Joost y el “content is king”

Joost

Después de haber dado muchos tumbos, Joost echa el cierre. La que fuese la gran promesa del vídeo por internet ha acabado en manos de una empresa de publicidad – Adconion – tras disparar sus últimos cartuchos. De su trayectoria – hemos escrito mucho Joost por aquí – creo que se pueden extraer al menos un par de conclusiones:

  • Content is King: El contenido ha sido la razón última por la que Joost no ha terminado por explotar. Carecía de la inmensa cantidad de contenidos generados por usuario y el aprovechamiento de la “larga cola” de Youtube, también de las producciones “pata negra” de las grandes cadenas que tiene Hulu. Al final Joost se quedaba con unas “clases medias” insuficientes cuantitativa y cualitativamente para conseguir volumen de usuarios.
  • La opción tecnológica original a muchos nos pareció estrategicamente brillante: cliente P2P que permitía ahorrar costes de ancho de banda a la par que ofrecía una calidad superior a los sitios basados en streaming de su época. Conforme pasaba el tiempo, el ancho de banda bajaba de precio y los sitios de streaming aumentaban su calidad, mientras que Joost atrapado en su cliente perdía todo efecto red al ser muy complicado compartir sus contenidos. Cuando dieron el salto a la web ya era demasiado tarde.
  • Junto a esto último, hay una variable de patrón de uso de los usuarios: hay más tolerancia a un cliente específico para la música (Spotify) que se ejecuta en segundo plano respecto al navegador, pero se prefiere en el browser aquello que requiere atención, como es el caso del vídeo.

La mayor conclusión de la caída de Joost es que decisiones inteligentes y bien argumentadas, junto a una ejecución técnica muy solvente tampoco son garantía de éxito. Si hubiesen tenido un contenido muy deseado, los usuarios se hubiesen instalado lo que hubiese hecho falta, como muestra el caso de Spotify, pero los grandes productores de contenidos audiovisuales no han querido alimentar un producto sobre el que no tienen control y han apostado por Hulu. Habrá que pensar por tanto si el modelo de intermediario tecnológico en los contenidos va a conseguir perdurar si no hay participación de quienes tienen los derechos.

Joost se rinde en el mercado de los contenidos

Joost

Nuevo cambio de rumbo en Joost y esta vez de calado: se rinden como distribuidores de contenidos premium y deciden concentrar sus energías en ser proveedores tecnológicos de terceros, al estilo de Brightcove. Seguirán ofreciendo su televisión por internet, pero a partir de ahora será un elmento secundario en su estrategia, si acaso un ejemplo de lo que podrá hacer por otras empresas.

La rendición de Joost en el mercado de los contenidos invita a muchas reflexiones. Viendo como se ha desarrollado su estrategia, tengo que confesar que era de los que apostaba por una mejor suerte para esta aventura, quizás podríamos comentar tres razones por las que esto no ha sido así:

  • La apuesta por una aplicación instalable, lo que suponía una barrera de entrada y, sobre todo, añadía la dificultad a la hora de compartir contenidos. Con el tiempo, acabaron pasando al navegador.
  • Lo anterior no lo explica todo, por supuesto, ahí tenemos propuestas análogas en el mundo de la música que funcionan con una aplicación de escritorio. ¿Por qué Joost no? El contenido es el rey y los grandes actores americanos no han querido casarse con Joost, sino ir por su cuenta con Hulu. Si hay buenos contenidos, la gente se instala lo que haga falta, para medianías, ya existe Youtube como gramola universal.
  • El mercado publicitario está dando para lo que está dando, probablemente Joost habría aguantado más si no estuviésemos en medio de una crisis.

En definitiva, Joost puede haber tomado decisiones no del todo acertadas, pero sobre todo estamos ante un problema de que, para hacer negocio en el mercado de los contenidos, debes partir de una alianza con los productores y creadores de los mismos. Joost no lo ha logrado – o al menos no con los número uno – y le ha tocado abandonar y reposicionarse. Como pasa muchas veces, llegar el primero no te garantiza nada, lo importante no es ser el primero en tener la idea, sino ser el que la lidera en el mercado.

Joost con versión web

Joost

Ya está disponible Joost en el navegador, como se venía anunciando desde hace bastante tiempo. Aún así, no elimina por completo la barrera de entrada que supone instalar software, puesto que requiere un plug-in para funcionar y articular el sistema P2P que utiliza. En un mes anuncia además una versión basada en Flash que no requerirá instalación alguna, pero con menos calidad de la que puede ofrecer Joost con plugin. Lo que se puede probar ahora desde su web hay que reconocer que es un muy buen balance entre calidad de imagen y velocidad de carga.

Joost viene además renovado con funcionalidades sociales. Se pueden crear grupos para compartir vídeos, hay contactos y cada usuario tiene un newsfeed de sus actividades (parece que todo servicio en la web va a darte uno).

