Reino Unido se plantea seguir los pasos de Francia, los proveedores de internet tendrían que espiar las comunicaciones de sus usuarios y cortar el acceso a internet a aquellos que descarguen contenido con copyright de redes P2P si son reincidentes (primero habrá un aviso). Se trata de un nuevo episodio de la lucha por controlar internet que están desarrolando las discográficas y gestoras de derechos de autor.
Anoche, charlando con algunos blogueros de barcelona, algunos se sorprendían de como algunos actores de la industria cultural se obcecaban en resistirse a la adaptación del nuevo escenario que supone un internet libre. Los motivos, en mi opinión, son que sencillamente adapatarse tiene un coste y prefieren confiar en su poder de lobby. El culturetariado confía en que se legisle a su favor, adoptando su habitual (y penosa) actitud de llanto. Los resultados ya comienzan a verse en Europa, gobiernos dispuestos a eliminar el derecho al secreto de las comunicaciones y al acceso a la información para echarles una mano en su camino a la criminalización de millones de usuarios.
Más información en Paidcontent.
A toda acción le sigue una reacción contraria, y a la explosión de libertad de información de internet le están siguiendo sucesivos intentos de someterla, controlarla y anularla. Lo más grave es que ya no hablamos de países sin libertad de expresión, como China, Arabia Saudí o Irán, sino de las democracias occidentales que, con el argumento de "luchar contra el terrorismo y la peidofilia" o "para proteger de la piratería", empiezan a legislar contra la libertad de expresión y el secreto de las comunicaciones en internet.
Tenemos varios casos sobre la mesa: Japón, cuyo ejecutivo actual tiene la intención de introducir los cambios necesarios en su legislación para poder controlar qué tipo de páginas y qué contenidos consumen los nipones cuando navegan por la Red (más información en Abadía Digital) o Australia, que aboga por la provisión para sus ciudadanos de feeds de Internet previamente filtrados y limpios de pornografía y materiales considerados inapropiados (Dans) y, sobre todo, tenemos el caso de Francia.
La apuesta francesa es la que más nos atañe, por estar en Europa y la posibilidad de convertirse un referente para la Unión Europea, que ya aboga por revisar el concepto de copia privada. La Francia de Sarkozy decidió permitir el espiar las comunicaciones de sus ciudadanos y eliminar su derecho a la información y comunicación por la red en el caso de compartir ficheros con derechos de autor, el mayor intento en una democracia para acabar con la libertad en internet, que rápidamente ha sido bendecido por la SGAE: que los ciudadanos paguen el canon por si "copian", pero que si les pillamos copiando, que les sea retirado el acceso a internet.
Y en 2008 tenemos el debate sobre la mesa, los intentos de los gobiernos por controlar internet van a seguir y el caso francés va a ser enarbolado por la industria de los contenidos y las asociaciones de derechos de autor para que se legisle una internet a su medida. Lo peor es que, con la mediocridad que les caracteriza, nuestros políticos pronto se refugiarán en que "lo ha decidido la Unión Europea" y trasladarán el debate allí, lo más lejos de los ciudadanos posible y luego vendrán con una ley que habrá que aceptar como si se tratara de mandamientos traídos del Sinaí. Ahora que se habla mucho del debate de políticos en la web (eCuaderno, 10 preguntas, Arsenio Escolar, Caspa.tv), personalmente no voy a votar a ningún partido para el que la defensa de internet como un espacio de libertad no fuese una prioridad.
Cuando hablábamos sobre la "dictadura del culturetariado" no imaginaba cuan numerosos iban a ser meses después los candidatos a censores de la red . Grupos deseosos de poder hacer desaparecer esa molesto uso que hacen los ciudadanos de internet para comunicarse libremente y sin que le espíen y le censuren. Veamos:
Y mientras hoy y mañana se celebra en Málaga el encuentro Encode sobre "sociedad del conocimiento y participación de la ciudadanía global", auspiciado por los mismos políticos que han engendrado la LISI.
