Más juegos y ocio y menos colaboración en la estrategia social de Google

Google Wave

Google abandona Wave. Aunque lo mantendrá en activo, no habrá nuevas actualizaciones y mejoras, básicamente por la escasa adopción por parte de los usuarios. Si hace meses nos preguntábamos si los usuarios de veras quieren colaborar entre ellos al hilo de Wave, parece que ahora sí tenemos la respuesta: una herramienta como esta tiene necesariamente vocación minoritaria a día de hoy, quizás más en entornos profesionales. Wave tiene sentido más como un complemento de Bascecamp que como servicio para el gran público…

… y eso engancha con nuevos movimientos en el sector de los juegos sociales en internet. Tras invertir en Zynga, ahora han comprado Slide, uno de los mayores desarrolladores de juegos en Facebook. Curiosamente son más pequeños que Playdom y, viendo su portafolio de proyectos uno se pregunta si este es realmente el camino que quiere tomar Google en su estrategia social. En todo caso, el enfoque parece que lo tienen claro, menos colaboración y trabajo en grupo, más ocio y juegos.

Google Wave, ¿los usuarios de veras quieren colaborar?

Google Wave

Todavía no sé qué pensar sobre Google Wave, el invento de Google que llevo unos cuantos días probando. Sí que tengo el presentimiento de que va a cosechar más decepciones que aplausos de entrada entre el público general y no sólo por las gigantescas expectativas que algunos no se cansan de intentar generar, sino por el concepto en sí: Google Wave es una herramienta para colaborar, para el trabajo en grupo y entiendo que la mayoría de la gente sencillamente no colabora con otros nunca o casi nunca en comunicaciones online.

Puede que en parte se deba a que algo tan innovador tiene una curva de aprendizaje a considerar, o puede que no sea eso lo que provoca el desconcierto de los primeros días de uso. Puede que sencillamente, Wave no va a ser un producto que sustituya o que siquiera llegue al mismo tipo de público que el correo electrónico. Porque comunicarnos sí es algo que hacemos todo, desde el primer gruñido del día, y por eso se sigue utilizando el mail a pesar de los pesares. Pero ¿trabajar juntos y colaborar? Hay casos de uso interesantes, claro, podemos pensar en documentos que varios preparan y varios revisan, listas de correo a cuyos miembros encaje el interfaz de Wave (y entiendan como funcionan), ciertos tipos de reunión sustituibles barruntan algunos (aunque me pregunto que tendrá Wave que no tenga Yammer o Messenger para sustituir una reunión) y muchos ejemplos más, pequeños subconjuntos al fin y al cabo del total de casos de uso para los que utilizamos las herramientas que Wave integra: correo, chat, compartir documentos, vídeo, etc… sin necesidad de complicarnos tanto.

Más allá de que Wave esté muy verde, que lo está, de todos los fallos y problemas de una versión alpha, mi sensación es que quiere resolver un problema que pocos tienen a día de hoy , como colaborar mejor a través de internet. Probablemente esté equivocado, es a lo que uno se arriesga hablando de chismes como este cuando aún ni siquiera está en abierto, puede ser que el día de mañana la tendencia al «groupware informal» y al trabajo en grupo sea mucho más habitual, pero de momento no iría albergando expectativas revolucionarias sobre Wave, más bien al contrario.

Relacionados: Google Wave, de esas cosas que hace Google, Google Wave y Chrome dentro de Explorer.

Google Wave y Chrome dentro de Explorer

Google Wave

Google anuncia plugin para Explorer, con el que sustituir el motor del navegador de Microsoft por el de Chrome y así habilitarlo para ejecutar Google Wave. Esto significa que para quienes instalen el plugin, Internet Explorer empezará a ser tan rápido procesando el javascript como lo es Chrome, además de que será compatible con HTML5… sin estropear la experiencia de quienes necesitan el motor de Explorer por compatibilidad con aplicaciones web programadas para versiones antiguas: los desarrolladores que quieran indicar a este «híbrido» que use el motor de Chrome, tendrán que añadir un tag especial a sus páginas. El plugin se llama Chrome Frame y está todavía en fase de testing.

El movimiento es sorprendente y bien planteado, porque encaja en varias estrategias paralelas de Google. De entrada salva el problema de los usuarios corporativos que no pueden perder la compatibilidad hacia atrás (Internet Explorer 6 y los costes de desarrollar sin respetar estándares), con la baza de que es más fácil convencer a los administradores para instalar un plugin que para instalar un navegador entero. Es más, hay creado un hábito de instalación de plugins para acceder a páginas, gracias sobre todo a Flash.

Pero lo más interesante es observar como Google Wave se antoja prioritario en su estrategia, tenían la opción de usarlo como reclamo para traer usuarios a su navegador, pero han elegido hacer todo lo posible para que los usuarios de Explorer puedan ejecutar una aplicación basada en HTML 5. Y, aunque todo esto parece que tiene que ver más con Microsoft, el movimiento también es frente a Adobe, puesto que se redobla la apuesta por prescindir de Flash para construir las RIA / aplicaciones ricas en internet: mucho javascript, canvas y HTML5, nada de plugins propietarios, tampoco en Explorer.

Más información en el blog de Google Wave

Google Wave, de esas cosas que hace Google

Google Wave

Google Wave ha sido la noticia estrella del «Google I/O», evento para desarrolladores de la compañía del buscador y a la que han colgado – tras apenas haber mostrado un vídeo y explicado un poco el funcionamiento – el sambenito de «revolucionador de las comunicaciones en internet». Casi nada.

Lo primero que puede uno decir es que Google Wave es difícil de explicar porque es difícil de entender. Si acaso podríamos intentarlo diciendo que su objetivo es unificar las herramientas de comunicación online e integrar en ellas las de colaboración y groupware (trabajo en equipo): correo electrónico, mensajería instantánea, publicación de contenidos, formularios, encuestas, mapas colaborativos, documentos compartidos… todo es una wave, un elemento susceptible de ser compartido, editado de forma colaborativa y embebido en otras webs. Hay análisis más detallados de lo que ofrecerá, por ejemplo en Cristalab, Genbeta y en O’reilly.

Google Wave no se queda en un servicio «a lo GMail», va un paso más allá, su propuesta es la de una plataforma sobre la que se podrán integrar servicios adicionales mediante API, además de ser un proyecto libre del que proveerán el código para que cada uno pueda instalarlo en su servidor privado. En su vocación de que construyan aplicaciones encima y en la aglutinación de funcionalidades en lugar de la apuesta por la simplicidad, la verdad es que me han recordado más a la forma en que Microsoft afronta los proyecto (en que van a ofrecer el código libre no, claro), algo en lo que no soy el único. Por momentos – a pesar de afrontar problemas bien diferentes – me recordó a como está concebido Live Mesh.

Y poco más que añadir. Realmente mi impresión es que Google Wave es una de esas cosas que hace Google, lo que no quiere decir que vaya a ser un tremendo éxito, pero sí que define su concepción: un proyecto de creyentes en la red para creyentes en la red, con el atrevimiento suficiente como para pretender «reinventar el correo electrónico y las comunicaciones online». Puede que por complejidad – hacer diez cosas a veces implica que tienes otros diez servicios que hacen una muy importante mejor que tú – que Google Wave acabe pasándose de frenada, pero de lo que no cabe duda de que es el tipo de proyecto que definen a una compañía.

Para los más interesados, el vídeo de la presentación: