Cada vez resulta más difícil vender una vivienda en la costa del Sol y, además, el crecimiento de los precios se ha estancado. La consecuencia es que los especuladores que han comprado recientemente con vistas a una rápida rentabilidad, han optado por poner la vivienda en alquiler en Málaga y la costa. Cuando la subida de precios no cubre los gastos de compra-venta de la vivienda, muchos optan por alquilar durante un tiempo prolongado a la espera de la subida a largo plazo (Sur).