El parlamento europeo ha votado en contra de quitar la conexión a internet a quien use programas P2P para compartir contenidos con derechos de autor. 314 a 297 ha sido el reñido resultado de la votación de una enmienda (europarl.europa.eu, inglés y fichero Word) que insta a evitar medidas que
"entren en conflicto con las libertades civiles y los derechos humanos y con los principios de proporcionalidad, efectividad y capacidad de disuasión como sería la interrupción del acceso a internet"
Aunque la votación no sea vinculante - no es una directiva ni un reglamento - si al menos refleja gran oposición a la corriente por controlar internet y convertir a los proveedores de conexión a internet en policías de la industria cultural, como vienen imponiendo los gobiernos de Francia y Reino Unido.
Más información en Ars Technica.
Ilustrativo el post en Genbeta sobre el sistema de detección de vídeos con copyright en Youtube, el llamado "YouTube Video Identification", en beta desde Octubre y que es una de las piezas claves para el futuro negocio dentro de la plataforma. La idea es que los propietarios de los derechos pueden elegir entre que se impida esa subida o permitirla, añadiendo publicidad de la que obtendrían ingresos o dejándolo aún sin ella en Youtube.
Últimamente cada vez me encuentro más vídeos de música en Youtube con "Enbedding disable by request", lo que significa que el propietario de los derechos ha decidido que en youtube sí se puede ver el vídeo (en la página oficial de la discográfica en Youtube), pero que no en otras webs.
Si se quiere hacer negocio en el mundo de los contenidos se tiene que plantear una fórmula en la que todos ganen: creadores, usuarios y plataforma. La idea de Youtube como sistema en el que los usuarios puede subir y disfrutar de los contenidos cuando quieran me sigue pareciendo genial, pero en el momento en que quieren hacer negocio, los creadores tienen derecho a su parte (algo muy distinto a una red P2P en el que la distribución no tiene ánimo de lucro).
El sistema de detección de vídeos con copyright en Youtube se puede antojar como una pérdida del espíritu original que hizo estallar el fenómeno y en parte lo es, pero si Google quiere convertir en una plataforma para la explotación publicitaria de contenidos (y en mucho más, una solución integral de vídeo para cualquier servicio online) tiene que repartir beneficios con creadores e incluso con distribuidoires del contenido. Los usuario creo que debemos de dejar de llamarnos a engaño: los sistemas centralizados con streaming no son un espacio de libertad para hacer lo que queramos con los vídeos (véase el fracaso de Stage6) y no lo serán hasta que los productores se den cuenta de que muchas veces merece la pena el retorno de la atención recibida y que los ingresos compartidos de las plataformas son una realidad.
Eso sí, os dejo en esta estupenda tarde de viernes en Málaga con un poco de buena música:
Para que luego digan que en España no se innova y se exporta, la Warner quiere un canon asociado a la conexión por la descarga de música en Estados Unidos. La idea es que, aceptando que no pueden con el P2P y la que la gente cada vez pasa más de comprarles CD, establecer un pago fijo por conexión (que recaudarían los proveedores de conexión a internet), permitiendo acceso ilimitado a toda la música que se quiera para el usuario que lo pague. Para montar este canon e intentar convencer a proveedores de internet y resto de la industria musical, la Warner ha contratado a Jim Griffin, un veterano del sector (Portfolio.com, Paid Content).
La propuesta de la Warner coincide con el canon digital que padecemos en España en sus peores aspectos: indiscriminado, con un reparto de los ingresos oscuro, reflejo de una industria que, lejos de adaptarse a los nuevos tiempos, quiere incluso mejorar sus ingresos a base de amenazar a los clientes y crear nuevos impuestos que le beneficien. Este tipo de propuestas no añaden valor, no intentan convencer a nadie de que pague por algo que merece la pena sino se abstraen de que cada vez se otorga menos valor a su producto y quieren obligar a pagar por él a quien no tiene por qué hacerlo. Puestos a hacerlo ¿por qué no otro impuesto a la compañía eléctrica?, es más, ¿quién les ha dicho que por tener una conexión a internet estoy interesadísimo en escuchar a David de María o Alejandro Sanz? (ambos en el portafolio de Warner?
