La guerra entre Facebook y AdBlock Plus

Adblock Plus

Está el verano interesante. No sólo por la incertidumbre política y las olimpiadas, en el terreno de las plataformas, la publicidad y los medios online tenemos toda una guerra abierta entre Facebook y AdBlock Plus.

El resumen de movimientos lo tenemos en este artículo de Anna Martí, en Verge encontramos el último parte del enfrentamiento. En las plataformas oficiales de ambos – Facebook y AdBlock Plus – los comunicados corporativos aludiendo a cómo sus respectivos movimientos son para el bien y la felicidad de los usuarios.

Lo más interesante del escenario actual, en mi opinión, no es tanto el aspecto técnico, que parece una carrera en la que cada día uno responda al movimiento del otro (hay uno, definitivo, que sólo puede dar Facebook: bloquear el acceso a quien venga con bloqueador de anuncios), sino la variable de negocio. La declaración de Facebook de que “no va a pagar a adblockers para estar en listas blancas” es un mensaje muy contundente en la industria a sabiendas de que Google paga y pone en peligro la viabilidad de negocios como el de AdBlock Plus que se basan precisamente en eso. De hecho con un Facebook disparado en el móvil donde al controlar más la experiencia dentro de su aplicación esto no afecta a su mayor vía de ingresos, parece un aviso de futuro algo en lo que le vaya la vida.

Puedes tener el favor de los usuarios porque estás aportando algo que ellos quieren (bloqueo de la publicidad), pero si tus ingresos provienen del sector publicitario, tus clientes a la postre son Google, Microsoft, Yahoo, Twitter… y Facebook. De hecho, como negocio, AdBlock Plus está en el de la intermediación publicitaria (muy diferentes son las aproximaciones de otros como uBlock).

De momento ambos han marcado posiciones claras: AdBlock Plus daría la bendición si Facebook paga (antes auditarían y certificaría que las piezas de Facebook no “abusan”), los de Zuckerberg dicen que no pagan y que ganarán la guerra tecnológica (es una partida interesante, porque si bien Facebook tiene más músculo y talento, el terreno de juego es lo que se ejecuta en el navegador del usuario y ahí no tienen tanto control). De quien salga más fuerte de este choque puede depender el modelo publicitario de la web, que es como decir el modelo para medios, plataformas y contenidos del futuro. Al menos, hasta que entren más fuerte las telecos.

De un servidor: Un editor frente al bloqueo de anuncios en internet

Google Contributor y pagar por no ver la publicidad

Google Contributor

¿Pagarías una pequeña cuota por no ver publicidad en tus webs favoritas? Es la propuesta de Google Contributor que explican en GigaOm y Genbeta:

el usuario paga una suscripción de entre 1 y 3 dólares al mes y automáticamente no verá la publicidad Adsense de los sitios web que se hayan adherido al programa. ¿Todas estas páginas se beneficiarán por igual? No exactamente. Si tú contribuyes con cierta cantidad, ésta se repartirá entre los sitios del programa que tú visites. Es decir, aunque inicialmente Contributor tenga 10 páginas participantes (por ejemplo, Mashable, Imgur, The Onion y WikiHow), si tú sólo visitas una de ellas, tu parte únicamente se la llevará dicha página. Y Google también se llevará su parte, claro, ya que todo esto se gestiona desde la propia cuenta de Adsense de cada web.

La ejecución que ofrece Google me parecería muy buena – pago único y no tener que gestionarlo en todas las webs que visitamos – si no fuera porque las páginas suelen usar diversidad de proveedores de publicidad.

Sin embargo el mayor problema con la idea de “pagar por no ver publicidad” es que es un “problema resuelto” (véase Las salidas para el medio cuando Adblock, el bloqueo de anuncios en la web, se hace “mainstream”) y que el ancla del precio para el usuario lleva muchos años siendo 0, algo que hace muy difícil dar el salto al pago por el mismo contenido.

Las salidas para el medio cuando Adblock, el bloqueo de anuncios en la web, se hace “mainstream”

Adblock Plus

144 millones de usuarios mensuales, casi un 5% de todos los usuarios de Internet, según Pagefair, utilizan algún tipo de software para bloquear los anuncios en la web. El más popular es, sin duda, la extensión para el navegador Adblock Plus y el estudio ofrece un interesante vistazo a los demográficos en adopción: lo más destacable es que el público más joven es quien más lo está utilizando y que el crecimiento es de un 70% al año.

