Google Reader como tapón del mercado de los agregadores RSS

Digg lector RSS captura

Se cumplió el plazo para el cierre de Reader y creo que merece la pena analizar lo que ha pasado estos últimos meses desde el anuncio. No sólo no ha supuesto el punto final de este tipo de servicios (cuyo modelo de negocio es muy dudoso) sino que ha sido visto como una gran oportunidad por varios actores.

Tenemos a Feedly con su gran oportunidad, pero también a Digg con gran potencial y AOL que ha puesto su servicio en el mercado en tiempo récord. Sobre estos últimos recién lanzados, recomiendo sendas reviews en Genbeta.

El efecto gratuidad de Reader junto a la capacidad de Google por llevar usuarios a su servicio provocaba que la innovación y competencia en la categoría estuviesen bajo cero. Hay que reconocer en favor de Google que los agregadores RSS ya eran gratuitos antes de la salida del suyo, pero no deja de ser una conclusión a tener en cuenta: categorías que para los gigantes online son proyectos secundarios con objetivos difusos, para otras empresas podrían ser su producto estrella y esta situación bloquea la competencia y la innovación.

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Los planes de Feedly ante su oportunidad

feedly evolución

El cierre de Google Reader me llevó, como a tantos, a probar alternativas y ahí estoy intentándolo con Feedly. Ahora que mi patrón de lectura a través de RSS es más bien irregular, aunque entiendo las razones del roadmap que acaban de anunciar, lo que más echo en falta es más ayuda para descubrir y filtrar contenidos y menos foco en la parte de “leer todo de todas mis fuentes”.

En todo caso, y a la espera de lo que consigan con Digg, la gente de Feedly está mejorando su producto a una velocidad récord más partiendo que se tiene que divorciar de Google Reader antes del 1 de Julio. Lo mejor: su vocación de plataforma con API para integrar en otros lectores que sí tal vez ofrezcan ese “descubrimiento” que yo busco.

PS: sobre su negocio, además de quitar la publicidad de los RSS de otros (algo sobre lo que no he encontrado explicación), apuntan a una versión “pro” de pago y a acuerdos para la venta de contenidos

Medios online, medios sociales, RSS y el principio de San Mateo

Google Reader adiós

La cita del evangelio – “Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará” – que San Mateo atribuye a Jesucristo ha dado lugar a un principio detectado en ecología pero es igualmente aplicable a otros fenómenos en redes en los que los grandes tienden a concentrar el valor.

Llevo tiempo con la impresión de que en los últimos dos años tenemos ese fenómeno de concentración en medios online, algo que choca de frente con el entendimiento que servidor y otros teníamos respecto a cómo iban a funcionar los contenidos en internet. Tanto la teoría de la larga cola como el hecho de que las herramientas de descubrimiento (buscadores, medios sociales) sean más “baratas” (léase accesibles) que los viejos esquemas meritocráticos (creación y sustentación de marca) deberían llevar a pensar de que el online llevaría a una mayor diversidad y fragmentación de medios.

Y el caso es que lo está haciendo si lo comparamos con “la era del kiosko”, pero en los últimos meses tengo la impresión – confirmada en parte por las estadísticas de Comscore – que la cabeza de la cola de tráfico cada vez concentra más audiencia mientras que los pequeños salen sensiblemente perjudicados. ¿No choca esto de frente con ese concepto de que cada uno nos estamos perfilando nuestra propia dieta informativa y con que existen esos sitios de descubrimiento de nuevas fuentes?
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No querer leer todo de una fuente no es tan grave… a vueltas con el RSS

Los últimos días ha circulado bastante la rajada de Marshall Kirkpatrick (traducida en el ornitorrinco en línea, vía Microsiervos) sobre la profunda decepción por la baja adopción de los lectores RSS. Llega a afirmar que

“La falta de adopción del software de lectura RSS por parte de los consumidores y negocios es de los sucesos en la reciente historia tecnológica que peor habla del estado de la humanidad…”

…tema que me ha recordado a la discusión sobre si quedan “super consumidores” de información a la luz de la muerte de Bloglines. Mi impresión es que el hecho de que el modelo “quiero consumir todo lo que produzca cada fuente” no haya cristalizado entre el gran público tiene dos motivaciones, una ha sido la dificultad del proceso (entender RSS, utilizarlo) y la falta de modelos negocio alrededor del agregador, algo que ha motivado que haya pocas inversiones e innovación en el género.