En lugar de incentivar el adaptarse a los nuevos tiempos y crear más valor, apoyan el mantener modelos de hace 20 años por la peor vía de todas: si no pagas el impuesto de la conexión estás en el disparadero de las demandas. En la era de los movimientos de Nine y RadioHead y su distanciamiento de las discográficas, lo que queda es tomar lo que propone Warner como lo que es: un último intento de obligar a que todo el mundo gire alrededor de los intereses de estas corporaciones.
Iván Ferreiro cuelga su nuevo disco "Mentiroso mentiroso" para descarga gratuita. Se hará durante el día de hoy, tal como explica en su blog, aunque ya se pueden escuchar las canciones por streaming en la misma página oficial.
Que un músico permita la descarga gratuita de su disco ya no debería ser noticia, que lo haga alguien bien posicionado en la industria lo es cada vez menos después de movimientos como los de Prince o RadioHead, pero me sigue gustando que un músico español como Iván se desmarque de las tesis tipo "las descargas están matando la música". Otro dato interesante, aunque el vídeo sólo estará disponible en la página oficial durante dos días (en vuestro tracker habitual mucho más, claro), hay que destacar que Iván Ferreiro no se divorcia de su discográfica, sigue con Warner que parece ser permite su distribución.
Todavía no está disponible el "Mentiroso mentiroso" de Iván Ferreiro (habrá que esperar a verlo durante el día) y, aunque desde la desaparición de Los Piratas lo he ido siguiendo cada vez menos, creo que va a merecer la pena bajarlo y dedicarle un rato de atención. ¿Quién sabe? Es posible que después de hacerlo me decida a ir a su próximo concierto en Málaga. Para abrir boca, el primer vídeo del disco, llamado también "Mentiroso mentiroso":
Actualización: "No sé si lo podremos colgar hoy", ops.

Lo prometieron y han cumplido, el nuevo disco de Nine Inch Nails está disponible en la red bajo un nuevo modelo de distribución y comercialización. Ghosts I-IV - título del trabajo - permite diversas opciones según el grado de interés que uno tenga en Nine Inch Nails: desde descarga gratuita por nueve canciones (sin DRM) y el PDF del libreto o cinco dólares por el trabajo completo, hasta 75 dólares por una caja con dos compactos, un DVD y un Blu-ray, existiendo también una versión de lujo por trescientos. Es más, han colgado la versión gratuita de Ghosts I-IV en varios sitios de torrents para ayudar a la distribución. La noticia es de las que me pillaron la semana pasada fuera, pero dieron buena cuenta de ella Uberbin, Blogrok, Catalejo o PyD.
La propuesta de NIN está emparentada con la de Radiohead y su InRainbows y, al margen de lo interesante que tiene como exploración de nuevos modelos de la música, creo que lo más destacado es su intento por adaptarse a los nuevos tiempos tecnológicos y a los medios mediante los cuales se obtiene música hoy en día. En lugar de parapetarse en una postura a la defensiva, reclamando la limitación del uso de tecnologías, la criminalización de los usuarios y leyes para proteger sus actuales modelos, Nine Inch Nails y RadioHead están recorriendo el camino contrario, investigando nuevas formas de generar ingresos por su música y mimando a sus seguidores.
Por cierto, un punto para reflexión de las discográficas. Cada vez más las nuevas bandas dan su trabajo gratis para darse a conocer, ahora también los grandes grupos apuestan por este modelo. Un útlimo ejemplo (del primer caso), hasta los triunfitos empiezan a dar la música gratis, véase el caso de Ainhoa Cantalapiedra que comenta Un lugar en el mundo.
Por último, Ghosts I-IV de Nine Inch Nails se puede descargar de Pirate Bay y tenéis una crítica en Hipersónica.

El gran error de la industria musical viene de una correspondencia falsa: "algo que no tiene coste es algo que no tiene valor". Muchas industrias, entre ellas la del software, ha demostrado lo absurdo del planteamiento, pero las multinacionales discográficas no aprenden.
