¿Puede seguir protegiendo el precio fijo del libro a las pequeñas librerías?

Kindle paperwhite

La Confederación del Gremio de Libreros demanda a Amazon porque entienden que sus ofertas vulneran la ley del libro que regula, entre otras cosas, el precio fijo del mismo y las ofertas que se pueden hacer. De hecho, el caso que citan – cinco euros de regalo si comprabas en el mismo mes en que era Sant Jordi – servidor lo aprovechó porque precisamente compré varios libros en Amazon.

Más allá del caso concreto y de lo que puedan aguantar la situación actual los libreros, la pregunta de fondo es si puede seguir protegiendo el precio fijo del libro a las pequeñas librerías. El traspaso a digital ha provocado que mucho hayamos debatido varias veces qué porvenir a estos rincones que amamos. Y por mucho que uno abrace el sesgo afectivo de apostar a que le irá bien a lo que a uno desearía, veo más nubes que claros.

De hecho que los libreros hablen de nuevo sobre crear otra plataforma de venta de libros electrónicos no hace sino recordar la estrategia Libranda y tener serias dudas de que haya habido aprendizajes profundos sobre el tema: la necesidad de «tener hierro / controlar el dispositivo«, la necesidad de compatibilidad multidispositivo vía aplicaciones, la de valor añadido en forma de respaldo en la nube, sincronización, compartir notas, cuidar la experiencia de usuario… en fin, todo lo que ha venido siendo el debate del libro electrónico los últimos años.

El caso es que probablemente sea un esfuerzo fútil, el mercado digital tiende a la concentración y a las economías de escala y parece muy improbable que los pequeños libreros vayan a conseguir algo de esto. De hecho, si están preocupados por el futuro de su negocio creo que el primer paso no es pensar en como eliminar a Amazon de la ecuación sino ir los editores y plantear que con el libro físico te den acceso a la copia digital. Esa es la mejor razón para seguir yendo a las librerías y comprando algunos ejemplares físicos por mucho que uno lea primero en digital. Y si hacen una tienda… la mayor oportunidad la tendrían si las editoriales vendiesen sin DRM, pero eso parece imposible a día de hoy.

Las librerías independientes contra el DRM en el libro digital

Al menos en Estados Unidos. Lo cuenta el HuffPo: las pequeñas librerías demandan a Amazon y a las grandes editoriales porque sus acuerdos derivan en un monopolio de la empresa del Kindle.

Por aquí hemos hablado mucho del futuro de las librerías ante el libro digital y creo que los pequeños libreros americanos tienen razón: el mercado del libro electrónico tiende a la concentración y el uso de un DRM propietario les deja sin posibilidades de competir. Se podría pensar que plantear un DRM común a todo el sector que lo nivele y de posibilidades a más actores sería una solución, pero es precisamente lo que se ha intentado con Libranda en España y no conozco a nadie que haya podido plantear una cifra positiva del proyecto.

PS: eso sí, los libreros americanos parecen tener cierto «cacao» con el tema cuando piden «open-source and DRM-free books that could be used on the Kindle or other electronic ereaders». Entiendo que se refieren a que las editoriales les permitan vender sus libros sin DRM (algo que si lo pensasen, no deberían verlo con malos ojos), pero lo del «open source» me ha dejado fuera de juego

B de Books, el primer paso para matar Libranda

Grupo Zeta abre B de Books en lo que parece ser un programa piloto de venta de libros electrónicos que cumplen dos premisas: no tener DRM y ofrecer un precio ajustado a las expectativas en el libro digital con un tope de 10 euros. Con lo primero se aseguran ser compatibles con todos los lectores del mercado (Amazon fuerza la incompatibilidad cuando un libro tiene DRM y es un actor con el que contar necesariamente), además de librarse del infernal proceso de compra de Libranda.

Interesante también que hayan abierto camino en solitario, no sólo refugiándose en los distribuidores tradicionales (webs de El Corte Inglés, Fnac, Casa del Libro) o nuevos (Amazon), aunque también estarán allí. Parece como si B de Books fuese un intento para que la editorial mantenga una relación directa con el lector, todavía tímida (sólo compra), pero que debería ir a más si quieren sobrevivir en un entorno de fuerte desintermediación

Apple le echa un doble cable a Libranda

Una de las noticias del día es el anuncio oficial de la ampliación de catálogo de la iBookStore de Apple, con lo que grandes editoriales españolas llegan con un pequeño porcentaje de su portafolio a la tienda de libros para iPad y iPhone.

