siri capaz de resolver cada vez más cuestiones como intermediario en las búsquedas de los usuarios de iOs supone una amenaza real a largo plazo para Google.

Curiosamente, una lectura posible es que Google hizo bien lanzando Android, evitando depender del poder del dueño de la plataforma, que en esta era «post PC» es mucho más decisivo en el mercado de servicios y aplicaciones. De hecho, la estrategia de Apple de tener su propio portafolio de alternativas a los servicios de Google parece cada vez más evidente como ejemplifica la compra de la compañía de mapas C3 Technologies.