Ahora se está dando la vuelta al concepto con aplicaciones como Zite, Pulse o Flipboard, pero en todo caso creo que no es tan grave como lo pinta el amigo Kirkpatrick: lo personal tiene un papel predominante (lo lúdico también) y por eso ha crecido Facebook, pero a la vez las experiencias sociales están más guiadas por contenidos, sobre todo con el caso de Twitter. La gente sigue interesada en el contenido, pero cada vez es una experiencia en la que espera que le lleguen las historias en lugar de hacer la labor de perseguirlas, agregarlas y leer todo lo que producen.

Ya no quedan “super consumidores” de información, apuntes ante la muerte de Bloglines

Bloglines

Hace algunos años, lo más sexy del sector internet no era social (al menos no en el sentido con que se utiliza este término ahora) ni en tiempo real, eran los buscadores de blogs y los lectores de RSS. Y todos, o casi todos, barruntábamos sobre qué potencial podían tener estos últimos y como eran el camino hacia el nuevo tipo de usuario online: se multiplicaba la creación de contenidos, los blogs estaban en su punto álgido y los lectores de RSS venían a encajar perfectamente en este universo permitiendo a cada usuario configurarse su dieta informativa. Cuando hace un par de días Ask anunció que cerraba bloglines no pude evitar recordar como hace apenas cinco años se trataba del “no va más de la web 2.0”.

El camino hacia la irrelevancia de los lectores de RSS

En estos cinco años Bloglines no sólo ha visto como ha aparecido un competidor más completo, Google Reader, sino que no ha sido capaz de encontrar un modelo de negocio válido que no acabase siendo “añado publicidad a los contenidos de otros”, una línea roja para este tipo de servicios. Pero, sobre todo, ha ocurrido que lo que en 2004 y 2005 parecía la revolución que iba a cambiar el mundo no ha sido tal o, al menos, ha acabado por derroteros muy diferentes de los que favorecían el modelo del lector RSS. Por aquél entonces la presencia en la red era sinónimo de blog, un ecosistema distribuido muy enfocado a crear publicaciones y a consumir información y contenidos.

¿Qué ha pasado desde entonces? Aparecieron servicios con un enfoque hacia lo personal buscando lo relevante para cada usuario. Con ellos llegó una mayor centralización de la presencia online: no conversamos cada uno desde su casa, quedamos para vernos en un centro comercial. La gente empezó a seguir publicaciones en Twitter y Facebook y con ello la necesidad de un tercero que resuelva la complejidad de la distribución de fuentes ya no existe.

Las publicaciones ganan algunas cosas, pierden otras

Curiosamente en entornos como Twitter y Facebook se acepta lo que en un lector de RSS era muy criticado: dar sólo el titular más un párrafo y tener que completar la lectura la web produciendo páginas vistas. Además para las publicaciones tienen otra ventaja sobre el modelo de Bloglines, mecanismos para compartir lo que están leyendo que ayudan a dar visibilidad a la publicación (“retuits”, “me gusta”) y más control de la marca en estos entorno (Reader sí que añadió algo en esta línea con sus compartidos). En definitiva, más tráfico hacia la versión web – más fácil de rentabilizar – que hacia la versión RSS.

Claro que yo no haría una lectura tan positiva, el cierre de Bloglines y la caída de tráfico de Reader (PaidContent) también son el síntoma de que el perfil de “super consumidor de información” también está en vías de extinción. Me refiero aquél que sigue a decenas – cuando no centenas – de publicaciones y quiere leerlo todo de ellas, para el que el lector de RSS es una herramienta impagable. La transición a modelos como el de Twitter lleva aparejada la mezcla de las publicaciones con un montón comunicaciones diferentes lo que supone dos efectos: menos propensión a “suscribirse a una publicación” y mucha más a “qué me cuentan mis contactos” y, aún suscribiéndose, muchos menos impactos por el efecto de “veo sólo lo que me ponen en portada cuando me conecto y no todo lo publicado”.