Pagefair luego comparte el hallazgo de que “la mayoría sólo lo hace por eliminar los anuncios más molestos como los de sonidos preactivados o pop-ups”, por lo que hay una salida para las páginas web que adopten soluciones y políticas como las de la propia Pagefair. Me gustaría pensar como ellos, pero es que también recogen que el 20% de los usuarios estaría dispuesto a pagar por ver su sitio favorito sin anuncios y en eso soy terriblemente escéptico (como con cualquier pregunta a la que hay que responder poniendo encima de la mesa y no sólo palabras)

En 2007 ya hablábamos de la publicidad en los tiempos de Adblock Plus, pero es ahora cuando de verdad estamos notando el impacto económico en los medios y webs que apuestan por ofrecer contenidos y servicio gratis con publicidad. Si el 1% de los clientes no “paga” (sea con dinero o con atención a la publicidad) no pasa nada, si llegamos al 13% como apunta el estudio que es la media y creciendo a más del 100% al año por aquí… entonces sí que hay afrontar la situación.

Ésta, como decíamos entonces, tendrá que ser cada vez más un pacto entre medio y comunidad. El problema son los opt-in, los opt-out y cómo al final es cómodo hacer pagar a “justos” por “pecadores” y cómo la política del propio Adblock Plus es más que cuestionable. En todo caso, está ahí, la gente lo va a usar y eso no va a cambiar, si acaso acelerará la priorización del móvil (con navegadores menos extensibles y lógica de apps ahora mismo) frente al escritorio en los medios y webs. Esto no hace sino postergar el debate a futuro: la super agresividad publicitaria en banners no va a ser la solución: cada vez más se perfilan los caminos hacia una publicidad más integrada (contenido, native advertising) o hacia el pago

Navegar por internet sin que te sigan, “controlar tu experiencia”

Muy buen repaso a herramientas y configuración de la navegación para evitar ser “seguidos” en “Cómo evitar que te rastreen en Internet

Sólo me chirría un punto, cuando se afirma que es una forma para conseguir “controlar nuestra experiencia web” (que a mi también se me escapa), algo que es fútil: por definición nuestra experiencia depende de lo que nos devuelva un servidor programado y controlado por un tercero, acaso podemos aspirar a filtrar lo que solicitamos y visualizamos.

Dicho de otra forma, me parece que hay un punto de diferencia entre “el no me sigas” y el “no me muestres anuncios”: lo segundo lo único que lleva es que – si se sigue popularizando – el diseño de los mismos acabe siendo idéntico al de elementos editoriales de la página.

Que teleco tan maja es Free, que me quita los anuncios de internet

Bloquear la publicidad de las páginas web por las que navegan sus usuarios, es la “funcionalidad” añadida recientemente por el ISP Free. Los habituales de publicaciones y foros de tecnología no se encuentran con nada nuevo (por aquí mismo hemos hablado mucho de AdBlock Plus), pero lo interesante del asunto es que los de Free le dan la vuelta al caso de uso habitual: en lugar de que se requiera un nivel avanzado de uso (e instalar un plugin / extensión y configurarlo lo es para la mayoría), el bloqueo está integrado en el router y activo por defecto, hay que cambiar la configuración (para usuarios todavía más avanzados) para desactivarlo.

Esto, que en algunos casos se está vendiendo como un cambio “pensando en los usuarios”, es un episodio de la batalla entre Free y Google por los precios de interconexión (véase NYT), un tema por el que todas las grandes telecos llevan clamando desde hace muchos años y en el que siempre han acabado apuntando en la misma dirección: que las empresas “over the top” paguen y asuman parte del coste de las infraestructuras. Este debate a veces se ha presentado de forma burda y simplista y otras veces de una manera más razonable, apuntando que en la interconexión entre ISPs y Youtube el acuerdo no puede ser de reciprocidad (ninguno de los dos paga) cuando no hay reprocidad en dirección del tráfico.

En todo caso, más allá de que servidor sea cofundador y directivo de una empresa que vive de la publicidad online, el paso dado por Free es un paso contra la neutralidad de la red: elegir que datos llegan a sus usuarios a sabiendas de que la mayoría de ellos no llegará jamás a configurar un router para desactivarlo. En el camino de su batalla contra Google y los grandes de internet, se puede llevar por el camino a muchos pequeños actores que viven de la publicidad en internet, rompiendo un equilibrio muy frágil, el de servicios y contenidos gratis a cambio de publicidad, con un poder creciente para el usuario de forma que estos anuncios deben conseguir no estropear la experiencia.