El detalle más interesante lo comenta Microsiervos, los libros de Libranda pasan a ser ofrecidos a través de la iBookStore, lo que supone un empuje doble para la iniciativa: le ofrecen a sus asociados una experiencia de compra que no es un infierno como lo era hasta ahora y se asociando con un aliado interesante ante la probable llegada de Amazon y la búsqueda de Movistar de estar en este mercado. La duda es si Libranda consigue mantenerse como único administrador de los derechos digitales de las grandes editoras en España o, como si parece más razonable e intentan empujar Movistar y otros, se llegará a acuerdos entre cada una de ellas y cada plataforma de venta.

PD: Hasta ahora quien ofrecía una mejor experiencia de lectura del catálogo de Libranda en dispositivos Apple era Leqtor, que cuenta con aplicación propia

El sector editorial en España clama por la ley Sinde y cierre de webs

Amazon Kindle

El sector del libro clama por la rápida implantación de la ley Sinde y apunta a la venta de tablets (en especial al iPad) y de lectores de libros electrónicos como impulsores de la mal llamada «piratería de libros». Utilizando como portavoz al periódico El País (que actúa como portavoz de declaraciones y cifras a las que no cuestiona), claman por la aceleración del cierre de webs para «ponernos en el camino de la solución». Nada sorprendente aquí, tras el lanzamiento de Libranda y su empeño en que nada cambie en su forma de hacer las cosas con internet y el libro digital, el siguiente paso es reclamar al gobierno que persiga webs y ciudadanos para que ellos no tengan que cambiar nada.

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Comprar un libro electrónico en España con Libranda. Odisea en el ciberespacio

Comprar libro en Libranda

Ya está en producción Libranda, la plataforma de libros electrónicos que en España pretende aglutinar la oferta de las grandes editoriales. Como ya hemos comentado otras veces, no se trata de una tienda para el usuario final, sino de una plataforma tecnológica que permita a los libreros de siempre ofrecer obras en formato ebook en sus tiendas online. En su estreno cuentan con más de 2000 títulos, diez editoriales (entre las que están Planeta, SM y Random House Mondadori) y nueve tiendas donde comprar… con la vocación de ampliar en los tres frentes en los últimos meses.

El problema de toda la estrategia del sector editorial ante el libro electrónico es cuando aterrizamos en los detalles. Su apuesta por mantener a todos los intermediarios y «luchar contra la copia» desemboca en el uso del DRM y en que la experiencia es muy desigual en cada tienda y la diferencia de precio respecto al libro físico, escasa. Esta mañana he hecho el esfuerzo por intentar comprar un libro que anuncian que está en su catálogo, «Corazón tan blanco» de Javier Marías. Lo busco en uno de las tiendas que participa, Casa del libro y no encuentro la opción de comprar en versión libro electrónico en la página del libro. Voy a otra, Leqtor y no está en el catálogo todavía. Llego a una tercera, eCervantes y por fin damos con él. Estos problemas son subsanables en cuanto el catálogo de libros de Libranda esté bien integrado en las tiendas finales, pero lo peor empieza ahora.

Gracias al DRM de Adobe Digital Editions el proceso de compra consiste en: descargar un software e instalarlo, crearse una cuenta Adobe ID, configurar para dar acceso a internet de forma que puedan comprobar que tenemos permiso para leer la obra que hemos comprado y, por último, descargar el archivo con el libro. Si algún valiente ha llegado hasta ahí, la odisea en el ciberespacio que es comprar un libro electrónico en España todavía no ha terminado: queda la pregunta ¿dónde podre leer esto que he comprado? ¿qué podré hacer con mi libro?.