La LISI ha sido aprobada en el congreso y a la espera de su paso por el Senado, sigue generando bastante inquietud. Tras la retirada del artículos 17bis, se sigue discutiendo acerca del cierre de páginas web por la administración. El problema ya lo comentamos por aquí, la nueva LISI quiere distinguir entre páginas web en las que se ejerza la libertad de expresión, y que sólo podría cerrar un juez, de otras en las que no y que podrían ser retiradas por "órganos administrativos competentes". Citando textualmente:
"la autorización del secuestro de páginas de Internet o de su restricción cuando ésta afecte a los derechos y libertades de expresión e información y demás amparados en los términos establecidos en el artículo 20 de la Constitución sólo podrá ser decidida por los órganos jurisdiccionales competentes"
El símil offline sería que sólo un juez puede cerrar un periódico, pero que órganos administrativos pueden detectar locales en los que se trafica y cerrarlos de inmediato. El planteamiento de la LISI es extrapolar esta forma de proceder a internet, como si en la web sólo hubiese páginas puras de contenidos y otras que fuesen únicamente comercios, algo que - por poner un ejemplo - es imposible de sostener desde el momento en que existen webs como la de El País, con sus contenidos, pero también con su tienda online integrada. En caso de detectar un delito en la tienda de este tipo de páginas ¿qué es lo que propone la LISI? ¿Hace falta un juez para cerrarlas? Pues será la autoridad administrativa quien determinade si un contenido afecta o no a la libertad de expresión.
Falla la LISI al intentar de extrapolar situaciones offline al contexto más complejo de la web. El resultado puede ser desastroso si en el Senado no se arregla: la libertad de expresión de facto en manos de autoridades administrativas.
Más información: Texto en PDF, Microsiervos, Buffet Almeida, El Mundo.
La Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información está más cerca a su tramitación final en el parlamento, con varias de las polémicas que llevamos comentando los últimos meses sobre la mesa. El regreso de la autoridad competente, el el cierre de páginas web por la administración y el otorgar facultades censoras a la SGAE son algunas de ellas, pero no deberíamos olvidarnos de la neutralidad de la red, garantizar el acceso a la banda ancha o la liberación de la información generada por la administración, como han reclamado las enmiendas de diversas asociaciones.
Lo que nos jugamos con esta ley lo analizan a la perfección en algunos de los siguientes enlaces:
Y puede resumirse en que están en juego la libertad de expresión en la web, la neutralidad en la red y que la información pública lo sea a efectos prácticos, en si los políticos van a defender los intereses de grupos de presión o defenderán los intereses y la libertad de los ciudadanos. Si estamos ante la dictadura del culturetariado canalizando los deseos de las gestoras de derechos para censurar la web y el ceder ante las telecos (¿para compensarles el canon?) no legislando en pro de la neutralidad de la red. Y estos temas van mucho más allá de un voto geek o internauta, deberían formar parte de los grandes debates de este país, de las tertulias, de páginas de opinión de los medios. Si algo se puede aportar desde la blogosfera tecnológica, que sea poner la lupa en la LISI y las consecuencias que podría tener.
Realmente preocupante y desconcertante la la condena a alasbarricadas.org en el juicio por la demanda interpuesta por Ramoncín por vulneración de su derecho al honor. La sentencia se puede descargar de la propia web, en la que anuncian que van a recurrir.
Será interesante leer los análisis de los expertos en derecho que como Canut anuncian reflexiones en torno a la sentencia tras estudiarla en profundidad, entre otros detalles será interesante discernir hasta que punto es aplicable la LSSICE a un sitio sin actividad económica. Pero, en cualquier caso, el caso de Ramoncín contra alasbarricadas.org es muy importante para todos los que gestionan webs que permiten la participación de los usuarios por las consecuencias que se pueden extraer de él.
La LSSICE resultó muy polémica por la aparición de la autoridad competente, que era la que podía señalar a los responsables de un sitio la presencia de contenido ilícito, comunicación tras la cual dicho contenido debía ser retirado con la "diligencia debida" o afrontar las responsabilidades que su publicación supusiese. Lo peor de esta sentencia es que carga a los "prestadores de servicios" con responsabilidades que van más allá de esta diligencia tras el aviso de un órgano competente. De hecho, llega a convertir a particulares en "autoridades competentes de facto", como explican detalladamente algunas de las reacciones que empieza a haber en los blogs:
Quedaban todavía algunas dudas por informaciones que habían aparecido en los últimos días, pero según Hispalinux parece que podemos esperar que el congreso rechace el artículo 17bis de la reforma de la LSSICE teniendo en cuenta las enmiendas presentadas.
"Las enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios a la Ley de Medidas de Impulso a la Sociedad de la Información dan mayoría parlamentaria para declarar el acceso a Internet por banda ancha como servicio universal y se manifiestan en contra de que las autoridades administrativas puedan cerrar páginas web sin orden judicial".
