Six Apart, Bloglines, Technorati… el final de una era

Six ApartSix Apart, la empresa responsable de Typepad y del legendario Movable Type, estaría a un paso de convertirse en propiedad de la red de publicidad Video Egg, según publica TechCrunch. Si a eso sumamos el declive sufrido en los últimos años por Technorati y la reciente muerte de Bloglines, creo que tenemos los elementos suficientes para declarar el fin de una era, que no es otra que la de los primeros grandes referentes de la “web 2.0”, ligados todos ellos al fenómeno blog.

Hace poco Víctor Ruiz disertaba sobre el ciclo de la vida de los servicios “sociales” y de cómo Six Apart dio años de ventaja a WordPress hasta que hizo Movable Type libre bajo GPL. Con Technorati y Bloglines se podría hacer un análisis similar, líderes de mercados pujantes y con mucho recorrido (la agregación y la búsqueda en tiempo real), llamados a competir en la liga de los grandes (Google, Yahoo, Microsoft en aquél momento) y niñas bonitas de quienes hablábamos de tecnología, ahora desaparecen o siguen deambulando buscando un hueco. Juntos dibujan el fin de una era en la que el fenómeno blog anticipó muchos de los servicios que han venido después y que ejemplifica el endemoniado ritmo de innovación que exige este sector de la web.

Ya no quedan “super consumidores” de información, apuntes ante la muerte de Bloglines

Bloglines

Hace algunos años, lo más sexy del sector internet no era social (al menos no en el sentido con que se utiliza este término ahora) ni en tiempo real, eran los buscadores de blogs y los lectores de RSS. Y todos, o casi todos, barruntábamos sobre qué potencial podían tener estos últimos y como eran el camino hacia el nuevo tipo de usuario online: se multiplicaba la creación de contenidos, los blogs estaban en su punto álgido y los lectores de RSS venían a encajar perfectamente en este universo permitiendo a cada usuario configurarse su dieta informativa. Cuando hace un par de días Ask anunció que cerraba bloglines no pude evitar recordar como hace apenas cinco años se trataba del “no va más de la web 2.0”.

El camino hacia la irrelevancia de los lectores de RSS

En estos cinco años Bloglines no sólo ha visto como ha aparecido un competidor más completo, Google Reader, sino que no ha sido capaz de encontrar un modelo de negocio válido que no acabase siendo “añado publicidad a los contenidos de otros”, una línea roja para este tipo de servicios. Pero, sobre todo, ha ocurrido que lo que en 2004 y 2005 parecía la revolución que iba a cambiar el mundo no ha sido tal o, al menos, ha acabado por derroteros muy diferentes de los que favorecían el modelo del lector RSS. Por aquél entonces la presencia en la red era sinónimo de blog, un ecosistema distribuido muy enfocado a crear publicaciones y a consumir información y contenidos.

¿Qué ha pasado desde entonces? Aparecieron servicios con un enfoque hacia lo personal buscando lo relevante para cada usuario. Con ellos llegó una mayor centralización de la presencia online: no conversamos cada uno desde su casa, quedamos para vernos en un centro comercial. La gente empezó a seguir publicaciones en Twitter y Facebook y con ello la necesidad de un tercero que resuelva la complejidad de la distribución de fuentes ya no existe.

Las publicaciones ganan algunas cosas, pierden otras

Curiosamente en entornos como Twitter y Facebook se acepta lo que en un lector de RSS era muy criticado: dar sólo el titular más un párrafo y tener que completar la lectura la web produciendo páginas vistas. Además para las publicaciones tienen otra ventaja sobre el modelo de Bloglines, mecanismos para compartir lo que están leyendo que ayudan a dar visibilidad a la publicación (“retuits”, “me gusta”) y más control de la marca en estos entorno (Reader sí que añadió algo en esta línea con sus compartidos). En definitiva, más tráfico hacia la versión web – más fácil de rentabilizar – que hacia la versión RSS.

Claro que yo no haría una lectura tan positiva, el cierre de Bloglines y la caída de tráfico de Reader (PaidContent) también son el síntoma de que el perfil de “super consumidor de información” también está en vías de extinción. Me refiero aquél que sigue a decenas – cuando no centenas – de publicaciones y quiere leerlo todo de ellas, para el que el lector de RSS es una herramienta impagable. La transición a modelos como el de Twitter lleva aparejada la mezcla de las publicaciones con un montón comunicaciones diferentes lo que supone dos efectos: menos propensión a “suscribirse a una publicación” y mucha más a “qué me cuentan mis contactos” y, aún suscribiéndose, muchos menos impactos por el efecto de “veo sólo lo que me ponen en portada cuando me conecto y no todo lo publicado”.