El escenario que se plantea a corto plazo es el de negociación entre Free y los gigantes de internet, con las autoridades (Francia, Unión Europea) arbitrando, aunque me cuesta ver a Google y compañía cediendo fácilmente. Porque ¿a cortar Youtube y el buscador a todos los usuarios de Free dado que no les proporcionan ingresos no se atreverán, verdad?

Ad Block frente a los medios del modelo “gratis con publicidad”

Test de la muerte
Los que apuestan por el “gratis con anuncios en internet” también van a tener que enfrentarse a la posibilidades que surgen de mezclar avances técnicos con la voluntad de los usuarios, esta vez en forma de los bloqueadores de anuncios que existen como extensión de los navegadores web. En Ars Technica se han descolgado con un artículo en el que explican su visión del tema: para ellos el uso de estos bloqueadores está destrozando las cuentas de sitios como el suyo – para usuarios avanzados – en los que se cobra la publicidad por CPM (pago por impresiones mostradas) y con una tasa de usuarios que los filtran del 40%. Incluso han montado un experimento en el que durante 12 horas impidieron leer el contenido a quienes utilizaran estos sistemas, con un resultado desigual: algunos los han incluido en su “lista blanca” de sitios en los que admiten publicidad, otros muchos se han quejado por el trato recibido.

Ya hemos hablado por aquí varias veces de la publicidad web en tiempos del Adblock Plus, un tema con muchas aristas y con un equilibrio difícil de encontrar. Hay un punto de partida difícil de cuestionar: hay publicidad en la web muy agresiva, molesta, con un alto grado de interrupción y que motiva a la gente a instalar este tipo de bloqueadores. En segunda instancia, sitios como Ars y otros que no son especialmente agresivos en este tema, sufren el impacto. En todo caso, Ad Block y compañía son una características del medio, una variable más con la que contar por mucho que se entone el “ya damos los contenidos gratis”. De entrada son las publicaciones técnicas las primeras en enfentrarlo, pero hasta servicios como Spotify acaban sufriendo en mayor o menor medida este fenómeno.

¿Cómo posicionarse ante los bloqueadores de anuncios? Probablemente veamos varias estrategias. La más agresiva es algo tipo lo que ha hecho Ars Technica,la lucha técnica frente a quienes los utilizan. Esto tiene varios “contras”, entre ellos que cada medida puede ser respondida con una nueva versión del bloqueador y, sobre todo, que acabas enfadando a parte de tu público objetivo, de usuarios avanzados. Puede haber apelaciones a la “economía del afecto”, al estilo de RadioHead, intentando disminuir el uso de fltrado de anuncios en tu sitio apelando al cariño de los usuarios y la idea de que así lo están sosteniendo. Por último, está el camino de acabar planteándose que el tipo de publicidad gráfica que se comercializa puede dejar de tener sentido y empezar a pensarse en otros tipos de publicidad o de ingresos. Una publicidad que nadie quiera filtrar o que esté tan integrada en el site, que nadie pueda hacerlo. Lo primero suena muy bien, lo segundo… no tanto.

En todo caso, es una tendencia a observar y que más tarde o más temprano tendrá que estar en la agenda de los medios que adopten como modelo de negocio el “gratis con publicidad”. Al final nada es gratis, siempre hay alguien que paga, ya sea un usuario con su dinero, ya sea una marca para llegar a ese usuario, ya sea una mezcla de ambas opciones. Esa es probablemente la parte del negocio de los medios que no va a cambiar con internet.

PD: una curiosidad, en Buzz se ha formado un debate la mar de interesante. Es una de las ventajas de su modelo frente Twitter y FB: puedo enlazar a toda una conversación agrupada y en abierto de gente bastante interesante.

MUkoTE, el Adblock para Spotify y otras aplicaciones streaming

Mukote para Spotify

Spotify ya tiene su AdBlock, o por lo menos una prueba de concepto de como podría funcionar. Se trata de Mukote, un software para Windows que permite “silenciar” una ventana en función del “título” de la misma y que ha desarrollado Kote de Cosecha propia, blog desde el que se puede descargar (gracias José por el enlace). Lo que permite hacer Mukote es configurar una lista de “títulos de ventanas” que deseemos silenciar, lo que unido a que éstos cambian en el caso de Spotify cuando emite publicidad, permite aplicar un filtro que silencie en esos casos al popular servicio de música en streaming. No es fácil de usar, de hecho sólo permite ser configurado a través de “hotkeys” y si se mete la pata es posible silenciar del todo Spotify… aunque con vuelta atrás editando la lista interna que almacena Mutoke (que ojo, por defecto, trae a tres artistas de los que su creador no debe ser demasiado fan).