No creo que la lección de Joost sea “no hagamos software de escritorio porque nadie lo va a dercargar”, PPLive, Zattoo y compañía son la prueba de que esta máxima no es cierta. Sí lo es que, o tienes un contenido exclusivo y muy valorado, o más te vale poner las mínimas barreras de entrada. De hecho, Joost sigue adoleciendo de no permitir a otras webs embeber sus vídeos, aunque con la versión Flash es posible que lo planteen. Una vez que los contenidos premium están en otro sitio – Hulu en el mercado norteamericano – y no te queda otra que competir por el resto (clase media y larga cola con Youtube), la mejor opción es que, por lo menos, te puedan enlazar y el usuario ya esté viendo un vídeo cuando llegue.

Hay anuncio en el blog oficial. En Newteevee capturas de la próxima versión Flash.

Joost se pasa al navegador

Joost en el navegador

Joost deja el escritorio y ofrecerá una versión web. El otrora gran esperanza del vídeo en internet cambia de estrategia, confirma los rumores que anticipaban este giro y ofrece en beta cerrada su nueva versión, que precisará de un plug-in para el navegador.

¿Acaso los usuarios ya no quieren instalar nada en el equipo? ¿Es este otro signo de la tendencia de aplicaciones en la web? Ni una cosa ni otra, Joost ha fallado en el escritorio por dos razones: por un lado la ventaja competitiva tecnológica con la que partía se quedó en nada ante las mejoras introducidas por Flash 9 y Silverlight para los servicios de vídeo mediante streaming; por otro, la clave es el contenido: si ofreces algo que al usuario le merezca la pena, instalará el software, como demuestra el éxito de Zattoo (y de todos los sistemas P2P para ver el fútbol por internet).

Joost no tiene tanto contenido “premium” de Hulu ni escala como plataformas tipo Youtube, en las que cualquiera puede subir vídeos. Es más, la propia filosofía de aplicación en el escritorio les impedía beneficiarse de cualquier elemento de viralidad gracias a enlaces a los contenidos, el envío a redes sociales o a embeberlos en otras webs.

La nueva apuesta también tiene una barrera de entrada importante – vemos los vídeos en el navegador, pero precisa instalar software – por lo que servicios como Hulu en Estados Unidos y AdnStream en España seguirán siendo más accesibles. De nuevo, Joost necesita contenidos y ventaja tecnológica que justifiquen esta instalación.

Un tanto decepcionante cómo esta evolucionando este sistema de televisión P2P. Un cliente local te puede ayudar a ofrecer una experiencia superior, pero el modelo de Joost tan cerrado no ayuda precisamente a ello. Propuestas como las de VeohTv o Miro, más abiertas y que aprovechan el estar en local, son las que creo que pueden servir de referencia. Y, por último, está migración a la web no parece que les vaya a ayudar con la gran asignatura del vídeo online, que no es otra que la de llegar a la televisión del salón y salir de la pantalla del ordenador.

Una revisión interesante de Joost en el navegador la tenemos en News.com. También comentan el movimiento NIA y Genbeta.

Televisión por internet: P2P

Joost

Hubo unos meses en los que parecía que la televisión por internet iba a ser sinónimo de tecnologías P2P. Era a principios de 2007, cuando por fin pudimos probar Joost y comprobar si era verdad aquello de la calidad – tan superior a los Youtube del momento – y la experiencia mucho más cercana a la televisión de siempre. Y lo era, Joost cosechó buenas críticas a pesar de que su modelo tiene puntos oscuros, pero mientras, los costes de ancho de banda y de hosting continuaron decreciendo y el streaming se erigió en estrella de la web tv: los usuarios no tenían que instalar nada para acceder a los contenidos y había una oferta mucho mayor.

Hablar de televisión por internet basada en P2P es hacerlo de modelos muy distintos. Tenemos al ya mencionado Joost, que viene plantear un modelo similar al de la tv tradicional en cuanto acceso al contenido (emisores controlan quien y cuando puede ver qué), pero con una apuesta por la larga cola de contenidos y la interactividad. A su vez, tenemos planteamientos radicalmente diferentes, como los de PPLive o Soapcast, cuya popularidad explotó el mismo día en que la gente se enteró que podría ver el fútbol por internet. Ellos reflejan algunas de las propiedades que han venido ofreciendo los sistemas P2P: demostrar la dificultad de poner barreras a la distribución gratuita de contenidos en la web.

