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Los fundadores de Last.fm dejan el proyecto

Nuevo last fmDos años después de que la CBS comprara Last.fm, los creadores del mejor servicio de música online hasta la fecha dejan el proyecto. Se despiden en el blog oficial con un mensaje muy correcto.

Probablemente estemos ante el fin del tiempo por el que se comprometieron a quedarse en CBS y con muchos millones en el bolsillo estén pensando en montar algo por su cuenta en lugar de quedarse en un grupo de medios "al viejo estilo". Mariano apunta a la sospechosa coincidencia con el regreso de la polémica sobre cesión de datos de Last.fm a la RIAA. Nunca me he acabado de creer que hayan sido capaces, pero con los fundadores fuera mi confianza en la CBS no va muy allá... y ya estoy mirando herramientas para tener un respaldo de mis datos: Last.fm tiene mi histórico de escuchas desde diciembre de 2003.

Last.fm pasa a ser de pago

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Anuncio importante para todos los "usuarios intensivos" de Last.fm entre los que me incluyo: excepto en Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, pasa a ser de pago por suscripción mensual de tres euros al mes. Hasta ahora - y en los países antes citados se mantiene así - se podían escuchar gratis la radio personalizada a los gustos propios, las asociadas a un grupo o a un tag y la de los vecinos y recomendaciones, la versión de pago "premium" daba acceso a una radio más exclusiva de "mis favoritos", cercana a la música bajo demanda pura. El acceso a la información y el "scrobbling" (recopilar el histórico de tus canciones escuchadas) seguirá siendo gratis - en realidad la publicidad con banners financia esta parte - como explican en el blog oficial.

Last.fm no vende publicidad premium en la radio fuera de los países elegidos, por lo que las cuentas no encajan y dar radios gratis no le resulta rentable a la CBS, propietaria del servicio. Este escenario está agravado por el hecho de que la experiencia de la versión de pago no era suficientemente superior a la que ofrecían en la versión gratuita, que era bastante buena. De hecho, como usuario de pago que he sido en ocasiones, cuando no he renovado la suscripción me he dado cuenta semanas después dado que utilizaba sobre todo las radio que - hasta ahora - no eran de pago.

Rumores en internet y el caso Last.fm Vs Techcrunch

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"Duelo a muerte" entre el mejor servicio de música online - Last.fm - y TechCrunch que publicó el rumor de que Last.fm estaba informando a la RIAA (equivalente en Estados Unidos a SGAE Promusicae) de qué usuarios estaban escuchando el nuevo disco de U2, filtrado en las redes P2P. Probablemente es la acusación más grave que le podían hacer, es el equivalente a delatar a tus clientes violando su privacidad, algo que explica el tono de la respuesta desde Last.fm: TechCrunch está lleno de mierda.

Mariano destaca la pérdida de credibilidad de TechCrunch, que con artículos de este tipo de rumores falsos, se mete de lleno en el estilo "ValleyWag". A este punto creo que habría algún que otro a destacar, a pesar de que TechCrunch es el altavoz más potente en lo que respecta a nuevas empresas en internet, la capacidad de Last.fm para responder ha sido diez veces superior: portada en Digg, recopilado en Slashdot, aparición en cientos de blogs (incluidos todos los que le "tienen ganas" a Arrington) y una gestión de la crisis inmediata y en todos los rincones de la web.

Coldplay, top Last.fm y la escasez artificial

Coldplay en Last.fm top

Coldplay arrasa en el top 2008 de Last.fm, con varias canciones dentro de las diez más escuchadas y sólo ausentes de la primera posición en grupos por ser su último disco - "Viva la vida" - de 2007. Se puede consultar en last.fm (si estás identificado y usas la versión en castellano vas a tener que salir para hacerlo) y supone la constatación de dos hechos: uno es que, aunque el perfil de usuario de Last.fm tiene bastante mejor gusto que la mayoría de los responsables de radiofórmulas, nos encontramos ante listas muy discutibles; la otra es que a medio plazo tendremos un medidor fiable de lo que realmente escucha la gente, una vez superado el sesgo actual de Last.fm, y ese dato tendrá mucho más valor que "las ventas y los discos de oro".

