La publicidad personalizada en el punto de mira de la UE

Se repite mucho eso de que “la tecnología va muy por delante de los políticos” y que la legislación suele llegar tarde y mal a las innovaciones, sobre todo en internet. Sin embargo la Unión Europea parece que está tomando nota de todos los movimientos de publicidad segmentada a partir de los datos de los usuarios o publicidad personalizada y se dispone a analizarla ante “la posible invasión a la privacidad” (El Mundo). A esta tendencia de que los anuncios que aparezcan dependan del perfil y las acciones que hayan realizado el usuario se han apuntado ya unos cuantos: Microsoft, Yahoo, Facebook, MySpace…

Respecto a la publicidad basada en el perfil y las acciones del usuario tengo sentimientos encontrados. Por un lado entiendo que el derecho a la privacidad no deriva en una obligación de secreto para el usuario, es decir, tener derecho a la privacidad significa también que puedo darle mis datos personales a quien yo quiera (manteniendo un control para modificarlos, retirarlos y permitir los usos que se les quieran dar, claro). A eso hay que sumar que el usuario se beneficia cuando la publicidad está adaptada a sus intereses, servidor prefiere que en una página de música me anuncien conciertos de Wilco y no el disco de las Spice Girls.

Pero, por otro lago, la sensación de estar navegando y que el sistema “me conozca bien” me produce cierto desasosiego, a lo que hay que unir que estas empresas que apuestan por la publicidad personalizada y super segmentada adquieren el poder de tener en sus manos una cantidad masiva de datos sobre muchos ciudadanos, lo que les confiere una posición privilegiada en nuestra sociedad (aunque eso ocurre aunque no los utilicen para calcular qué anuncios poner).

Y queda la variable de si la privacidad se va a convertir en un tema primordial para el común de los navegantes, que hasta ahora no ha demostrado una gran preocupación por movimientos como el de la publicidad contextual en GMail. Mi impresión es que, hasta ahora, para la mayoría de la gente, el problema de la privacidad en internet consiste en que nadie se entere qué descargo del eMule, no en qué datos sabe el Google de turno de nosotros.

Hoy por hoy soy partidario de que no se legisle contra este tipo de publicidad, al menos no más allá de establecer que el usuario debe saber qué datos se recogen, para qué se utilizan y mantener el derecho a retirarlos cuando quiera. Sobrepasar eso creo que sería poner una venda antes de que haya habido herida alguna y, dado que la publicidad va a pagar las facturas de la mayoría de servicios en la red, prefiero una que tenga interés para mí.

PD: Sería genial contar con un análisis sobre la compatibilidad de estos sistemas con la LOPD.

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