Nada nuevo bajo el sol, todo lo que se ejecuta en el equipo del usuario es susceptible de ser copiado y modificado, incluido el streaming. Claro que este caso es muy especial, técnicamente sería trivial para Spotify evitar la acción de Mukote si llegara a popularizarse, lo que añadido al hecho de que sólo se consigue silenciar, no saltarse de inmediato los anuncios (el ser streaming sigue dejando gran parte del control en el proveedor de servicio), tenemos que el impacto para Spotify será mínimo. Sin embargo si ofrece cierta perspectiva, como sucede con AdBlock Plus y la publicidad web, vamos a un escenario en el que los usuarios avanzados van a poder decidir qué anuncios consumen y cuáles no.

Un último apunte, hasta cierto punto, empiezo a detectar otras formas de ver las cosas: cada vez más usuarios aceptando el que haya publicidad, al entender y apoyar a servicios que se le ofrecen gratis en la red. Aunque soy más de otros servicios de música y la publicidad interrumpiendo el contenido no es que me vuelva loco… entiendo que sin ella algo tan potente y útil como es Spotify directamente desaparecería. En todo caso, es volver al debate del Adblock, este tipo de bloqueadores lo utiliza de momento un porcentaje pequeño de usuarios mientras que hablamos de servicios con millones de clientes.

Test de la muerte y Adblock Plus como extensión más descargada

Test de la muerte

No me extraña nada que recojan firmas para que Google retire de AdSense el banner del “Test de la muerte”, una de las piezas publicitarias más insoportables, y fastidiosas que hemos sufrido en los últimos tiempos. Mangas verdes lo describía hace poco: es pasar el cursor por encima y desatarse una catarsis de risas estrambóticas que arruinan la experiencia de cada página. 07777 recoge la petición de retirada de este anuncio, mientras que en Facebook se organiza un grupo también (aunque, bueno, en Facebook hay grupos de casi cualquier cosa).

Y quería enlazar este tema con un dato “interesante”, AdBlock Plus es la extensión más descargada para Firefox. Si vamos a la página oficial tenemos que presumen de 1261136 descargas semanales a día de hoy (más datos de 2008 en Abadía Digital). AdBlock Plus permite filtrar la publicidad de las webs que vamos visitando, lo que tiene implicaciones en la publicidad web: ahora el usuario puede mantenerse visitando tu sitio web y eliminar la publicidad del mismo. Un usuario de AdBlock Plus que decida no ver la publicidad de tu medio no sólo no cuenta en publicidad del CPC (pago por click), sino que tampoco lo hace en CPM (pago por mil impresiones).

Aunque el índice de penetración de extensiones como AdBlock Plus es todavía ridículo comparado con los “usuarios reales”, no deja de ser un síntoma de que, cada vez más, la publicidad debe encontrar un equilibrio entre ingresos para el soporte e intrusión para el visitante, que no sólo dispone de miles de alternativas en forma de otras webs, sino que además – si es avanzado – puede apañárselas para quitar los anuncios que le molesten. De hecho, Google permitiendo cosas como “el test de la muerte”, se dispara en el pie, anima a que los soportes desconfíen de AdSense y a que los usuarios busquen formas para eludirlo. Me gustaría pensar que les han metido un gol más que, ante la crisis, van a hacer la vista gorda ante este tipo de creatividades.

Por cierto, en Weblogssl no usamos publicidad gráfica de Google para IP española, entre otros motivos para controlar creatividades. También la hemos filtrado para el resto de nuestros lectores, como también he hecho en Error500.

La publicidad web en tiempos del Adblock Plus

FirefoxAdBlock Plus y el resto de tecnologías que ayudan a eliminar anuncios de páginas web mientras se navega llegan a la economía de la atención a un nuevo estadio. Ya no es sólo que cualquier medio online sepa que el usuario tiene al alcance múltiples alternativas gratuitas a un click de distancia, sino que ahora el usuario puede mantenerse visitando tu sitio web y eliminar la publicidad del mismo. Un usuario de AdBlock Plus que decida no ver la publicidad de tu medio no sólo no cuenta en publicidad del CPC (pago por click), sino que tampoco lo hace en CPM (pago por mil impresiones).

