La opinión pública no es lo que era (bis)

El gobierno pierde un asalto en el intento de aprobar la ley Sinde, derrotada en el congreso después de un proceso tragicómico de atrasos, negociaciones semipúblicas y enmiendas varias. Al margen de que no es una victoria final sino un episodio más de una guerra (la del control de internet por los estados) y de que estos días vayamos a flotar en una nube de proclamas sobre el poder de la red y de los ciudadanos (por favor, al menos no digan “internautas”), lo que me sigue sorprendiendo es la poca capacidad de este gobierno para entender la realidad de la nueva opinión pública.

Una vez más – y van varias – han subestimado la capacidad de movilización desorganizada y distribuida de la red y del impacto en el deterioro de la imagen de las críticas por parte de la sociedad civil que percibe que están tocando un espacio de libertad propio como es internet. Eso hace mucho más caro conseguir aliados que voten esperpentos como la ley Sinde y acaban encontrándose como los artículos favorables a la causa (la mayoría han intentado reducir la cuestión a “piratas Vs creadores”) y su entendimiento de la política en red (emito mensaje en redes sociales y Twitter) no consiguen aplacar a la bestia.

Me alegra de que haya caído la ley Sinde, ojalá fuese una oportunidad para legislar mirando al futuro y aterrizando en modelos para que los creadores ganen dinero por el consumo de sus obras y los intermediarios que aportan valor, también. Creo que no va a ser así, también creo que sería necesario una reflexión para que pueda haber un debate razonable, sin representantes de “creadores” practicando el matonismo ni linchamientos en 140 caracteres a cualquiera que discrepe y hable en favor de la ley Sinde.

4 comentarios en “La opinión pública no es lo que era (bis)

  1. El problema es que la industria de contenidos está dominada por un puñado de empresas que no tienen ningún interés en que esto cambie. Es por ello por lo que vivimos una situación absurda. Se les están hundiendo las ventas y alquileres de CDs y DVDs (y pronto de libros), y en lugar de volcarse en el mercado de Internet, lo cual les permitiría recuperar (o incrementar) lo que pierden en las copias físicas, lo que hacen es poner deliberadamente precios disuasorios y DRMs que tan sólo putean al que compra. Y eso cuando se dignan a ofrecer sus productos en Internet, que a veces ni eso.

    El resultado acaba por ser que habrá que esperar a que se vean con el agua al cuello para que se decidan a cambiar, y precisamente por eso digo que es una situación absurda. Se quejan de no hacer negocio, y al mismo tiempo rehúyen el mercado de Internet como si fuera la peste.

    Tras el rechazo a la ley Sinde, he puesto CNN+ (en Twitter decían que allí hablaban del tema), y he visto a un Gabilondo desconcertado, diciendo que sí, que este es un nuevo mundo y que las cosas están cambiando, pero que algo habría que hacer por los creadores, ¿no? Tal vez sea sólo una impresión mía, pero he tenido la sensación de estar viendo a alguien que no ha comprendido nada. No es que haya que hacer algo por los creadores, es que su industria tiene que dedicarse a ganar dinero en Internet, en lugar de dedicarse a huir de Internet, tan sólo es eso.

    Entretanto, si quiero ver las series de Cuatro, o del canal que sea, en muchos casos (básicamente series americanas) me toca tener que ir a Series Yonkis, a soportar las limitaciones de tiempo de Megaupload, o a pagar cuenta premium, cuando en realidad lo único que quiero es ir a la web de Cuatro y verlas allí, sin que me importe demasiado si quieren meterme tantos anuncios como en la tele (y eso que se pasan un pelín de rosca). ¿Y para canales de pago? Según ellos, tendría que contratar un estúpido y obsoleto sistema de tv por satélite llamado Digital+ (también del grupo de Gabilondo), que me obliga a hacer obra en mi casa, y a tener un deco que no quiero para nada, cuando resulta que yo en mi casa tengo una conexión de 12 megas, y un htpc conectado al televisor. ¿Cómo es que Digital+ no se ofrece por Internet?

    Entre todos les hemos tumbado la ley Sinde, pero ¿y si no lo hubiéramos conseguido? ¿De verdad creían que eso hubiera cambiado algo? Yo hubiera podido seguir accediendo a Series Yonkis igualmente. Pero para Gabilondo, desconcertado, la cosa consiste en que hay que hacer algo por los creadores.

  2. Querido: ya sabes que la desinformación reina por todas partes. La cuestión de esta ley es que se termina percibiendo como un asalto más de una serie de entes que siempre legislan a su favor, léase entidades de gestión y sus socios. Entre los que reciben dinero de ellas, están por supuesto las obras norteamericanas distribuidas en España. La arbitrariedad de canon, sistemas y formas de recadudación de las sgaes de todo pelo (luego se hacen los buenos diciendo que cumplen la ley… que han escrito ellos) superaron lo racional hace mucho. Para la gente se trata de consumir lo que le gusta ya, incluso pagando (no mucho, pero pagando) y no entiende que le pongan barreras. De propiedad intelectual no entiende nada (vaya, como el grueso de periodistas que informan y muchísimo blogger ilustre) y el disparate está servido. Yo me alegro de que no salga también, porque forma parte la mecánica de un sistema que hay que reformar. Seguir creyendo que todo está bien porque hay agujeros legales para no descargar “si no hay ánimo de lucro” es un tiro en el pie, una bobada y una pérdida de tiempo. Se trata de volver al principio, a replantear todo desde cero. Y recordar que el estado natural de las cosas es el dominio público y no la “propiedad” de las ideas. Es desde ahí hacia abajo hacia donde hay que ir, y no desde la “propiedad” a ver qué huecos tiene. Y habría que hacer que eso lo entendiera el público.

  3. ¿Es posible que la opinión de los ciudadanos que habitan Internet, o las personas que entienden la Economía Digital, tengan su voz en los medios tradicionales (televisión, radio, prensa)?

    Desde luego no parece lógico ni ecuánime que en estos medios los artistas y personas que están con su visión de las cosas tengan tantos minutos y tanta tertulia y los de la otra postura sólo unos segundos, como mucho.

    A veces pienso que ellos tienen ventaja por estar acostumbrados a esos medios. ¿No hay ningún periodistas de esos medios que entienda bien y sepa expresar la postura de los usuarios de Internet?

  4. No nos engañemos… la ley Sinde no se aprobó por falta de acuerdos entre partidos. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de los políticos (me da igual el color) no representan a la ciudadanía (que no internautas, Antonio, súmate un punto).

    Los sistemas no cambian hasta que no se desestabilizan y a España aún le queda trecho. La guerra estará servida cuando la “minoría” que consume contenidos on-line se tope de bruces con las estupideces de una estructura desfasada que no entienden, porque han nacido en un mar de contenidos “libres”. Lo que tienen claro los gobiernos es que mientras represente una minoría, no hay peligro, se puede “asumir” (léase canon) o “doblegar” (léase hadopi).

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