NYT Now y el intento de recuperar la portada informativa

NYT Now

New York Times no sólo no da marcha atrás en el pago por contenidos sino que ofrece dos nuevos productos con ese modelo, entre ellos una propuesta especialmente interesante, NYT Now. En poynter:

NYT Now presenta a los lectores lo que su editor principal, Clifford Levy, llamó “las historias más importantes y apremiantes de The New York Times en el transcurso de la día “, y también ofrecerá las historias de otras secciones, dependiendo de la hora del día en que se use la aplicación. Una sección llamada “Nuestra selección” lleva a los lectores a las historias de otros medios, o, a veces a historias antiguas del New York Times.

Hay un análisis en profundidad de la aplicación – por cierto, sólo iOs, sin planes para Android – en Buzzfeed y también merece la pena leer la presentación en el propio NYT.

Creo que el punto principal con la apuesta no es tanto el pago por una aplicación que aplica cierta “curación / filtrado de contenidos” a los creados por el propio medio y cobrar por ello, sino esa labor de selección de contenidos de otros medios. En dos años NYT ha pasado de abrazar un intermediario como Flipboard a erigirse él mismo en uno.

Presumiblemente el modelo con los terceros es de compartición de ingresos por aparecer en NYT Now, pero el aspecto más interesante es si logrará la reconquista de la portada informativa frente a quienes la arrebataron a los medios: agregadores de todo tipo desde Facebook hasta Twitter pasando por los Flipboard, Menéame o Zite.

Last fm sin radio

En sus foros:

Desde el 28 de abril de 2014, nuestro servicio de streaming de radio por suscripción ya no estará disponible. Esto significa que la radio por suscripción de Last Fm ya no funcionará en ninguna plataforma o dispositivo. En más de diez años nuestro objetivo siempre ha sido la de permitir que la gente de todo el mundo descubriera nueva música con el menor número de limitaciones o restricciones.

Sin embargo, el panorama de la música ha cambiado mucho durante ese tiempo y nos hemos visto obligados a tomar algunas decisiones muy difíciles sobre nuestros productos y servicios básicos. Hemos optado por centrarnos en lo que pensamos Last.fm mejor sabe hacer: scrobbling, descubrimiento de música, y recomendaciones.

Enfocarse suele sonar como una buena estrategia de negocio. Pero soy muy pesimista, en los últimos años mi servicio de música preferido desde siempre no ha hecho sino retroceder. ¿Hay valor en el descubrimiento si para aplicarlo tengo que pasar por otro que controla la experiencia, por ejemplo Spotify que ya tiene su propio motor de redomendaciones (por muy malo que sea)? ¿captarán nuevos usuarios para el scrobbling si no dan la radio?

Lo dicho, casi preferiría que lo cerrasen de golpe a esta decadencia paso a paso.

HourlyNerd, desintermediando a las consultoras

En HourlyNerd ofrecen algo tipo “Alquile su MBA de Harvard por horas”. Los he conocido por la noticia que da WSJ sobre su cosecha de cuatro millones de inversión.

El modelo es el ya clásico de marketplace de internet, siendo HourlyNerd una especie de “Odesk para consultores”. Su cofundador Rob Biederman en declaraciones al WSJ,

“Estoy convencido de que nos va a ir bien es la madre McKinsey” (refiriéndose a las mujeres que con MBA y estaban trabajando en una importante empresa de consultoría como McKinsey, pero lo han dejado para formar una familia) “Para competir contra McKinsey que vamos a tener que matar al 100% de las veces.”

Si la realidad virtual es la “nueva pantalla”, Facebook ha hecho la compra del siglo

Oculus Rift

Publico en Xataka mi análisis de la noticia del día, “Con Oculus Facebook ha comprado una de las pantallas del futuro“.

En la parte de “si esto vale lo que han pagado” creo que estamos ante una apuesta fuerte: la realidad virtual va a ser una pantalla tan relevante como la de la tele, el móvil o el ordenador. Con Oculus Facebook se coloca en la pole en esa carrera y, sí el diagnóstico es certero, habrán hecho la compra del siglo.

