Silencio en las radios online, excepto Last.fm

Last.fmAyer fue el “Día del silencio” para las radios online de Estados Unidos. El motivo no es otro que protestar contra la subida de los royalties que quiere imponer la industria de la música y que, de no mediar el congreso norteamericano, entrará en vigor el 15 de Julio con efectos retroactivos. En esta protesta de no emisión – insisto, en Estados Unidos – han participado desde Pandora hasta la mismísima Yahoo Music, que probablemente no tendrá problema en pagar las facturas, pero que comparte la visión de que la industria estaría mandando a la ruina a multitud de servicios musicales en la red (al margen de que no quieran ver reducidos sus beneficios, claro). Vía Pc World.

La ausencia más notable en este “Día del silencio” ha sido Last.fm, que ha seguido dando servicio (explicación en su blog), argumentando que por un lado son una compañía con sede en Londres y que por otro “no quieren perjudicar a sus usuarios por sus problemas”.

Más que entrar a fondo en el problema del pago por los derechos de emisión de la música y en el hecho de que condena a funcionar a pérdidas a las radios online, me interesa el aspecto de que si Last.fm hubiese hecho lo mismo de no haber sido comprada por la CBS. Es el tipo de posicionamiento que modifica la percepción de una marca y un servicio: ahora que Last.fm está en una multinacional no entiende la necesidad de apoyar a los pequeños de su sector (son los que van a desaparecer primero) con el discutible argumento de la defensa del interés del usuario (como si al usuario no le interesase poder disfrutar de más radios online).

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