Pero lo más importante de este top 2008 de Last.fm es que se intenta analizar con la lógica de la escasez de las listas de éxitos del siglo XX: una sola lista uniforme para todo el mundo. Este ranking tiene su gracia, para qué negarlo, pero lo más valioso de internet y de plataformas como Last.fm es que posibilitan que haya tantas listas como queramos, conformadas a partir de los grupos de usuarios que uno de ellos elige: a mí me interesa más el top 2008 de aquellos cuyo gusto musical valoro, crear una única lista en la que cambiemos la mediocridad de la radiofórmula por la de la "mayoría de los usuarios" supone perder la mayor riqueza que internet puede ofrecer. Se repite lo que comentamos sobre Sound Index y la tiranía de una sola lista de éxitos musicales en la red.

Por cierto, me gusta Coldplay (más al principio, cuando se centraban en ese estilo lastimero que tan bien se les da), así que en parte he contribuido con mis escuchas a su primera posición. De hecho su "Viva la vida" parece fuertemente inspirado.

Blip.fm, Pownce, Last.fm

blip.fm

Supongo que ya muchos conoceréis Blip.fm, un servicio que viene a ser un "Twitter musical", buscando la experiencia de "le pongo música a mis contactos". En una primera lectura podríamos identificarlo con Pownce, pero Blip.fm tiene una estrategia muy diferente respecto a como afrontar que los usuarios pasan el tiempo en unos sitios afianzados y que su Newsfeed ya está en otro lugar. Asimismo, resulta interesante compararlo con los otros grande de la música social y compartida en la red, como es Last.fm. Veamos:

  • Pownce se planeta como sustitución, su oferta es "deja Twitter o el servicio que utilices y pasa a usar el mío, que es más completo". Blip.fm apuesta por una aproximación menos agresiva, lo canción que compartas aparecerá en Twitter como un enlace, de forma que el centro de tus comunicaciones siga estando allí. Propone una barrera de adopción más liviana, pero también una mayor dependencia (si Twitter añade esa funcionalidad están KO) y un menor efecto red, no hay más valor en que mis contactos y yo usemos el mismo servicio si accedemos a él para mandar canciones a Twitter o Facebook (con el que no se integra todavía, algo que no entiendo cuando el público masivo está allí y no en Twitter).
  • Respecto a Last.fm, Furilo plantea una comparación curiosa "Lo que ha sido Twitter a los blogs, Blip.fm lo es a Last.fm", con la que no acabo de estar de acuerdo. El presunto problema de exceso de información de Last.fm no es tal porque la propuesta de valor está en el servicio que te ofrecen a partir ella, más que en observarla y analizarla. Blip.fm resuelve otro problema, enviar una canción a los contactos allá donde estén, pero cada canción hay que subirla (aunque puedes aprovechar las que ya están en el servicio, en eso es mucho mejor que Pownce y similar a iMeem) y las recomendaciones a partir de esta experiencia son mucho más flojas que las que da Last.fm. Por cierto, Blip.fm se integra muy bien con Last.fm, puedes añadir tu usuario en last y compartir la última canción que hayas escuchado.

Blip.fm acepta las reglas de los nuevos "river of news personales" que se construyen, apostando por seguir al usuario allí donde pase tiempo en una especie de broadcasting. La estrategia tiene sus fortalezas (mucha más viralidad, menor barrera de entrada) y sus puntos débiles. Lo más interesante de Blip.fm es que acerca la experiencia de compartir al instante lo que estoy escuchando en este momento, pinchar en mi reproductor musical, que podría ser web como iMeem o local, y decidir a quién se lo mando y que este acceda en ese instante desde la web, el móvil o su aplicación local. Queda lejos, pero a buen seguro que llegará algo así antes de lo que pensamos.