El RSS en el backoffice

Como bien señala César en otro blog más, el RSS goza de mucho mejor salud que sus lectores. En una era en la que ofrecer APIs para que las aplicaciones hablen entre sí se ha convertido en obligatorio para casi cada servicio, el RSS se ha convertido en el estándar para que las publicaciones permitan que sus servicios se integren en webs de terceros.

En definitiva…

Seguiremos existiendo los “super consumidores” de información, espero que con una proporción suficiente como para que se mantengan servicios como Google Reader. La transición menos traumática para nosotros sería hacia listas de Twitter y una aplicación para acceder a él que haga amable su lectura. En cualquier caso, la muerte de Bloglines también es una aviso para cualquier empresa del sector internet que construya servicios para el usuario final. En cinco años se pasa del todo a la nada si no eres capaz de detectar los cambios de patrones de uso por parte de los usuarios, cambiar el foco de tu servicio y ejecutar todo esto de forma brillante.

Actualización: Desde Google Reader niegan la información de PaidContent sobre su decrecimiento, post en su blog.

Tr.im desaparece y Bloglines en camino

La lectura hoy de TechCrunch nos deja dos noticias de desapariciones, una confirmada (la de tr.im, TC) y otra cava vez más anunciada (la de Bloglines, TC).

Ambos cierres – si la del pionero agregador se confirma – difieren en los efectos para los usuarios: mientras que Bloglines permite exportar todas las suscripciones a otro servicio, las direcciones gestionadas por tr.im desaparecerán a finales de año, confirmando los problemas de los acortadores de URLs. Para un contexto de consumo efímero y ciertas necesidades (básicamente, Twitter), pueden tener cierto sentido, pero para la web “de verdad”, acabamos finalmente con miles de enlaces rotos.

Lo que si comparten Bloglines y tr.im es el de pertenecer a dos tipos de servicios con cierto grado de adopción pero para los que nadie ha encontrado un modelo de negocio. Aunque siempre se ha especulado sobre cómo poner en valor los datos agregados que ambos poseen (Bit.ly está en ello, otros agregadores como Google Reader podrían estarlo), lo cierto es que después de varios años los agregadores personales basados en RSS ni han saltado al gran público ni nadie ha conseguido generar negocio a partir de ello. Con los acortadores de URLs el proceso va camino de repetirse, decenas de servicios clónicos unos de otros y un panorama poco claro de cómo generarán ingresos.

Como nota final, una pena la desaparición de Bloglines si se confirma, fue uno de los grandes, pero llevaba demasiado tiempo como un cadáver andante. Conviene quizás recordar como hace años productos como Bloglines y servicios como del.icio.us estaban en boca de todos, que especulábamos sobre su gran valor y potencial (incluido servidor, claro)… que nunca llegó a cristalizarse, sus fundadores vendieron a Ask y Yahoo y ninguno de ellos consiguió llegar a convertirlos en una herramienta de uso masivo ni en un negocio rentable. Hoy su pedestal en los comentarios de los “early adopters” lo ocupan los Friendfeed, Twitter, el “tiempo real”… no sería tan extraño que con más de uno se repitiese la historia dentro de unos años.

Google Reader, lo que quiere y lo que puede ser

People en el Google Reader

El equipo de Google Reader introduce cambios en el lector-agregador de RSS con vistas a no quedarse atrás en una carrera que está empezando a perder, la de ser la herramienta con la que la gente comparte sus enlaces. Las novedades más significativas son un buscador de usuarios que estén usando el servicio y a los que seguir (basado en el perfil de Google), posibilidad de crear grupos para manejar la privacidad de tus compartidos, el poder compartir el estado a lo Twitter y la introducción de votos en forma de “Likes” al estilo de Friendfeed y Facebook. Las novedades al completo, en su blog oficial.

