Google, Gmail y la privacidad de los usuarios

Recién confirmado que GMail no era una broma, el estudio de las posibilidades que ofrecerá este servicio si llegara a implantarse (correo electrónico vía web con varios gigas de capacidad) llevaba inmediatamente a preguntarse ¿a cambio de qué? De entrada el uso del programa AdWords en Gmail lleva a plantearse el respeto a la privacidad dentro del correo de Google. Tal como afirmé en el mismo día: «Las AdWords de Google buscan la publicidad más acorde al contenido de una búsqueda o, mediante el programa AdSense, de una página web. Es por ello que utilizarlo implicara un acceso del software que genera estos anuncios al contenido de los correos electrónicos, quebrando la privacidad de los mismos al someter su contenido a un análisis de su semántica. Si el correo trata sobre deportes generará enlaces de sitios deportivos, si es sexual, de páginas subidillas de tono. En su política de privacidad, confirman estos extremos, escanerán el texto de tus correos para poder generar publicidad asociada a los mismo»

Sin embargo eso no es todo. Algunos grupos en defensa de la privacidad han hecho un análisis detallado de la política de privacidad de GMail. En ella hay detalles que podrían infringir las leyes europeas tales como que queden copias de un correo en el sistema después de que el usuario lo haya borrado. Además denuncian el enlace de «cookies» (pequeños ficheros que envía el servidor al equipo de un usuario en su primera visita y luego el navegador del usuario al servidor en el resto, en las cookies se almacena información personal ligada a la navegación) con lo que la información que puede extraer Google de un usuario es casi completa en lo que respecta a sus comunicaciones por Internet.

La organización denunciante es http://www.privacyinternational.org, con sede en el Reino Unido, aunque otros grupos al otro lado del Atlántico también han elaborado quejas respecto a la privacidad en GMail.

Personalmente, ya reflejé mi recelo nada más conocer que AdWords financiaría GMail. Aunque sea un software quien genere los anuncios – como hace por ejemplo con este sitio – sin intervención humana, no es menos cierto que un sistema publicitario como este requiere el almacenamiento de información como número de clicks en páginas para pagar al anunciante, saber qué anuncio había en qué página para detectar «clicks fraudulentos» y similares. Sospechar que estas informaciones intermedias que se almacenen puedan relacionar mi usuario – y por tanto el contenido de mis comunicaciones privadas mediante GMail – con un tema concreto es cuando menos razonable y sería oportuno que las autoridades europeas, que no han vacilado ante Microsoft, nos den las máximas garantías de que no se va a menoscabar la privacidad de los correos de los usuarios de GMail.

Más información sobre este tema de GMail y la privacidad:

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