Por cierto, en Blip.fm soy antonello.

MySpace Music

Myspace Miqui

Para hablar de música online y de los futuros modelos de negocio alrededor de ella, hay que tener un ojo atento a lo que hace Myspace, que acaba de lanzar MySpace Music. Lo que aporta esta nueva sección es la posibilidad de escuchar gratis en streaming un catálogo de varios millones de canciones de las grandes discográficas. Si hasta ahora MySpace era un sitio que los pequeños grupos utilizaban para su promoción compariendo sus canciones, ahora también entra en el club de la música bajo demanda en streaming gratis y con el repertorio de las grandes discográficas (en Estados Unidos al menos, nada que un proxy no pueda arreglar).

Yes.fm, servicios y modelo alrededor de la música

Logo de Yes.fm

Yes.fm va a ser uno de los lanzamientos estrella de esta temporada en la internet española. Lo tiene todo para que se vaya a hablar mucho de ella, un servicio de música con un modelo de negocio novedoso, que se hayan embarcado las grandes cuatro discográficas (además de muchas independientes) y el sello de la SGAE a pie de web. ¿Las claves de Yes.fm? Acceso a la música gratis en streaming, bajo demanda pero con limitaciones, con un catálogo muy completo (centrado sobre todo en música española) y un montón de servicios a partir de esta base, incluida una cuenta especial por suscripción de pago que elimina las restricciones. De momento está en beta cerrada (su lanzamiento será el próximo día 10), pero con lo que nos gustan las propuestas de música online, había que probarlo.

Lo primero que nos encontramos en Yes.fm es la posibilidad de buscar artistas, canciones o estilos y de oír la música que queramos... hasta cierto punto. Con la cuenta gratuita de Yes.fm hay límites en las veces que podremos hacer esto, a partir de un punto solo se podrán oír 30 segundos de cada tema. Si se limitase a esto, Yes.fm sería realmente muy aburrido, pero tienen también la opción de crear y escuchar "playlists" que dan bastante juego. Aunque también tienen sus limitaciones si nos queremos mantener dentro de lo gratuito (no se puedan saltar canciones más de x veces por hora, no es posible poner más de cuatro canciones de un mismo artista en la playlist, debe tener una duración mínima para que no sirva para saltarse otras limitaciones), permiten que los usuarios puedan escuchar las creadas por la propia Yes.fm o por un amigo. No podremos escuchar lo que queramos en cada momento gratis, pero sí se podrá jugar a "DJ de los colegas", que da mucho juego (en ese mercado tenemos propuestas como Deezer o FineTune).

Swingtown y su grupo de Last.fm

Swingtown CBS

Los aficionados a las series tal vez conozcan Swingtown, una de las últimas apuestas de la CBS que no está nada mal. Vaya Tele y Espoiler explican el argumento, pero el motivo de que escriba sorbe Swingtown en el blog es porque tienen un grupo en Last.fm, que promocionan durante los capítulos.

Es algo que también destacó Víctor y que Jesu me ha recordado por correo. Partiendo de que el propietario de la cadena de televisión y de Last.fm es el mismo - la CBS - se entiende que intente potenciar ambos productos, pero el ejemplo creo que también apunta a futuras experiencias de integración entre internet y la televisión. No sólo poder escuchar la música de la serie, el potencial para vender productos y crear comunidad de una serie como Swingtown es muy alto: aficionados a la moda, a la música o nostálgicos de los 70 como un público que se puede convocar desde una serie de televisión. En España es conocida la experiencia de Muchachada Nui, una apuesta por contenidos en tv y en internet simultáneamente.