Lo grave no es que no lo hagan ellos, sino que tampoco lo tengan en cuenta los propios artistas, que parecen más interesados en seguir tocando mientras el Titanic se hunde que en irse a buscar los botes salvavidas... o los nuevos transatlánticos (que los habrá, claro que sí). Quien más preparado esté para el cambio brutal que llevamos un tiempo viviendo, mejor podrá salir adelante.
Soltemos lastre, pues. Gente como Sheryl Crow se quedará fuera. Frases como "es triste que la gente sienta que la música debería ser gratis, que nuestro trabajo no tiene valor" la dejan en evidencia, a ella y a todos los que han dicho algo similar.
Internet ha demostrado que se pueden dar servicios y contenidos gratuitos que generen dinero. Dave Allen, miembro de los míticos Gang of Four, está empeñado en gritarlo al viento en su blog. No hace mucho recogía las distintas formas de negocios gratuitos 'con valor'. Hay quien va más lejos: Gerd Leonhard tiene en Youtube una completa guía de consejos para los músicos desorientados.
Porque lo que comenta Leonhard en su vídeo es lo que Sheryl Crow y otros muchos se niegan a ver. Ahora mismo es cuando el creador, la idea, ha vuelto a ser el centro de atención. Ya no importa quién te lo venda (la marca, la discográfica), ni cómo te lo venda (el formato, que tan buenos dividendos dio a las discográficas en los 90, con la aparición del CD): sólo importa el oyente y el músico. Y, además, la gente va a darte beneficios, directa o indirectamente.
Me molesta que se trate a los aficionados a la música como ladrones, como personas sin escrúpulos. La RIAA, como la SGAE en España, insiste en equiparar la piratería musical al tráfico de armas, de drogas o al terrorismo. Ya no es sólo que se sigan manteniendo los argumentos de hace ¡siete años!, sino que su postura ha superado a las propias parodias, como la de Weird Al Jankovic en Don´t Download This Song.
No es broma, si cualquier día aparece una leyenda similar al cartel de 'Cuando los dinosaurios dominaban la tierra', me parecerá el siguiente paso lógico. "La SGAE advierte: con la piratería entras en una era de terrores desconocidos, rituales paganos y sacrificios de vírgenes"
Sí, me molesta que a los aficionados se nos criminalice, pero aún me molesta más que sean los propios músicos los que tomen esos argumentos. Lo malo de los dinosaurios es que no ven llegar el fin del mundo mientras tratan de pisar a los pequeños animales insignificantes para ellos. Lo bueno para nosotros, pobres insectos, es que al mundo de la música les sobran unos cuantos de esos dinosaurios.
(Probertoj es editor de Hipersónica, además de mantener El Ruido de la Calle)
Reino Unido se plantea seguir los pasos de Francia, los proveedores de internet tendrían que espiar las comunicaciones de sus usuarios y cortar el acceso a internet a aquellos que descarguen contenido con copyright de redes P2P si son reincidentes (primero habrá un aviso). Se trata de un nuevo episodio de la lucha por controlar internet que están desarrolando las discográficas y gestoras de derechos de autor.
Anoche, charlando con algunos blogueros de barcelona, algunos se sorprendían de como algunos actores de la industria cultural se obcecaban en resistirse a la adaptación del nuevo escenario que supone un internet libre. Los motivos, en mi opinión, son que sencillamente adapatarse tiene un coste y prefieren confiar en su poder de lobby. El culturetariado confía en que se legisle a su favor, adoptando su habitual (y penosa) actitud de llanto. Los resultados ya comienzan a verse en Europa, gobiernos dispuestos a eliminar el derecho al secreto de las comunicaciones y al acceso a la información para echarles una mano en su camino a la criminalización de millones de usuarios.
Más información en Paidcontent.
El debate del canon llega a Argentina y Mariano está siguiendo al detalle la propuesta de la nueva ley de música y dando la voz de alarma sobre importar esta lacra. Dentro de ese seguimiento me pasó un par de preguntas:
En su blog están mis respuestas, así como las de Enrique Dans o Ricardo Galli.
