Cronología de la trampa de Facebook a la industria de los contenidos

The Guardian en Facebook

Facebook es una trampa para la industria de los contenidos ¿o es quizás una oportunidad? Mientras releo sobre lo anunciado ayer en el F8 e intento verlo con la perspectiva que dan los movimientos de los últimos años de Zuckerberg y compañía no puedo evitar pensar que al final han conseguido salirse con la suya. Ahora que además sacan su timeline para el perfil de usuario, creo que merece la pena hacer la cronología de los planteamientos que han hecho para su relación con terceros:

  • En Mayo de 2007 se abren a aplicaciones de terceros con el objetivo de posicionarse como plataforma en la que se replica el resto de internet dentro de FB. A final de este mismo año lanzan Facebook Beacon para que esa parte de internet que seguía “fuera de la red social” enviara datos de sus usuarios de una manera poco transparente. Sufren su primera crisis de imagen con la privacidad y acaban abandonando esta táctica.
  • 2008 es el año de Facebook Connect y de su nuevo asalto a la web. Constatado que no todo en internet se va a replicar en su jardín vallado, su propuesta para terceros es triple: ten un sistema de identificación que es familiar para millones de usuarios, obtén además su “grafo social”, sus contactos y, por último, que las acciones que hagan tengan visibilidad dentro de facebook, lo que puede dar tráfico. Es un tremendo éxito con cada vez más adopción.
  • 2009 supone su énfasis en ofrecer APIs para la integración entre FB y webs de terceros en las dos direcciones. Adicionalmente, el nuevo diseño hace que las páginas aparezcan mucho más en el newsfeed, las marcas cada vez son más conscientes de la capacidad de impactar usuarios que Facebook les ofrece. Con los medios siguen la filosofía de que pueden mejorar la experiencia integrando cosas como la retransmisión en directo.
  • 2010 es el año de Open Graph, los me gusta con lo que dan un nuevo paso, crece exponencialmente la presencia de Facebook en páginas de terceros que compiten en conseguir muchos “me gusta” que luego puedan traducirse en tráfico de vuelta a su web. Más compañías renuncian a construir su propia capa social, como Spotify apuesta por la de Facebook.


Api social Google

2011, el nuevo Open Graph y el “consumir” dentro de FB

¿Cómo han cerrado el círculo? Volviendo a la casilla de salida, volviendo a intentar que el el usuario permanezca dentro de Facebook, consumiendo el contenido dentro y controlando la experiencia y los datos del mismo. Han aprovechado la dependencia de tráfico, identificación y datos que han ido construyendo durante estos años en gran parte de las plataformas online.

El nuevo Open Graph plantea que las empresas de medios hagan “aplicaciones sociales” dentro de Facebook, de forma que los usuarios consuman el contenido a través de ellas y que la experiencia sea muy social: todos tus contactos saben qué estás leyendo, escuchando o viendo cuando las utilizas. Eso no es todo, a estos contactos se les ofrece la posibilidad de hacer lo mismo que tú, si estás con una canción en Spotify, les aparecerá el enlace para escucharla, si lees una noticia en el periódico, si estás viendo una serie en Hulu…. en definitiva, aumentar el consumo de esos contenidos por la vía de poder ver qué disfrutan nuestros contactos.

Servidor siempre ha creído – e impulsado dentro de Weblogs SL – lo social dentro de medios online, pero lo que plantea Facebook tiene una vertiente perversa que lo convierte en una trampa. Si vamos a la aplicación “social” de The Guardian para Facebook, tenemos que la experiencia que plantea sería impensable en su web, que tus contactos sepan no qué compartes explícitamente, sino todo lo que lees. Hay quien se pueda permitir algo así fuera de Facebook – Lastfm lo lleva haciendo años con la música – pero otro tipo de medios…

¿Dónde está la trampa para os medios? Control y negocio

¿Quién controla la relación con los usuarios y el negocio cuando las empresas de contenidos aceptan que el consumo de los mismos se haga dentro de Facebook? Zuckerberg, que podrá cambiar las reglas cuando quiera, amortizar publicitariamente todos los datos que capte e incluso comisionar con la compra y la publicidad como hizo con Zynga.

¿Por qué a pesar de ello tantos medios están tan felices de la vida aceptando esta propuesta? Para algunos puede suponer un empuje definitivo para ser líderes en audiencia de su categoría, como Spotify o Hulu, para otros es más difícil de entender, pero barajo varias hipótesis: o tienen acuerdos que no conocemos en los que se establecen fuertes incentivos para entrar en Facebook o asumen que es el futuro y que tienen que estar porque es mejor entrar que quedarse fuera (algo que por desgracia hace sensato no caer en lo de “este agua no beberé”) o porque imaginan que podrán mover mucho tráfico a sus webs.

En todo caso, Facebook deja claro que quiere ser el lugar donde se consuman los contenidos. En mi opinión sería mala noticia que lo consiguieran, pero también veo la aplicación de The Guardian y no puedo evitar decirme que esto sí que está muy cerca de como imagino que puede ser la integración de lo social en un medio.

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