Claro que hace falta tecnología para llegar a escenarios en los que podamos comprar productos que aparecen en la serie, investigar localizaciones o acceder a extras desde la propia pantalla. De momento, eso sí, sólo es un lugar desde donde escuchar las canciones de la serie bajo demanda. Ya podría la HBO hacer lo mismo con Los Soprano.

Rockola, más radio personalizada

Rockola

Rockola.fm es un nuevo proyecto de "escucha de música personalizada por internet" que, como usuario adicto de Last.fm, tenía ganas de probar para ver qué ofrece de nuevo. Y la verdad es que me he encontrado con un puñado de ideas interesantes y un servicio bien planteado en este sector tan activo de las radios personalizadas por internet y las recomendaciones.

Lo primero que te ofrece Rockola.fm es un streaming de música que puedes configurar a partir del "estado de ánimo", la década y el idioma de las canciones. En este punto asistimos a dos aciertos, ligar la personalización de la radio a lo emocional (en la línea de musicovery, todo hay que decirlo) y ofrecerlo a todo el mundo sin pedir registro, aspecto este que muchos servicios se empeñan en obviar dibujando una barrera de entrada que les hace perder usuarios. Una vez que llevas un rato jugando con Rockola.fm, es más probable que te entren ganas de aprovechar las opciones de personalización (guardar emisoras, que aprenda de mis valoraciones, contactos).

Claro que la propuesta de Rockola.fm tiene aspectos muy mejorables. Aunque ofrece emisoras a partir de un artista o tag como en last.fm, en el resto tenemos su empeño por emitir a "la cabeza de la larga cola de éxitos musicales", grupos habituales de las listas de las radiofórmulas que suenan cada vez que uno escoge estado emocional y década. Esto nos lleva al gran problema de Rockola.fm: demanda más trabajo por parte del usuario para ser realmente una "radio personal"; si Last.fm lo dejas corriendo en el equipo y "aprende", Rockola.fm exige ir puntuando cada canción para personalizar la experiencia. Es por ello que la experiencia con Rockola.fm quede lastrada por el hecho de que comienza ofreciendo una selección musical muy genérica que hay que depurar, con gran trabajo por parte del usuario. Tenemos la opción de empezar con radios a partir de nuestros grupos preferidos, claro, pero la primera opción que se nos presenta, "el configurador emocional", difícilmente nos va a satisfacer si no tenemos un perfil "radiofórmula".

En todo caso, un servicio que está empezando y al que merece la pena echarle un vistazo.

Last fm se renueva

Nuevo last fm

Si tuviese que quedarme sólo con dos servicios de la llamada "Web 2.0", me decantaría sin duda por Last FM y por Flickr. El primero es una debilidad personal desde 2003 (véanse los artículos en Error500 sobre Last fm) y esta semana se ha presentado con rediseño y nuevas funcionalidades para todos los usuarios. Lo cierto es que la versión que lanzaron en beta para los usuarios de pago resultaba bastante decepcionante - con muchas ideas tomadas de Facebook - por lo que el feedback debe haberles convencido de su error, al final tenemos un Last.fm renovado con mucho sentido.

Más que entrar en detalle de lo nuevo en Last.fm, os recomiendo echar un vistazo al sitio, así como al post en el blog oficial y los análisis en Ars Technica o Hipersónica. Como siempre, hay parte de los usuarios contrarios al cambio, pero hace bien Last.fm en no caer en el síndrome Hotmail: quedarse con un interfaz obsoleta por no molestar a los usuarios de siempre.

Quizás lo más interesante es ver en qué se ha convertido Last.fm al pasar los años: un servicio gratuito, donde compartir gustos musicales y obtener recomendaciones - tanto a partir del crowdsourcing como de la red social que construyamos en él - además de poder escuchar y adquirir música y estar al tanto de la agenda de conciertos. Resumiendo: una experiencia personal, completa y social alrededor de la música, que propone nuevos modelos de negocio para la música gratis y que tendrá un nuevo paso revolucionario cuando se generalice su uso en el teléfono móvil.


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