Google – Youtube y la publicidad en los vídeos

Ya lo habréis podido leer en casi todas las webs de tecnología, Google compró Youtube por 1.650 millones de dólares, unos 1.300 millones de euros. Ahora el debate es sí la compra ha sido un acierto (algo que sostenemos muchos por diversas razones) o si ha sido un error (también bastantes partidarios, véase un ejemplo en Gurús).

El gran dilema es si este Google – Youtube (se mantendrá la marca) será capaz de rentabilizar las millones visualizaciones de vídeos diarias. Una vez que se ha comprobado que el negocio no es el video bajo demanda de pago sino los contenidos gratis con publicidad, queda encontrar la fórmula para integrar anuncios en los vídeos que contente a anunciantes y a usuarios.

En alianzo también comentan este tema. La clave, como estuvo en su momento para AdWords, es que estos anuncios sean a la vez relevantes para el que los tiene que ver y no resulten molestos.

Para conseguir “personalizar” la publicidad, en vídeo lo más razonable es utilizar el histórico de visualizaciones del usuario. Ya hemos comentado muchas veces que el contexto del contenido (¿qué anuncias en una peli de vaqueros?) no es lo primordial sino los tipos de contenidos antes vistos por el usuario. Para esto es necesario que éste renuncie a la privacidad, algo que en las redes sociales se “compra” con funcionalidades extras como favoritos, contactos…

Pero se podría dar un paso más en una fórmula amigable de publicidad ¿por qué no permitir al usuario saltarse los anuncios? No digo ya que pueda eliminarlos por completo, pero sí que disponga de una opción por la que al comenzar a ver el vídeo y le sea mostrado un spot, se le permita saltárselo si no es de su interés. Con esta información, sería posible construir un sistema en el que cada vez se afine más de cara a acertar con los intereses del usuario.

Por último queda un “camino futurista”, el de los anuncios como enlaces incrustados en el vídeo, recientemente comentado por Tachnovation. La idea es seductora, estás viendo un programa, te fijas en un auto que aparece y pinchas en él. Al final del vídeo (o interrumpiendo éste) se muestra información del coche, donde comprarlo, ofertas… publicidad. Se podría plantear como una extensión del product placement, aunque de momento es una tecnología que apenas ha caminado como prueba de concepto.

Caminos hay muchos y el desafío no es pequeño, queda ver de qué es capaz Google tras su primera compra de un “sitio social” y confirmar que quiere ser un actor relevante en los contenidos.

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