Más sobre el tema:
Poco que añadir a lo que se ha comentado en multitud de blogs sobre el caso Sgae contra Alonso. Apenas reafirmar mi solidaridad con el fundador y mi socio en WeblogsSL y enlazar a varias de las respuestas que se han publicado acerca de esta "defensa del honor de la SGAE":
si no te gusta que te llamen algo, lo mejor es empezar por no hacer cosas que puedan merecer ese calificativo
Y, más allá de eso, si la SGAE logró que Google borre los resultados y que Julio remueva el link al google bomb que llamaba a la SGAE ladrones ¿que fin tiene la demanda realmente? Porque no veo que quieran defender su honor sino iniciar una campaña de FUD en la Internet hispana
También está claro que el primer efecto evidente de esta demanda de la SGAE será que aparezcan un montón de nuevas anotaciones en las que sale su nombre junto con la palabra ladrones, en aplicación del dicho de que «si no quieres una taza de caldo, toma dos».¿Qué hará la SGAE después? ¿Coger la lista de resultados de Google e ir poniendo demanda tras demanda?
La denuncia de la SGAE a Julio Alonso ofende tanto al sentido común como ofende a algo tan esencial como la libertad de información, el derecho a componer un titular para informar de una noticia que consideras relevante.
Como bien arguye Julio: ni fue el primero ni es el único ni el más ofensivo contra la sociedad. ¿Se castiga, entonces, el buen posicionamiento de una página? ¿Se trata de un castigo ejemplar por parte de quien aspira a controlar Internet?
Y es que cuando crees que nadie puede meter más la pata, va y aparece la SGAE…
Y muchos más. Defiendo que alguien que no roba - con el código penal en la mano - no deba ser calificado públicamente como "ladrón", pero creo que eso no es precisamente lo que sucede en el post de Julio Alonso. La SGAE pretende al mismo tiempo llevarse 1200 millones de euros por canon, perjudicando no sólo a los usuarios sino a todos los que estamos en la industria de la tecnología e internet, controlar la red mediante el fin del anonimato y al mismo tiempo amedrentar a quienes la critican. Algo que no van a conseguir, pero en lo que van a empeñar su imagen, granjeándose todavía más antipatías.

Los usuarios que se conecten a Flickr con una cuenta de Singapur, Alemania, Hong Kong o Korea solo podrán acceder a fotografías marcadas como "seguras", nada que alguien haya indicado "para adultos" (Creative Minds). Yahoo se arroga así el papel de censor de lo que los usuarios de estos países pueden ver o no ver, de lo que pueden compartir o no, desestimando cualquier mecanismo por el que personas adultas de Alemania puedan elegir si ven desnudos o no en Flickr.
Todavía más, Hector Milla apunta a los filtros automáticos que se han establecido para detectar contenido para adultos y exigir registro y declaración de ser mayor de edad para ver las fotos. Quizás esta postura se pueda entender algo más, pero los falsos positivos como los que se dan con las fotos de Fabio Bórquez apuntan a los efectos perjudiciales de la medida.
El debate de nuevo es sobre un servicio global y las leyes locales. Youtube en la India y sobre todo el caso chino (en el que la postura de Yahoo resulta especialmente execrable) ejemplifican un choque entre empresas que afirman estar del lado de la libertad de expresión, países que imponen una censura moral o política y los usuarios que no comparten la sumisión de las primeras a los segundos.
El caso de Flickr en Alemania resulta especialmente sangrante, un país europeo y democrático en el que no se puede ver una teta o una escena violenta por muy adulto que seas. No es por tanto sólo un debate sobre softporn, pensemos en fotografías de guerras o fotos que pudiesen reflejar casos de brutalidad policial. Aunque ¿deberían canalizarse las protestas contra Flickr o contra los gobiernos que imponen estas leyes? ¿cabría esperar la renuncia de Yahoo a su versión alemana y dejar a los usuarios de ese país con el acceso a la versión estadounidense en inglés y sin censura? ¿Ha hecho FLickr todo lo posible para un versión alemana sin censura? (resulta difícil de creer que no hayan podido articular en una versión para adultos de su sitio en el país germano). En todo caso, creo que de fondo hay un debate todavía más importante que es el de la censura de internet, con los estados intentando imponerla y las grandes compañías colaborando con ella.
Personalmente estoy muy contento con Flickr y su servicio, pero este tipo de posturas que demuestran como Yahoo está dispuesta a todo con tal de entrar en nuevos mercados me hace replantearme muy mucho la renovación de mi cuenta. La reacción de los usuarios dentro de Flickr está siendo bastante potente, el grupo Against censorship llega ya a los 10.000 usuarios y se ha desarrollado toda una creatividad contra la censura, como ejemplifica este hilo de comentarios.
Foto de gudmund.