Mientras el DRM en la música - que no en el vídeo - continúa declinando, la tecnología de las marcas de agua se plantea como una alternativa para controlar indirectamente qué hace el usuario con los ficheros que ha adquirido. Para quien no esté familiarizado con ellas, vienen a ser un "número de serie" del archivo que viene embebido en el mismo. Su finalidad es permitir a las compañías proveedoras de contenidos el rastrear el copiado y transmisión del fichero, de manera que siempre puedan llegar a quien era el usuario que originalmente adquirió esa canción o película. En marcas de agua en los ficheros de audio comentamos los esfuerzos de Microsoft de mejorar las tecnologías actuales, vulnerables a hacks que permiten modificarlas o eliminarlas.
Como comenta David Kravets de Wired, esto apunta a escenarios realmente preocupantes. Por un lado tenemos la pérdida de privacidad del usuario, que asiste a cómo sus acciones - incluso involuntarias, le pasas una canción por correo a un amigo y éste la comparte en el eMule - pueden ser rastreadas de una forma indirecta. Es más, pueden ser una herramienta en los intentos de control de internet: la industria de los contenidos y las gestoras de derechos de autor presionan a los gobiernos para que obligue a los proveedores de acceso a bloquear los contenidos que vengan con marcas de agua que indiquen que tienen copyright.
¿Cuál es el escenario al que asistimos? A que los grandes movimientos de este último año de abandono del DRM (EMI, Warner, Sony...) podrían ser todo un caballo de troya con vistas a configurar un escenario todavía más preocupante, en el que los proveedores de internet sean obligados a filtrar el tráfico, examinando la presencia de estas marcas para permitir o no su comunicación. Claro que seguirá habiendo mucho contenido sin estas marcas de agua, pero las propias tiendas de música sin DRM podrían empezar a ser un canal muy potente de distribución. Un tema, sin dudas, a anotar para este 2008.
A toda acción le sigue una reacción contraria, y a la explosión de libertad de información de internet le están siguiendo sucesivos intentos de someterla, controlarla y anularla. Lo más grave es que ya no hablamos de países sin libertad de expresión, como China, Arabia Saudí o Irán, sino de las democracias occidentales que, con el argumento de "luchar contra el terrorismo y la peidofilia" o "para proteger de la piratería", empiezan a legislar contra la libertad de expresión y el secreto de las comunicaciones en internet.
Tenemos varios casos sobre la mesa: Japón, cuyo ejecutivo actual tiene la intención de introducir los cambios necesarios en su legislación para poder controlar qué tipo de páginas y qué contenidos consumen los nipones cuando navegan por la Red (más información en Abadía Digital) o Australia, que aboga por la provisión para sus ciudadanos de feeds de Internet previamente filtrados y limpios de pornografía y materiales considerados inapropiados (Dans) y, sobre todo, tenemos el caso de Francia.
La apuesta francesa es la que más nos atañe, por estar en Europa y la posibilidad de convertirse un referente para la Unión Europea, que ya aboga por revisar el concepto de copia privada. La Francia de Sarkozy decidió permitir el espiar las comunicaciones de sus ciudadanos y eliminar su derecho a la información y comunicación por la red en el caso de compartir ficheros con derechos de autor, el mayor intento en una democracia para acabar con la libertad en internet, que rápidamente ha sido bendecido por la SGAE: que los ciudadanos paguen el canon por si "copian", pero que si les pillamos copiando, que les sea retirado el acceso a internet.
Y en 2008 tenemos el debate sobre la mesa, los intentos de los gobiernos por controlar internet van a seguir y el caso francés va a ser enarbolado por la industria de los contenidos y las asociaciones de derechos de autor para que se legisle una internet a su medida. Lo peor es que, con la mediocridad que les caracteriza, nuestros políticos pronto se refugiarán en que "lo ha decidido la Unión Europea" y trasladarán el debate allí, lo más lejos de los ciudadanos posible y luego vendrán con una ley que habrá que aceptar como si se tratara de mandamientos traídos del Sinaí. Ahora que se habla mucho del debate de políticos en la web (eCuaderno, 10 preguntas, Arsenio Escolar, Caspa.tv), personalmente no voy a votar a ningún partido para el que la defensa de internet como un espacio de libertad no fuese una prioridad.