El RSS en el backoffice

Como bien señala César en otro blog más, el RSS goza de mucho mejor salud que sus lectores. En una era en la que ofrecer APIs para que las aplicaciones hablen entre sí se ha convertido en obligatorio para casi cada servicio, el RSS se ha convertido en el estándar para que las publicaciones permitan que sus servicios se integren en webs de terceros.

En definitiva…

Seguiremos existiendo los “super consumidores” de información, espero que con una proporción suficiente como para que se mantengan servicios como Google Reader. La transición menos traumática para nosotros sería hacia listas de Twitter y una aplicación para acceder a él que haga amable su lectura. En cualquier caso, la muerte de Bloglines también es una aviso para cualquier empresa del sector internet que construya servicios para el usuario final. En cinco años se pasa del todo a la nada si no eres capaz de detectar los cambios de patrones de uso por parte de los usuarios, cambiar el foco de tu servicio y ejecutar todo esto de forma brillante.

Actualización: Desde Google Reader niegan la información de PaidContent sobre su decrecimiento, post en su blog.

Tr.im desaparece y Bloglines en camino

La lectura hoy de TechCrunch nos deja dos noticias de desapariciones, una confirmada (la de tr.im, TC) y otra cava vez más anunciada (la de Bloglines, TC).

Ambos cierres – si la del pionero agregador se confirma – difieren en los efectos para los usuarios: mientras que Bloglines permite exportar todas las suscripciones a otro servicio, las direcciones gestionadas por tr.im desaparecerán a finales de año, confirmando los problemas de los acortadores de URLs. Para un contexto de consumo efímero y ciertas necesidades (básicamente, Twitter), pueden tener cierto sentido, pero para la web “de verdad”, acabamos finalmente con miles de enlaces rotos.

Lo que si comparten Bloglines y tr.im es el de pertenecer a dos tipos de servicios con cierto grado de adopción pero para los que nadie ha encontrado un modelo de negocio. Aunque siempre se ha especulado sobre cómo poner en valor los datos agregados que ambos poseen (Bit.ly está en ello, otros agregadores como Google Reader podrían estarlo), lo cierto es que después de varios años los agregadores personales basados en RSS ni han saltado al gran público ni nadie ha conseguido generar negocio a partir de ello. Con los acortadores de URLs el proceso va camino de repetirse, decenas de servicios clónicos unos de otros y un panorama poco claro de cómo generarán ingresos.

Como nota final, una pena la desaparición de Bloglines si se confirma, fue uno de los grandes, pero llevaba demasiado tiempo como un cadáver andante. Conviene quizás recordar como hace años productos como Bloglines y servicios como del.icio.us estaban en boca de todos, que especulábamos sobre su gran valor y potencial (incluido servidor, claro)… que nunca llegó a cristalizarse, sus fundadores vendieron a Ask y Yahoo y ninguno de ellos consiguió llegar a convertirlos en una herramienta de uso masivo ni en un negocio rentable. Hoy su pedestal en los comentarios de los “early adopters” lo ocupan los Friendfeed, Twitter, el “tiempo real”… no sería tan extraño que con más de uno se repitiese la historia dentro de unos años.

El fin de Bloglines

Bloglines es un cadáver andante. El que antaño fuese el número uno del mercado de agregadores y servicio predilecto de muchos “early adopters” (entre ellos, un servidor), hoy se arrastra, víctima del abandono de Ask, su comprador. Por un lado, hace más de un año que plantearon varias novedades, sin que las hayan incorporado; por otro, la frecuencia de errores en el servicio raya la completa dejadez por parte de sus responsables. Hace semanas que no recogen las actualizaciones de varios blogs de Weblogssl y ningún mensaje que les envíes consigue que atienda el fallo.

Una verdadera pena, hace mucho que me pasé a Google Reader pero siempre he tenido ganas de volver a Bloglines. Cada vez que han amagado con una nueva funcionalidad, vuelvo a entrar con mi cuenta de siempre… pero luego te encuentras el mismo interfaz obsoleto de hace años, funcionalidades penosamente resueltas como sus compartidos y errores por todos lados en feeds RSS importantes. Definitivamente, no parece que haya nada capaz de salvar Bloglines, hasta el logo parece sacado de una página personal de los 90.

Imagino que parte del problema es que no se haya encontrado un modelo de negocio para los agregadores RSS, a los que añadir publicidad es problemático (no deja de ser coger contenido de otros y meterle tus anuncios). Por desgracia en Ask nunca han apostado por utilizar Bloglines como herramienta para construir otros servicios y no como fin en si mismos: desde un buscador personalizado hasta un Digg distribuido, pasando por una página de inicio que aprendiese de nuestros intereses. En este sentido Google, sin ser demasiado agresiva, se ha comido a su competidor en un par de años, a pesar de que la primera versión de Google Reader era bastante mala. La actual, teniendo un gran potencial todavía sin explotar, está años luz por delante de Bloglines; su última funcionalidad, los compartidos con comentarios, supone un acierto respecto a la visión de como consumir contenidos, de forma social mediante prescriptores.

