Fotografías demasiado buenas

¿Hasta donde puede llegar la obsesión y la interposición de barreras para proteger los derechos de propiedad intelectual?. Sin duda el caso que comentaban ayer en Slashdot llega a límites kafkianos: varios grandes almacenes como Wal-Mart han dado instrucciones a sus empledos para que no presten el servicio de impresión de fotografías digitales a usuarios cuyas instantáneas fuesen «demasiado buenas para un aficionado». ¿El motivo?, la sospecha de que en realidad hubiesen sido tomadas por un profesional y por tanto supusiesen la violación del copyright de las mismas. Ejemplos de estas prohibiciones los encontramos en Sign on San Diego y Yahoo News. Y es que fotógrafos profesionales ya han demandado con éxito a establecimientos de impresión de fotografías digitales en Estados Unidos por este motivo.

Por supuesto hay cientos de maneras de regatear esta barrera: impresora de calidad en casa, servicios de impresión online, la tienda de la esquina… tal y como ocurre en todos los demás formatos de contenidos, desde la música al cine. Incluso los más recalcitrantes defensores de las leyes de propiedad intelectual debería comenzar a reflexionar respecto a la enorme distancia que separa a sus deseos de limitación de la difusión de contenidos para uso personal y la realidad actual en la que cualquier ciudadano puede acceder a los mismos por cien caminos diferentes. Hoy por hoy intentar cortar mediante medios técnicos o demandas judiciales el acceso por particulares a contenidos sin pasar por caja es una tarea que se antoja del todo imposible, pero mientras que esto se asuma nos vamos a tener que desayunar con noticias como esta alguna que otra vez.

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