Veoh

Entre Joost y este tipo de sistemas existen un montón de ofertas basadas en P2P. Algunos de ellos apostando por Bittorrent para la distribución de contenidos como Vuze de Azureus o la propia BitTorrent Entertainment Network. El mayor problema con ellos es que el P2P ya no es la ventaja competitiva para acelerar la distribución de contenidos en la red, frente a soluciones basadas en streaming o descarga directa. Otro problema para ellos es su difícil transición al salón de casa, verdadero terreno de juego donde se va a ganar la batalla por la hegemonía en la televisión por internet, y que difícilmente se está consiguiendo la experiencia de uso de otros servicios. Hoy por hoy, parece muy lejano el escenario de ejecutar un sistema P2P en cualquiera de los dispositivos que conectamos a la tele, si exceptuamos los HTPC.

Sin embargo no creo que el P2P tenga los días contados. Hay proyectos interesantes, desde algunos que todavía no han visto la luz hasta movimientos “sospechosos” como los de Pando y el P4P, que añadirían una “nueva marcha” en la velocidad de distribución de contenidos. También modelos mixtos muy interesantes como los de Veoh TV y Miro, pero que siguen atados al ordenador.

Por último, un área en el que el P2P ha demostrado su potencia es en la de llevar la televisión tradicional a internet, con proyectos como Zattoo o LiveStation, de Microsoft y en beta cerrada (lo estoy probando y no va nada mal).

Joost un modelo de televisión en la red

Joost

Después de meses en cerrado en los que había mucho interés por recibir una invitación, la salida en abierto de Joost pasó con más pena que gloria. La excitación se ha rebajado, la atención se comparte con nuevos actores y planteamientos para la televisión por internet y las limitaciones del modelo defendido por Joost afloran. A pesar de ellas, merece la pena revisar la apuesta de la plataforma creada por los inventores de Kazaa que todavía tiene mucho que decir.

El contenido

Sin duda, el factor más determinante en el triunfo de una plataforma televisiva. Joost apuesta por abarcar la larga cola, desde los grandes estudios hasta los pequeños creadores, pero con un control estricto de lo que distribuye, sin permitir a los usuarios crear sus propios canales. Su problema es que algunas de las grandes productoras tienen sus propios planes con iniciativas como Hulu, aunque consiguieron algún fichaje de postín como el de la CBS, MTV o National Geographic. Convencer a unos y otros con un esquema atractivo para compartir los ingresos publicitarios va a ser una de las asignaturas más importantes para Joost.

La tecnología

Un cliente que es instala en el ordenador y que permite acceder a los contenidos, los cuales se distribuyen mediante tecnología P2P. Joost no es P2P puro, se valen también de muchos servidores propios, algo fundamental si tenemos en cuenta que el contenido es en ocasiones “muy de nicho” y se hace difícil que un usuario tenga pares cercanos con el mismo canal. A pesar de eso, delega gran parte de su capacidad en redes sobre las que no tiene ningún control y con las operadoras amenazando en medio mundo con capar el P2P.

Joost consigue una calidad notable, pero desde su génesis hemos visto como han crecido apuestas para streaming en la web como Silverlight o Flash 9. Éstas posibilitan plataformas accesibles mediante el navegador, sin necesidad de instalar nada y multiplataforma, que pueden competir en calidad con Joost. Es el caso de AdnStream, al que se plantean seguir, lo que les obligaría a replantearse la filosofía P2P.

Las limitaciones

  • Joost mantiene el perfil de televidente pasivo, consumidor no creador. Con más opciones: vídeo bajo demanda, control sobre lo que quiere ver, interactividad con otros usuarios… pero nada de compartir contenido propio. Esto también tiene su efecto en la escasa viralidad del servicio, nada de embeber en otras webs, nada de correos del tipo “mira este vídeo”…
  • Joost está lejos de la televisión del salón y eso sigue siendo pecado mortal para llegar al gran público. Ya anunciaron que se están pensando una versión para set-top boxes.
  • Esquemas antiguos, como los que mantienen muchas grandes productoras. Son del tipo “esto se emite en este país, esto no”, Joost permite hacer eso y es probable que los creadores de contenido premium se lo exijan.

En todo caso, Joost me sigue pareciendo un actor que va a ser muy relevante en la nueva televisión. Sus planteamientos lo confieren algunas limitaciones a la hora de ser el escenario en el que irrumpa “el vídeo del momento”, pero también ventajas a la hora de atraer a creadores de contenido premium. De hecho, tiene el perfil perfecto para plantearse como el soporte para televisiones locales ante el apagón analógico.

Otro análisis a fondo en Quién dice qué

Meebo en Joost

MeeboJoost sustituirá su sistema de chat por Meebo, el servicio de mensajería instantánea web multiprotocolo (véase Meebo). La consecuencia directa es que los usuarios que estén viendo contenidos en Joost podrán conversar con sus contactos (Live Messenger, Yahoo, Google Talk, AIM) dentro de la aplicación sin tener que replicar de nuevo su red social, enviar y aceptar invitaciones o gestionar una nueva lista de contactos. Vía R/W.

