Y lo hace por primera vez en quince años: en septiembre de 2006, la banca española acumulaba 10.896 millones de euros en créditos dudosos, es decir, los que corren peligro de no pagarse o ya están en situación de morosidad, son 1.265 millones más que los que había en enero de este mismo año. Eso sí, el tema no es demasiado preocupante porque no sube la tasa de morosidad (volumen de créditos dudosos entre conjunto de todos los préstamos concedidos), un medidor bastante más preciso a la hora de saber si tenemos que preocuparnos.
Vía Expansión.