Localizarnos en el móvil para conectar con desconocidos. Yobongo, Color, Street Matching

Templo debod

Hace unos años, cuando los servicios basados en la localización del usuario con el móvil eran pura especulación todavía, casi siempre se ponía como ejemplo de su potencial la “conexión con desconocidos”, sobre todo como complemento o sustitución de los servicios para ligar por internet. Sin embargo, el ajuste entre privacidad y localización que se ha aceptado ha sido – con buena lógica – el basado en compartir información con amigos y contactos a los que se ha dado permiso de forma previa.

La tecnología avanza más rápido que los cabios “culturales” y muchas de las propuestas basadas en el móvil (desde el acceso a internet hasta compartir la localización) están sufriendo un camino análogo al que se vivió con la implantación de los propios terminales, ¿o no recordamos a tantos que nos decían que ellos nunca tendrían un teléfono móvil con el que estar “siempre localizables”?. Yobongo, Color y Street Matching son tres servicios alrededor de los cuales se ha concitado mucha atención las últimas semanas y que, junto a bastantes otros que los han intentado, empujan el uso de la localización en el móvil hacia la conexión con desconocidos. Veamos:

Yobongo

Yobongo viene a ser un cruce entre un chat en grupo y un FourSquare en abierto: cuando te conectas al servicio lo que obtienes es una sala de chat en la que se reúne a 10/15 usuarios, agrupados por su localización física sin que haya necesariamente una conexión previa entre ellos, aunque la aplicación tenderá a reunir juntos a aquellos que hayan interactuado. Como en Color, de la que hablamos a continuación, se trata de conectar implícitamente a quienes están cerca en un determinado momento, la “red social implícita”.

De momento sólo está disponible para iPhone y han empezado con una estrategia similar a los comienzos de FourSquare: con varias ciudades en las que han estructurado los datos de las localizaciones. Por tanto, quienes no estemos en alguna de las pocas ciudades de Estados Unidos seleccionadas, nos quedaremos sin probarlo de momento.

Color

El principal problema de Color son las expectativas creadas, tanto por el “hype” en medios norteamericanos como por la inversión de 41 millones de dólares en una compañía que sólo partía con una idea, sin un producto, modelo de negocio o clientes detrás. Sea un ejemplo de la presunta burbuja “2.0” de la que se vuelve a hablar en negocios en internet, sí que puede considerarse un exponente de las nuevas aproximaciones a la localización y en como nos conectamos.

¿Cómo funcionar? Realmente Color es un pariente cercano de Picplz e Instagram, hacemos fotos y las localizamos. La diferencia principal estriba en que siempre son públicas y en que no hay contactos que tengamos que añadir o invitar: es el propio sistema quien nos conecta por razones de localización (están cerca, han hecho fotos donde nosotros) o por razones de interacción (en algún momento comentaron / vieron / puntuaron nuestras imágenes), es lo que han venido a denominar la “construcción de la red social implícita”. Y poco más, de momento vagas promesas de utilización de todos estos datos de qué estamos haciendo, donde y cuándo para, todavía, no se sabe muy bien qué relacionado la realidad aumentada.

StreetMatching

Es un proyecto español que vuelve sobre la idea originaria sobre localización y desconocidos: ligar. La dinámica es simple, cuando conoces a alguien, “te declaras” introduciendo lugar y momento. Si ambos lo hacen en StreetMatching, el sistema los pone en contacto. El problema con esta aproximación es que requiere un “flechazo mutuo” y, sobre todo, una masa crítica impresionante de usuarios para que merezca la pena invertir tiempo en él.

Localización y la “red social implícita”

Creo que hay potencial en esto de la “red social implícita” en que un servicio sea capaz de ayudarte a conectar con gente con la que compartes intereses, tengo más dudas de si esto tiene más sentido en servicios en los que declaras intereses (por el cine, por el deporte, por xxx) o basándose en dónde estás y cuando. También tenemos la resistencia al cocktail “desconocidos y localización”, connatural a cualquier iniciativa que difiera del concepto habitual de privacidad, sobre el que siempre es difícil aventurar qué va a pasar: hemos ido rompiendo barreras compartiendo información de forma cada vez más pública en internet, pero eso tampoco significa que cualquier nuevo paso vaya a funcionar. En todo caso, una tendencia a anotar para este 2011.

Los comentarios están cerrados.