Archivado con la Etiqueta: pandora

Pandora como radio del coche

Pandora

Hace tiempo que no hablamos de Pandora, genial servicio de radio personalizada online, desde que restringió su uso a los Estados Unidos. No sólo sobrevive sino que ha participado en una particular integración: un dispositivo Pioneer para acceder a Pandora desde el coche, detectando la configuración del iPhone. La idea es que el control sea similar al que se tiene de la radio en el automóvil, pero con el sistema de recomendaciones de Pandora.

El cacharrito costará 1200 dólares, por lo que sólo tiene sentido económico para los usuarios americanos que pagan por la radio por satélite, como explican en PaidContent. Aunque por aquí no creo que lo vayamos a ver, creo que este tipo de integración de Pandora en el coche muestra dos cosas: que las radiofórmulas van a sufrir con la llegada de internet al automóvil y la tendencia basada en controlar el hardware – interfaz con el usuario para apalancarse en el negocio del contenido. En todo caso, apuesta de poco recorrido, lo razonable es que a medio plazo “pinchemos” el móvil en el coche y tengamos acceso a multitud de servicios y no estar atados a un único proveedor.

Las discográficas contras las radios online. El caso de Pandora

Pandora

Pandora está cerca de cerrar. Lo afirma su fundador, Tim Westergren, en una entrevista en el Washington Post, apuntando a la subida de royaltis aprobada el año pasado como la culpable de que no le salgan las cuentas. Estas comisiones aprobadas por un comité federal en Estados Unidos – único país donde se puede acceder a Pandora – supondrían llevarse el 70% de los ingresos de este año proyectados por este servicio de música online. Teniendo en cuenta que hay programadas nuevas subidas los próximos años de estos regalías, el resultado es que Pandora sería una empresa imposible de rentabilizar.

La industria discográfica es consciente de que con estas comisiones está matando la radio online, y no me refiero a la distribución por internet de emisoras tradicionales, sino de los nuevos servicios por internet alrededor de la música. Pandora, iMeem, Last Fm, Finetune son ejemplos de nuevas propuestas de negocio que plantean ingresos para las discográficas en la era del P2P, de la mal llamada “piratería” y del top manta. ¿por qué la discográficas se dedican a estrangular a quienes plantean nuevos modelos con ingresos para ellas? ¿por qué no permitirles sobrevivir con comisiones razonables en los años que están desarrollando su negocio y mantener un ecosistema con servicios de valor añadido?

Uno puede ir a Pandora (precisa que utilicemos un proxy de Estados Unidos) o a Last.fm y se encuentra no sólo con mucha música gratis, sino con sistemas de recomendación y con la posibilidad de comprar las canciones. Distribución, promoción y comercialización todo en uno, con un modelo que paga a las discográficas y cobra por servicios extras (como la radio personalizada de Last.fm). Si tanto lloran y lloran contra la “piratería” desde la industria musical, ¿no deberían apoyar estas radios? La respuesta es complicada, pero creo que algunos de los siguientes esquemas son los que pueden estar barajando:

  • Pérdida de margen de beneficios: las discográficas pretenden que los nuevos modelos mantengan los márgenes de la comercialización en CD de la música. El “gratis con publicidad” puesto en manos de intermediarios digitales no se acerca a ellos y por eso mismo exigen una subida constante del royalty que cobran por canción.
  • Miedo a la desintermediación: los sistemas de recomendación online como Last.fm y las nuevas plataformas tipo MySpace hurtan a las discográficas parte del mayor valor que aportan hoy día a los creadores, la promoción. Si grabar un disco con calidad cada vez es más fácil y barato, si la distribución va a ser eminentemente digital y encima la promoción depende también de agentes online… ¿quién necesita discográfica?
  • Pérdida de poder: salir en las “radio fórmulas” es algo que “te consigue” la discográfica. Motores neutrales hacen que las radios online te recomienden nuevos grupos sin que la Warner de turno pueda cambiarlo (al menos en un servicio honesto).
  • Miedo a la desintermediación II: cuando todo se digitaliza, hacen falta menos intermediarios. Ejemplo de ello es la propuesta de Last.fm pagando directamente al músico, un esquema por el que al artista le conviene quedarse con los derechos de explotación de su obra (y por tanto no cederlos a su discográfica). En este caso, otros intermediarios como las sociedades gestoras de derechos ven menos menoscabadas sus funciones al ser posible medir con exactitud cuando debe cobrar cada grupo sin necesidad de sus “servicios”.