La introducción hace más de un año de los compartidos en Google Reader me resultó una de las funcionalidades más brillantes que se ha añadido a servicio de este tipo. Gracias a los enlaces que comparten mis contactos no sólo amplío las posibilidades de descubrir buenos contenidos y publicaciones, sino que además puedo filtrar fuentes de las que no me interesa todo, sino sólo lo que alguien destaque como especialmente bueno. Sin embargo, Google Reader sigue la condena de los lectores/agregadores RSS tipo Bloglines, son un servicio para usuarios técnicos avanzados y donde la gente normal no sólo no está compartiendo sino que no lo está usando.

Hasta Google parece contar con ello al promocionar mucho más iGoogle, Reader está en la liga de Delicious y los servicios que no salen de los usuarios avanzados de la web, sector en el que además FriendFeed y Twitter le están restando tiempo de navegación de usuarios y, lo más importante, son lugares donde se comparten más enlaces con la ventaja en el caso de Twitter de que se hace en abierto en un lugar donde los usuarios pasan mucho tiempo. Esta constante se repite con la “gente normal / usuario no avanzado”, que está compartiendo enlaces en Facebook, el sitio donde pasan más tiempo, en lugar de ir a un servicio especializado. Para rizar el rizo, la página pública de compartidos de Reader cada vez tiende más a un servicio tipo Tumblr, pero con menos posibilidades.

Las nuevas funcionalidades de Google Reader no están mal, pero hay cosas que Reader no puede ser por más que quiera, Twitter, Friendfeed y Tumblr todo en uno es algo que se antoja imposible, con el resultado de quedarse a medias en todo. Sigue siendo la mejor herramienta para consumidores masivos de información, pero los usuarios normales comparten enlaces donde pasan más tiempo – Facebook – e incluso los avanzados prefieren hacerlo en Twitter, donde tienen el resto de sus conversaciones públicas.

Por cierto, mis compartido están en Reader/a.ortiz.

Lecturas feed RSS frente a páginas vistas

Ya tengo los primeros datos de mi pequeño experimento de medición de lecturas mediante RSS. He tomado los datos de lunes a viernes de la semana pasada, con Google Analytics para medir las impresiones en la web y usando AdSense para feeds RSS como método para contar las lecturas con este formato.

Tal como discutimos en los comentarios del anuncio (“Experimento de lectura mediante RSS“), se podría considerar la posibilidad de que haya un porcentaje significativo de lectores con AdBlock y lectura mediante agregador web. Para cubrir dicho escenario barajo la hipótesis de un 15% adicional:

  • Páginas vistas: 45090
  • Lecturas feed: 75590
  • Lecturas feed + 15%: 86928

Aunque entiendo que la metodología y herramientas utilizadas no garantizan resultados exactos, la foto final indica que hay cerca del doble de visitas al contenido de Error500 a través de feed RSS que mediante visita web. Y, claro, esto tiene implicaciones en varios niveles, a la hora de contar la capacidad de redirigir tráfico con un enlace (si va alguien desde el agregador no aparece que es leyendo Error5000), a la hora de plantear la comercialización del site (la mayoría de las visitas no llega a ver la web, además del perfil de usuario muy avanzado que tiene el blog) y, por supuesto, en que uno haría bien en tratar bien a los lectores mediante RSS, cuidando no ser demasiado molesto con la publicidad y poniendo todo el contenido.

Experimento de lectura mediante RSS

Tengo que pedir disculpas a los que siguen Error500 mediante RSS, porque esta semana voy a empezar un “experimento” algo molesto. He configurado la publicidad AdSense en el feed para que aparezca junto a cada entrada, y no como ahora que sólo lo hace cada dos que tengan un mínimo de longitud.

El objetivo no es forrarme – quien conozca los CPM que se mueven en el AdSense para RSS para temática de tecnología, sabe que eso no va a pasar – sino tener unas estadísticas exactas de lecturas por día mediante feed. Toda vez que los datos de Feedburner que aparecen en el botón del lateral están muy inflados, me interesa saber y determinar si realmente Error500 se sigue más a través de lector de feeds que directamente en la web. Lo dicho, disculpad las molestias… sólo será una semana.