El colmo para el agregador adquirido por Ask lo recoje TC: el fundador de Bloglines comentando que no quiere acabar pasándose a la herramienta de Google, pero que si Bloglines continúa “apestando”, lo hará.

Postrank de AideRSS

PostRank en Google Reader

Hace tiempo que tenía ganas de hablar de AideRSS, un agregador de canales RSS que intenta “medir la importancia” de cada artículo y ordenar los contenidos en función de ello. Para ello tienen un sistema llamado PostRank que tiene en cuenta varios factores: enlaces entrantes, veces que ha sido anotado en del.icio.us, los comentarios, si está en Digg o si alguien lo ha puesto en Twitter. Ahora han añadido las lecturas desde otros agregadores (por ejemplo Google Reader) o en lecturas en la propia página fuente (te dan código para añadir) como elementos para la puntuación. Con PostRank, configura una portada diferente al del resto de agregadores de canales RSS clásicos tipo Bloglines, en los que la organización de la información es por fuentes. Hasta cierto punto, tiene elementos en común con el desaparecido SearchFox.

El problema de AideRSS es que como servicio para el usuario final no es demasiado brillante, ni cómodo para leer muchas fuentes. Lo bueno es que ahora sacan PostRank como API integrable en cualquier otro servicio. ¿Qué puede ofrecer esto? Pues cosas tan interesante como te muestre sólo los artículos de cierto nivel de una fuente (algo que se consigue con la extensión para Reader), es decir, indicar un umbral de valoración mínimo a la hora de mostrarnos noticias de un determinado canal RSS (lo llaman Thematic Postrank).

Postrank de AideRSS es otro esfuerzo más por intentar ayudarnos en el mar de infoxiación en que nos movemos. Tiene algunos elementos interesantes – sobre su objetivo de discriminar lo mejor de una fuente que ofrezca muchas noticias al día – pero también serias limitaciones: realmente mide la popularidad de una forma algo gruesa y es muy dependiente del tiempo, un artículo recién publicado puntuará mal en Postrank de cualquiera de las maneras. Me sigue gustando más algo valorado por mi red social (compartidos de Google Reader), aunque tenga que trabajarse mucho todavía esta idea.

El anuncio en el blog de AideRSS.

Ask renueva Bloglines

Si hay algo sin lo que un consumidor masivo de información ya no puede trabajar es el agregador de canales RSS. Hace unos meses dejé de usar Bloglines en favor de Google Reader por cuestiones de productividad (De Bloglines a Google Reader). La “list view” de la herramienta de Google me permite echar un vistazo rápido a los titulares antes de desplegar los contenidos, algo que ya sólo hago en los casos en que tenga algún interés en el tema.

Bloglines lleva muchos meses “parado”. Pasó de ser el gran agregador, líder del sector indiscutible, a un proyecto congelado tras su adquisición por parte de Ask. Las novedades que ahora presenta en beta.bloglines.com son eminentemente de presentación: añade la posibilidad de echar un vistazo a los titulares como Reader y además la vista en cuadrados al estilo Netvibes. También utilizan este último estilo en lo que se convierte en su nueva página de inicio, con una vista a los titulares de nuestras fuentes predilectas (vía R/W). No está nada mal, sobre todo porque lo hace más rápido que la herramienta de Google, algo que para mi perfil de usuario me hace plantearme el regreso. Cambiar de agregador es tan fácil como exportar, importar y listo.

Avances en la experiencia de usuario de los agregadores que se agradecen, aunque a mi entender quedar por ver qué pueden hacer los buscadores con esta masiva cantidad de información que le damos los usuarios. Desde personalizar los resultados de las búsquedas hasta construir un Digg distribuido son modelos interesantes para un sector que no ha encontrado modelo de negocio por la imposibilidad de añadir publicidad a los contenidos de terceros.

Por último, sigue pendiente que algún agregador consiga ofrecer lo que daba Searchfox: organización de la información en función de lo que anteriormente habíamos valorado.

De Bloglines a Google Reader

Google ReaderEmpiezo el año con cambio en una de las herramientas que más utilizo. Digo adiós a Bloglines, tras años de servicio, y me paso a Google Reader. Los motivos son tantos: problemas de bloglines con las actualizaciones, mostraba entradas varias veces… pero sobre todo porque para un consumidor masivo de información (421 fuentes a día de hoy) el servicio de Google ha supuesto un aumento importante de la productividad.