Personalmente creo que la idea de un chat integrado en un servicio de televisión tiene un interés limitado. Vale que viendo la fórmula 1 puede tener su gracia o viendo el fútbol (sobre todo si vas ganando, ahora que mi Betis sólo da disgustos creo que lo tendría cerrado en todo momento), pero no me imagino aguantando interrupciones mientras disfruto de “Tell that you love me“, última perla que he descubierto de la factoría HBO.

El caso es que este tipo de acuerdos apuntan a un modelo de negocio muy interesante para muchos servicios web 2.0. Lo que en principio es un producto, en otras plataformas es una funcionalidad y para ellas resulta más barato comprar la tecnología y seguir centrado en lo tuyo (en el caso de Joost, la distribución de vídeo) que desarrollarlas por si mismas. Es el mismo caso de los sistemas de blogs de marca blanca o de coRank bajo demanda… no todo es servicios para el usuario final ni comercialización por publicidad o funcionalidades extra. Y creo que es doblemente interesante porque hay un mercado en el que el agente local tiene ventaja a la hora de dar soporte.

Joost a lo ADNStream

AdnStream

Aunque la expectación con Joost se ha relajado bastante, a pesar incluso de su salida en abierto, este sistema de televisión por internet sigue contando en las quinielas de quienes intentan dibujar el futuro de la televisión y el vídeo por internet. De sus últimos movimientos, me pareció interesante el que ahora se planteen hacer accesible Joost desde el navegador, algo por lo que apostó la española AdnStream, muy similar al proyecto P2P, exceptuando que no requiere la instalación de una aplicación.

Lo que está sucediendo con Joost es que la ventaja competitiva tecnológica con la que partía se está quedando en nada ante las mejoras introducidas por Flash 9 y Silverlight para los servicios de vídeo mediante streaming. Es el mismo motivo por el que no creo que la calidad de imagen de Stage 6 o Vimeo vaya a ser determinante, más tarde o más temprano el resto de actores va a llegar y el factor “comunidad” y la marca van a pesar mucho más.

Como señalaban en la nueva industria… en este sector tres meses son un mundo. Joost parace cada vez más llamado a la lucha por la larga cola de pequeños creadores más que por los contenidos premium de grandes productores. El llegar al navegador le daría un plus de accesibilidad desde más plataformas, pero sigo estando convencido que algo que no esté en la televisión del salón de casa no va a ser el ganador de esta batalla.

Joost en abierto

JoostParece que hoy ya tenemos Joost en abierto. El sistema de televisión P2P gratuito con anuncios abre sus puertas a cualquier usuario que desee registrarse y descargar el software (sólo Windows y Mac) a través de página oficial (vía newteevee). Por aquí hemos hablado mucho de Joost y de las alternativas que han ido apareciendo, aunque queda pendiente un post para comentar su visión de la televisión por internet y sus posibilidades. De momento ya podemos ir olvidándonos de invitaciones para echar un ojo a Joost, uno de los lanzamientos más importantes del año.

Livestation, vídeo en P2P de Microsoft

La apuesta de Microsoft en el vídeo no se queda en Soapbox, en Media Room ni en ofrecer hosting gratis para Silverlight, hoy Mariano comenta LiveStation, un servicio en beta cerrado para distribución de vídeo basado en P2P. De entrada, el primer pariente en el que pensamos para LiveStation es Joost, por aquello de que los dos apuestan por la televisión interactiva y por la distribución de contenidos basados en P2P. Pero LiveStation ofrece a priori una ventaja que le pueden convertir en una “killer-app” dentro de este mercado tan competido en betas cerradas (Babelgum, VeohTV): la posibilidad de hacer broadcasting en vivo a un cliente basado en Silverlight.

Hay toda un ramillete de servicios que quieren ofrecerse para la emisión de vídeo en vivo por internet, Justin.tv y Ustream quizás sean los más conocidos. La ventaja competitiva de LiveStation vendría por estar basado en P2P y por tanto, delegar gran parte de los costes de distribución en las conexiones de los usuarios.

LiveStation tiene muy buena pinta, pensemos en la posibilidad de crear un canal en vivo en una plataforma como Joost sin apenas costes. Sería una opción genial para los creadores con poco presupuesto, videobloggers, video reporteros del periodismo ciudadano o cualquiera de nosotros que quiera retransmitir cualquier evento al que acuda.

Pero, por no repetir la expectación de lo que podría ser Zune si permitiera el libre uso de conexión wi-fi para compartir música, espero a ver qué candados le pone Microsoft al invento antes de alimentar el hype. De momento, un vídeo sobre LiveStation:


Video: LiveStation Demo

Sitio oficial, Livestation, beta cerrada de momento.

Actualización: Microsoft tiene una participación en el proyecto y la tecnología inicial en la que se basa, el producto final está desarrollado por Skinkers.