La industria musical se muestra en este caso insaciable. No quiere P2P, no quiere que se comparta música gratis… pero tampoco acepta nuevos modelos que se adapten a que la distribución de música no tiene costes y, por tanto, hay que dar buscar dar valor en este escenario para encontrar nuevas fórmulas de generar ingresos. El resultado de todo ello es el de un escenario en el que las discográficas se posicionan contra las nuevas radios online, hasta el punto de querer liquidarlas: si un servicio de éxito como Pandora pasa apuros, los pequeños que estén empezando tienen todas las de perder. Si al final consiguen matarlos, no conviene olvidarlo cada vez que escuchemos a una discográfica hacerse la víctima porque “internet mata su negocio a pesar de que se esfuerzan en adaptarse”. Pura hipocresía.

Silencio en las radios online, excepto Last.fm

Last.fmAyer fue el “Día del silencio” para las radios online de Estados Unidos. El motivo no es otro que protestar contra la subida de los royalties que quiere imponer la industria de la música y que, de no mediar el congreso norteamericano, entrará en vigor el 15 de Julio con efectos retroactivos. En esta protesta de no emisión – insisto, en Estados Unidos – han participado desde Pandora hasta la mismísima Yahoo Music, que probablemente no tendrá problema en pagar las facturas, pero que comparte la visión de que la industria estaría mandando a la ruina a multitud de servicios musicales en la red (al margen de que no quieran ver reducidos sus beneficios, claro). Vía Pc World.

La ausencia más notable en este “Día del silencio” ha sido Last.fm, que ha seguido dando servicio (explicación en su blog), argumentando que por un lado son una compañía con sede en Londres y que por otro “no quieren perjudicar a sus usuarios por sus problemas”.

Más que entrar a fondo en el problema del pago por los derechos de emisión de la música y en el hecho de que condena a funcionar a pérdidas a las radios online, me interesa el aspecto de que si Last.fm hubiese hecho lo mismo de no haber sido comprada por la CBS. Es el tipo de posicionamiento que modifica la percepción de una marca y un servicio: ahora que Last.fm está en una multinacional no entiende la necesidad de apoyar a los pequeños de su sector (son los que van a desaparecer primero) con el discutible argumento de la defensa del interés del usuario (como si al usuario no le interesase poder disfrutar de más radios online).

Pandora bloquea a los usuarios de fuera de Estados Unidos

Pandora

El mismo día que decimos que no se pueden poner puertas al campo, llega Pandora y anuncia que bloqueará el acceso a los usuarios de fuera de Estados Unidos. Han enviado un correo a todos los usuarios disculpándose y remachando su deseo de ser un servicio global que se ve obligado a hacer esto porque las licencias que pagan sólo son válidas en Estados Unidos.

Al margen de que se pueda hacer “trampa” (conectándose a un proxy americano), Pandora y sus usuarios somos víctimas del modelo de licencias de contenidos por países, que podría tener sentido para la distribución física de contenidos, pero que trasladado a la era digital produce una situación en la que todos pierden: los usuarios, Pandora, los grupos que se dan a conocer gracias a este servicio e incluso los propietarios de los derechos que dejan de ganar al no realizarse la emisión (aunque es su postura de exigir un mayor royalty es la que ha provocado esta situación). Al menos, nos queda Last.fm (del que yo siempre he sido más partidario) y el consuelo de que de momento no han conseguido estrangular a la radio personalizada por internet.

Qtrax, música gratis en P2P con publicidad

“Nuestro desafío es demostrar que el P2P con publicidad puede dar suficiente dinero para que todo el mundo quede contento”

Actualización: ver Qtrax, descarga de canciones gratis, DRM y publicidad.

Son palabras de de Allan Klepfisz, presidente ejecutivo de Qtrax al NYT en defensa del modelo “música gratis con publicidad” con el que planean poner en marcha el servicio el próximo Septiembre (funcionó un tiempo y ahora está otra vez “en desarrollo”). El modelo de Qtrax está en sintonía con SpiralFrog, cuyas restricciones sobrepasaban con mucho lo que se podía aceptar como admisible y que parece haber caído en el olvido.