La posibilidad de quitar la publicidad abre un escenario nuevo: antes los usuarios se podían ir a otro medio si la publicidad que les mostraba en el mío era especialmente molesta; ahora pueden seguir visitando mi medio quitando la publicidad. Esto hace que lo que tenga mi medio de exclusivo – ya sean contenidos propios, línea editorial diferenciada, una mayor calidad, una marca reconocida – y que hacía que aunque abusara de la publicidad los usuarios siguieran vieniendo, ya no sea suficiente para mantener el negocio. Tecnologías como AdBlock Plus hacen que la publicidad web sea cada vez más un pacto entre medios y lectores y que los segundos la mantengan porque, de alguna manera, entiendan que es necesaria para la subsistencia de ofertas de contenidos gratuitos en la web y no la encuentren molesta en exceso según su propio criterio.

Ante esto se han provocado debates ridículos como el de considerar AdBlock Plus ilegal (Sigt, Gallir): este tipo de tecnologías están ahí y la gente las va a usar. Cierto que todavía existe escasa preocupación, AdBlock Plus tiene aún un uso marginal, apenas un puñado de “early-adopters”. Somos los medios (pienso en los blogs tecnológicos de WeblogsSL) con una alta proporción de este tipo de lectores los que primeros vamos a lidiar con esta situación. Y, por mucho que se hable de ridículas prohibiciones o que se pueda plantear una “guerra tecnológica” para luchar contra AdBlock Plus, la respuesta es que la publicidad en la web cada vez será más un pacto con los usuarios y, por tanto, deberá ser no molesta e interesante para ellos.

Relacionada: ¿Debe Mozilla integrar AdBlock Plus en Firefox?.

¿Debe Mozilla integrar AdBlock Plus en Firefox?

FirefoxEn su momento Mozilla dotó a Firefox de un sistema contra los pop-up bastante efectivo que todos celebramos. Se acabaron los tiempos de sufrir la apertura de otras ventanas por parte de webmasters a los que les importaba un pimiento que tú no las hubieras solicitado. Hasta ahí, un consenso bastante amplio sobre la convenencia de la funcionalidad (imagino que excepto estos administradores de webs tan poco amigos de tratar bien a sus visitantes). Pero en estas que apareció la extensión AdBlock (luego mejorado por Ad Block Plus), que permite eliminar la presencia de banners y anuncios contextuales mientras se navega, ¿no sería razonable que Mozilla también la añadiera de serie a Firefox?

Todo esto viene por una iniciativa basta idiota que comentaron en Genbeta: bloquear a los usuarios que utilizasen Firefox porque podrían estar utilizando alguna extensión que bloquease la publicidad y por tanto serían visitas imposibles de rentabilizar no ya en publicidad CPC (pago porque el usuario haga click en el banner) sino que tampoco en CPM (pago por las impresiones independientemente de que se haga click o no). El problema técnico para los promotores del asunto es que no pueden detectar cuando alguien navega con AdBlock Plus, pero sí si lo hacen con Firefox (a menos que se haya cambiado el User Agent).

El estado actual es que AdBlock lo utiliza un muy pequeño porcentaje de usuarios, de perfil muy experto. Integrarlo en un navegador con cada vez mayor cuota de mercado sí que podría tener un efecto considerable para los sitios y servicios que viven de la publicidad (o sea, casi todos). Por un lado veo muy claro que Mozilla no va a integrar AdBlock porque le va la economía en ello: sus ingresos son gracias a Google, el gran publicista de la red, que le paga por los clicks realizados desde los resultados a búsquedas que vienen de la caja del buscador (tecnocidianos comentaba que gracias a ellos dieron unos datos de ingresos de 52.9 millones de dólares en 2005). Además los efectos en la economía de internet podría ser devastadora en caso de generalizarse su uso, exigiría reconfigurar el modelo de prácticamente todos los servicios y empresas de contenidos. De hecho, en alguna ocasión se especuló con el hecho de que si Microsoft quisiera hundir a Google no tendría más que añadir algo similar a Explorer.

Una encrucijada ciertamente, porque no es una ecuación en que todos ganen: los usuarios seguramente prefieren evitar banners, pero probablemente también quieran seguir leyendo el periódico gratis y no pagar por usar buscadores, redes sociales y sistemas para compartir vídeos. Un debate cuando menos interesante ¿debe respetar el navegador una web si esta no plantea publicidad intrusiva? ¿si Mozilla encuentra otro modelo para mantener su fundación, se debería plantear el efecto de la medida o sólo pensar en si la desea el usuario?. Los usuarios expertos se encuentran cómodos con la situación: publicidad para los otros pero no para mí, aunque si en algún momento AdBlock Plus da el salto fuera de la esfera más tecnófila tendríamos que empezar a pensar en una web muy diferente a la que ahora conocemos.