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HTC One y su peligrosa reincidencia en la excelencia

HTC One M8

Hoy hemos estado en la presentación del nuevo HTC One – el HTC One (m8) – y en parte ha sido una reedición de lo que vimos hace un año con el modelo anterior. Un producto con un gran diseño, deseable al primer vistazo, con materiales de muy alta calidad y una propuesta que a priori puede dar mucho juego en fotografía con sus dos sensores traseros. Aquí están las especificaciones y también las primeras impresiones en vídeo.

Todo esto suena muy bien si olvidamos cuál fue el rendimiento en el mercado el año pasado de HTC. Éxito de crítica, pero no de público. Lo comentamos al poco de poder analizarlo, su posicionamiento en unos atributos para los que tengo dudas que haya sitio en el mercado. Mejor dicho, para ese posicionamiento fuerte en diseño y calidad material a 729 euros, ¿qué mercado fuera de Apple hay?

Y eso no es todo, también tenemos los problemas de puesta en producción, marketing, comunicación, complementar con gama. El conjunto es un reto molocotudo para HTC al que de entrada hay que reconocerle algo importante: su valor para reincidir en la excelencia en la que sigue creyendo a pie juntillas. El HTC One (m8) tiene pinta de ser de lo mejor del año en la gama alta de smartphones.

Twitter y su gran problema de retención de usuarios

Twitter, seguidores falsos

“Sólo el 11% de los usuarios que entraron en 2012 siguen tuiteando”, apunta WSJ a partir de datos de Twopcharts. Más aún, de las 1.500 millones de cuentas, 995 siguen “existiendo” pero solo un 13% ha tuiteado en los últimos 30 días.

De las dos estadísticas, la más preocupante es la primera. Es más, no creo que lo que refleja la segunda – que es un entorno productor/consumidor como todos los relacionados con la información el contenido – les preocupe seriamente si al menos los “pasivos” entran a leer.

Sobre la primera, Quartz recoge una encuesta sobre “por qué la gente se quita de Twitter” que curiosamente nos retrotrae a debates de 2008, cuando nos preguntábamos si Twitter era para el gran público.

Seis años después Twitter tiene ese gran problema de retención de usuarios y sus últimos movimientos / pruebas apuntan a que la dirección que tienen pensada es la de “eliminar ruido” del “timeline” ya sea por selección del usuario (probaron con enseñar por defecto sólo los twits de nuestros usuarios favoritos), por dar más visibilidad a la parte de “descubrimiento” (ya han empezado dándole más visibilidad en la aplicación Android).

Y luego están las dos tentaciones, apostar por la mensajería como una funcionalidad estrella o quitar el tiempo real y presentar la información ordenada según un algoritmo que mida la relevancia. Curiosamente cualquiera de estos dos caminos les llevaría a parecerse más a Facebook, que justo hace unos años sufría la crisis de identidad de querer parecerse a Twitter y, al menos en la parte de poner en portada el tiempo real de todos los contactos, daba marcha atrás para dedicarse a ser Facebook.

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Coche autónomo + coche compartido = muchos menos coches en la ciudad

Coche autónomo Google

En The Atlantic

Calcular cuántos coches necesitará una ciudad del futuro con conducción autónoma es un desafío, pero, por suerte, un equipo de investigadores del MIT, Stanford, y la Alianza Singapur-MIT para la Investigación y la Tecnología han realizado una aproximación que nos da, al menos, un sentido preliminar de lo dramático que será el cambio. Su conclusión: Sólo necesitaremos alrededor de un tercio del número de vehículos que tenemos ahora.

Al principio, del tema del coche autónomo, me interesaron los debates éticos (todavía abiertos). Ahora lo hace sobre su potencial para cambiar la forma en que vivimos la ciudad: desde descongestionarla de coches hasta la erradicación del problema del aparcamiento.

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Luis von Ahn y el presente y futuro de Duolingo

Luis von Ahm

Si alguien no tiene a Duolingo en el grupo de “compañías que son o van a ser un gran fenómeno social y económico en internet” debería ir añadiéndolo pronto. Por aquí hemos hablado poco de ellos – recientemente al hilo de la inversión recibida y su difícil de igualar propuesta gratuita – pero precisamente por eso comparto la entrevista que hemos hecho en Xataka a Luis von Ahn

Escuchar a Luis es un pequeño gran lujo en este sector. El guatemalteco auna un currículum de impresión con una visión muy pegada a tierra y genuina. Merece la pena darle los 25 minutos de atención.