Utilizo la “list View” de Google Reader, que viene a ser la representación de la información de forma muy similar a como lo hace GMail, por el titular ya sé si me interesa y ahorro mucho tiempo leyendo el cuerpo de contenidos. Por el camino pierdo algunas características de Bloglines que me gustaban: el número de suscriptores a un canal RSS en concreto y la forma de guardar los enlaces, que me resulta más intuitiva. En todo caso, espero que Google mejore Reader en los próximos meses y lo convierte en una herramienta realmente personalizada o incluso en un instrumento para construir un Digg. Por cierto, en mitchelaneous.com tienen unos cuantos trucos bastante majos.

Sitio oficial: Reader.

Nuevos interfaces de Google Reader y Bloglines

Google ReaderHoy se estrena nueva de interfaz de Google Reader, ese pequeño desastre con el que Google sorprendía y decepcionaba a partes iguales hace un año. Los cambios en este agregador de canales RSS/Atom son para mejor (tenían difícil empeorarlo) pero los tiempos de respuesta me siguen pareciendo excesivos, además de algún detalle que sigue sin gustarme, como es el hecho de no poder cambiar el orden de lar carpetas en el lateral (si es posible, no he encontrado menara humana de hacerlo). Por lo demás, parece que han querido llevar a Google Reader elementos de Gmail (la List View está muy bien, lo reconozco), aunque la rapidez de éste todavía no la han conseguido. También hecho de menos que integre con el buscador de blogs para encontrar entradas relacionadas y – puestos a pedir – la personalización que proporcionaba SearchFox.

Me sigo quedando con Bloglines, que también renueva parte de su interfaz. Se trata del panel izquierdo, que ya no necesita ser recargado cuando se guarda una entrada y se refresca más a menudo (y sin recarga de página). No es ninguna maravilla, pero sigue siendo la solución más solvente que he encontrado en el mercado de agregadores RSS/Atom.

Sitios oficiales: Google Reader, Bloglines

¿Qué puede hacer AskJeeves con Bloglines?

Ahora que se ha confirmado la adquisición de Bloglines por AskJeeves (ver carta de Bloglines), queda saber qué planea hacer este buscador con el agregador más popular de la red. En el propio blog de Ask Jeeves comentan algunas cosas de sus planes de futuro. De entrada confiesan que no tienen un modelo de negocio claro para Bloglines, aunque indirectamente se van a beneficiar de el poder enviar usuarios a otros servicios de Ask Jeeves, lo que ya es un punto a tener en cuenta. Por otro lado en cuanto a la integración, aseguran que promocionarán Bloglines desde MyJeeves y que usarán su tecnología junto a la de Teoma para construir un buscador de blogs. La idea del buscador de blogs lleva meses insinuándose ligada a Google y a MSN. La verdad es que no sé como van a hacer para discriminar lo que es un blog de lo que no es desde Bloglines (cualquier página puede tener sindicación de contenidos y por lo tanto es susceptible de ser agregada), ni si realmente tiene sentido el concepto de buscador de blogs ¿los sacarán de las búsquedas generales? ¿Cuál es la definición exacta de weblog?.

Por otro lado, apunta Mariano,la compra de Bloglines podría no tener mucho sentido. En parte coincido en que es así, un agregador como Bloglines lo pueden construir en un par de meses, ahí tienen a My Jeevas, y a priori el mejor uso que le pueden dar sería ofrecer un servicio de agregador (como MyYahoo) e integrarlo en el buscador (una especie de “Añadir a Bloglines” en los resultados de las búsquedas).

Sin embargo yo creo que lo más valioso de la compra son los millones de usuarios de Bloglines. Realmente el acceso a toda esa información puede ayudar a Ask Jeeves a construir lo que podríamos considerar “el dorado” de los buscadores: un sistema capaz de resolver las búsquedas de forma personalizada al perfil del autor. En las páginas que tengo agregadas están los temas que me interesan y además cómo ponderarlos: si tengo agregadas 10 páginas sobre la ciudad de Granada, el buscador debería ser capaz de discriminar que cuando me refiero a Granada no estoy buscando sobre una fruta; los periódicos que leo, el equipo de fútbol que sigo, las páginas musicales (no es lo mismo seguir Muzikalia que los40.com) y así hasta un largo etcétera. Es cierto que muchas páginas de las que visito no tienen feeds RSS y por lo tanto quedarían fuera del perfil de este buscador personalizado, pero es cuestión de tiempo que lo tengan. Los feeds ya están ahí, a la espera que un proceso de minería de datos extraiga la información para construir una herramienta de este tipo.