QtraxQtrax es otro ejemplo de los intentos de la industria de buscar nuevos modelos ante las caídas de las ventas de compactos. La idea es que los anunciantes puedan adquirir “géneros” para asociar sus anuncios a búsquedas de los usuarios, en cuyos resultados sólo aparecerán descargas permitidas y controladas. Ahí es de nuevo – como en el caso de SpiralFrog – donde la iniciativa se malogra al ser demasiado restrictiva: de entrada se podrán escuchar las canciones un número limitado de veces, pudiendo adquirirse si se desea hacerlo en más ocaciones (se baraja como cinco como límite para los títulos de las grandes discográficas)

Al final, Qtrax no deja de ser por tanto un sistema para “escuchar antes que comprar”, en el que encima hay publicidad. No es que me paerzca mal, estupendo que permitan escuchar las canciones antes, sólo que plantear esta estrategia como salvación de la industria musical y como alternativa real al resto de sistemas P2P resulta ridículo. Ya hay buenos negocios con música gratis por internet y no están basados en la descarga indiscriminada, sino en dar un valor añadido. Son, entre otros, Last.fm y Pandora, a las que las propias discográficas van a estrangular con la subida de royalties que quieren aplicar a las radios por internet (La industria estrangula a Last.fm y Pandora), batalla para la que el propio fundador de Pandora pide ayuda.

La industria estrangula a Last.fm y Pandora

Last.fmAquellos que ofrecen música con copyright en la web se van a ver muy gravemente afectados por la subida de royalties que propone la industria musical en Estados Unidos. En Pandora lo tienen claro: esta subida mataría la radio por internet (lo cuentan en su blog). La propuesta consiste en pasar de 0.004 céntimos de dólar a 0.019 por canción y oyente, multiplicando los costes por cinco al llegar a 2010 (GigaOM).

Son servicios magníficos, verdaderas alternativas que exploran nuevos modelos de negocio para la música en la red. Hablo de Last.fm, Pandora y otros muchos servicios (se me ocurre FineTune) y la propia industria que están ayudando a transformar es la que los quiere estrangular ¿alguien le ve algún sentido? Malo para los usuarios, malos para la propia industria que perdería modelos de negocio alternativos y clave para su futuro por la avaricia a corto plazo y sólo bueno para las radiofórmulas tipo 40 principales, que verían esfumarse a quienes están llamados a sucederlas.

También lo ha comentado JaviPas.

Finetune, entre Last.fm y Pandora

Mucho me ha sorprendido Finetune. Hacía tiempo que lo tenía fichado tras verlo en otro blog más, pero siendo un casi incondicional de Last.fm apenas le había echado un vistazo superficial. La mayor diferencia respecto a dicho servicio y otros como Pandora es que permite la creación de listas de canciones, reproducibles en cualquier momento. Dichas listas están disponibles para integrarse en cualquier página web o en un MySpace y adjunto un ejemplo para disfrute del personal:



Finetune está más orientado a escuchar y distribuir las canciones que ya te gustan que a descubrir nuevos grupos, como es el caso de Pandora o Last.fm. Tienen motor de sugerencias, pero su uso principal es para recomendarte grupos y canciones con los que completar tu playlist (en función de los ya añadidos).

Hay negocio en la música gratis. El modelo evidente – a mi juicio – para Finetune es el de introducir publicidad en sus radios embebidas, con un modelo de pago para quien desee sortear las cuñas. Esta etapa de “todos gratis por la cara” es, a buen seguro, una fase de captación de usuarios que pronto veremos como termina.

Por lo demás, dos apuntes interesantes que señala Ryan Stewart: hay una versión para la Wii y preparan un Finetune en el escritorio basado en Apollo. La estrategia está clara: poder ejecutarse en todas partes, en la web, mediante widgets, como aplicación de escritorio…

Sitio oficial: Finetune

Pandora con publicidad y en eMusic

Pandora

Dos noticias acerca del muy interesante servicio de música online Pandora. Por un lado comenzaron a hacer pruebas con publicidad de audio entre las canciones. De momento se limitan a un anuncio por día de nueve segundos y sólo le aparecen a algunos usuarios (Noticias-tic). Este movimiento supone el giro completo de Pandora respecto a su modelo inicial de pagar por el servicio (Pandora y las recomendaciones musicales), lo que apunta a que puede existir un hueco para negocios basados en la música gratuita.