Causas y azares 15

Llega este “Causas y azares” a su edición número 15 como recopilatorio semanal de enlaces con las mejores lecturas que uno ha encontrado y compartido en twitter, la página de Error500 en google Plus o en los dos magazines en Flipboard. Ahí van los links:

  • La “exclusiva” de Newsweek sobre el creador de Bitcoin cada vez tiene peor pinta. En Ars Technica.
  • “No se puede hablar de la crisis bancaria, que es de las cajas, sin hablar de política” En Nada es gratis.
  • “Mi demencia, contándome quién soy antes de que me olvide”. en Slate.
  • El Confidencial: Guerra total de la industria contra el consumo colaborativo en España; en Genbeta, “El conflicto del coche compartido: hablan los protagonistas, Fenebús y Blablacar”.
  • “Qué servicios de VPN se toman la privacidad en serio” por TorrentFreak.
  • Bastantes fabricantes están saliendo de China, ej Nike beneficiados Vietnam por precio y México por cercanía a USA. Oregon Live.
  • Así es el terremoto en el sector teleco que provoca Vodafone, Xataka Móvil.
  • Priceonomics y la época dorada del “bowling profesional” y su ocaso.
  • NYMag y un análisis – crítico – de la idea de Larry Page de que es mejor donar a empresas (en su caso a Musk de Tesla) que “a la caridad”.
  • Borja Adsuara, “la propiedad intelectual es un condominio”.
  • José Luis Merino y la primeras editoriales de libros en español que están dando el paso a algo que muchos reclamamos desde hace bastante tiempo: dar la versión digital del libro a quien compre la de papel.
  • Rifkin y el “auge del anti capitalismo” que trae la “economía colaborativa”.
  • Cuentos cuánticos y su explicación del “descubrimiento científico del año”
  • Xataka: ¿Quiénes son los dueños de los mapas en el mundo?

Como colofón, hay nuevo disco de The War on Drugs y me está gustando mucho, de él comparto este “Red eyes”

Intentando cambiar la narrativa sobre Google Glass

Google Glass

He llegado a la defensa que hace Google de sus gafas a través de el artículo de Rosa Jiménez en El País. Señalan “diez mitos” que se han creado – según Google falsos – alrededor de Google Glass, un ejemplo:

El fin de la privacidad. Cuando las cámaras llegaron al mercado de consumo, a finales del siglo XIX se declaró también el fin de la privacidad. Las cámaras se prohibieron en parques, monumentos y playas. La gente temía lo mismo que cuando salieron los móviles con cámara. Las cámaras ya están en todas partes. En 10 años habrá muchas más, con o sin Glass. 150 años después de la llegada de las cámaras y ocho después de YouTube sabemos que la gente graba y guarda de todo, desde gatos a denuncias de destrucción ambiental, caídas de gobiernos o grandes logros de la Humanidad.

Me interesa mucho el tema, de hecho escribí hace casi un año Repugnancia y fascinación con Google Glass y, básicamente sigo pensando lo mismo. De hecho el paso a la ofensiva en la comunicación de Google supone el reconocimiento de una situación en la que “evangelistas” se echan atrás, el público early adopter se está cansando de esperar a la vez que se dibuja cierto rechazo social.

El punto que pongo de ejemplo del artículo de Google ilustra cuán difícil lo tienen en esta batalla. Primero por desentenderse del contrato social y la percepción (no es equiparable sacar una cámara del bolsillo que tenerla en la cara continuamente) y segundo por pretender garantizar que con su software la grabación se haría evidente… cuando será relativamente sencillo que haya versiones del sistema que permiten saltarse las restricciones que Google quiere imponer en sus gafas.

Esta defensa de hecho creo que hay que leerla como un síntoma de falta de confianza y de preocupación por parte de Google ante la que se le vendría encima con una posible salida de Glass al mercado.

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