Antes de nada hay que aclarar un concepto, con DRM no compras realmente una libro o una canción, adquieres permiso para realizar algunas acciones con él. En el caso de las obras de Libranda con DRM de Abobe no queda muy claro qué lectores de libros las aceptan. En el proceso de compra no se informa de esto, en la página de Libranda tampoco queda claro (o al menos, servidor no lo ha encontrado esta mañana tras mucho buscar) y en la página de Adobe sólo citan a los Sony. Sabemos que es DRM sobre ePub por lo que mi sospecha es que al menos Papyre, Leqtor y los Sony los deberían aceptar. Servidor se queda fuera, ahora mismo uso Kindle y no hay versión siquiera para el móvil (Android, Symbian, Apple o cualquiera). Otra cosa, según los permisos que conceda cada editorial, tras todo este proceso, nos podemos encontrar con que no podemos siquiera copiar y pegar al leer desde el Adobe Reader o mandar imprimir una página.

En definitiva, comprar un libro electrónico en España frente a buscar gratis resulta una experiencia mucho más trabada y compleja, cerrada a una parte muy pequeña de usuarios y con limitaciones artificiales que no tienen los libros en formato sin DRM. He buscado «Corazón tan blanco» y he encontrado varias versiones descargables sin coste, pero requiere el esfuerzo de buscar, intentar descargar, comprobar la calidad de lo bajado… pagaría porque alguien me pusiese fácil y a un precio razonable el comprar los libros que quiero leer. Pero de momento en España eso sigue sin ser posible.

Libranda y los intermediarios artificiales y DRM en el libro electrónico

Nook el libro electrónico
Por fin parece que veremos a Libranda en producción. Será el 15 de Julio cuando cristalice la estrategia para el libro electrónico de las editoriales en España, que pivota sobre dos claves: una es que no se hace venta directa al lector sino que se ofrece tecnología para que los libreros puedan hacer esta labor y la otra es la presencia de DRM para controlar qué hace el comprador con el libro que ha pagado. Detrás de Libranda está Grupo Planeta, Grupo Random House Mondadori, Grupo Santillana, Roca Editorial, Grup62, Grupo SM y Grupo Wolters Kluwer.

Ya hemos comentado por aquí los dos escollos que suponen ambos factores a la hora de abordar el libro electrónico. La presencia de DRM provoca que los libros sean incompatibles con muchos reproductores, por mucho que se ofrezcan los libros en formato EPUB y, aspecto importante, que descargar un libro en P2P gratis me de un mejor producto que comprarlo en la tienda online. Al menos parece que el control no va a ser tan agresivo como en otras plataformas, permitiendo «seis copias en ordenador y otras seis en dispositivo móvil», según declaraciones que recoge El Mundo.

Y luego tenemos el debate de si los libreros del libro digital van a ser los libreros de siempre. Libranda apuesta por esto, pero si eliminamos el poder sobre la distribución de los libros físicos que tienen ahora, sería muy cuestionable su rol en la cadena que va desde el escritor hasta el lector. Si a eso sumamos que empiezan de forma muy tímida (un catálogo muy reducido) y que en precio no está muy claro hasta donde están dispuestos a bajar sobre el precio del libro físico (se habla de alrededor del 20%, pero cada editorial aplicará el suyo), mucho me temo que el año que viene tendremos a las editoriales protestando porque «a pesar de que se han digitalizado, la piratería les está matando».

Libranda, los libreros del libro digital no van a ser los libreros de siempre

Amazon Kindle

Libranda es el proyecto con el que gran parte del sector editorial español quiere abordar – por fin – el libro electrónico. Las claves del mismo las comenta El Mundo y confirman lo ya anticipado que analizamos en «Editoriales y tiendas de libros ante el espejo de la industria de la música«: una plataforma que permita vender libros electrónicos a los libreros de siempre con «posibles descuentos de hasta el 25%».

Me parece difícil de creer que desde Grupo Planeta, Grupo Santillana, Grupo Random House Mondadori, Grupo SM, Grupo Wolters Kluwer, Grup Edicions 62 y Roca Editorial no entiendan que la transformación que trae el libro electrónico a su industria va más allá de digitalizar y que realmente apuesta a porque todo seguirá igual: mismos intermediarios, mismos márgenes, misma forma de distribución. Como si la gente fuese a comprarse los discos en MP3 a la tienda de discos. Lo único que se me ocurre es que planteen Libranda como una estrategia a corto plazo, para evitar descontentar a los libreros, o que confíen en que se hagan nuevas leyes a medida del tipo «ley Sinde + ley del libro» con esteroides.