Además, tenemos a Pandora en eMusic, que permite acceder al servicio desde tienda de música sin DRM, mientras ésta te ofrece la adquisición de las canciones que estamos oyendo si las tiene disponible (vía después de Google). Un “mash-up” en el que los dos ganan: eMusic convierte su tienda en una web mucho más divertida y ofrece un mecanismo para descubrir nuevos grupos a sus clientes; Pandora por su parte, al permitir este tipo de usos, gana mucha visibilidad y oyentes, que podría acabar rentabilizando mediante la publicidad. Eso sí, mi “mash-up” preferido sigue siendo el que envia las canciones a Last.fm.

De Pandora a Last.fm

real-ityEra uno de los juguetitos que tenía en la lista de “pendientes de probar”, pero he visto la entrada en Denker y no lo he podido resistir. Se trata de un servicio que se encuentra en Real-ity y que permite escuchar Pandora y enviar las canciones que te gustan (las manda por defecto pasado un tiempo de escucha si no las cortas o si no le dices lo contrario) a Last.fm.

Last.fm y Pandora son dos de los mejores métodos para conocer nueva música. El primero se basa en los gustos de sus usuarios, el segundo en las patrones formales de las canciones para ofrecer su servicio. Personalmente siempre he sido más aficionado al primero, pero creo que con Real-ity voy a frecuentar en adelante mucho más Pandora. Por cierto, un ejemplo de lo que se puede lograr ofreciendo APIs abiertas: Last.fm se beneficia de una integración con otra web complementaria y obtiene una funcionalidad gracias a que provee Web Services para ello.

Promoción de la música

Aunque se debate mucho el papel de la red en la distribución y comercialización de la música, la asignatura pendiente es la de la promoción. Al margen de comunidades como MySpace y del emergente mundo del podcast, la red ofrece la posibilidad de tener radios personalizadas, adaptadas a los gustos y criterios del oyente. Se trasciende así el rol de la discográfica y su capacidad de colocar “hits” en las radiofórmulas. No hay más que usar durante un tiempo Last.fm o Pandora, para darse cuenta de que no es necesaria la lista de éxitos de turno para conocer grupos de calidad (más bien, se hace necesario prescindir de ella).

Entradas relacionadas:

La radio personalizada de Pandora, gratis

Pandora

Desde hace mucho que soy aficionado a la “radio personalizada por internet“. Me encanta el concepto, una radio adaptada a los gustos del oyente y en el que la emisión no dependa de los sospechosos criterios de las cadenas (sospechosos sobre todo en las radio-fórmulas y su querencia por ciertas discográficas).

Hace tiempo comentamos por aquí el caso de las recomendaciones musicales de Pandora. En Pandora se crea una estación analizando el sonido del artista o la canción, buscando las que tengan melodía, ritmo e instrumentos afines a un/unos grupos que le proporcionemos como base (se puede hacer lo mismo a partir de una o varias canciones). Una aproximación diferente a la que hacen por ejemplo Last.fm o Yahoo Música Radio, basadas en buscar grupos valorados por otros usuarios con gustos afines a los nuestros. Me gusta Pandora, aunque utilizo más los otros dos servicios que suelen compensarme con canciones conocidas y queridas por mí más a menudo.

El principal problema de Pandora era, para un usuario con mi perfil, la de no ser gratiuto: se basaba en un modelo de pago por suscripción… hasta ahora. Han dado un paso atrás y desde hoy hay una versión gratuita de Pandora con anuncios, mientras que los suscriptores no tendrán que verlos. Desde hace unos días hay mucho debate acerca de si hay sitio para servicios de pago en internet. En Pandora parecen haber visto claro que el modelo que funciona hoy es el del servicio gratuito con publicidad. Yo podría plantearme pagar por un servicio concreto que fuese genial y me solucionara un problema importante, lo que no veo nada claro es pagar por Gmail, Bloglines, last.fm, Flickr, del.icio.us, el periódico y el resto de servicios que utilizo de la red. Ahora os dejo, que me acaban de poner la siempre genial “There There” de RadioHead…

Sitio oficial: Pandora.

Notas relacionadas: