Ahora falta alguien que aúne potencia y experiencia de usuario... porque solo con una de las patas nos caemos.
Por cierto, hablando de patas, faltaría la tercera pata... para mi falta software para explotar la potencia y la experiencia del usuario. Necesitamos nuevos programas que integren la potencia de la red, los datos del equipo de sobremesa con la movilidad del móvil. Algo que vaya convirtiendo al móvil en un asistente (esos programas que estuvieron de moda hace un lustro, o fue hace más años todavía) el algo que sepa donde estamos, que sepa con quién estamos, que sepa que hacemos y que obre en consecuencia, es decir nos proporcione información sobre el contexto y a la vez aprenda sobre ese mismo contexto.
Pero ese software de asistente ha de ser nuestro, debe ser mío, lo tengo que controlar yo, no una tercera empresa. Imagino que hablo de cienciaficción, pero lo mismo eran los teléfonos móviles hace una década.
Enviado por tenderodigital (no verificado) el 8 Febrero, 2008 - 13:29
Nos falta la compenetración y la tercera pata
Ahora falta alguien que aúne potencia y experiencia de usuario... porque solo con una de las patas nos caemos.
Por cierto, hablando de patas, faltaría la tercera pata... para mi falta software para explotar la potencia y la experiencia del usuario. Necesitamos nuevos programas que integren la potencia de la red, los datos del equipo de sobremesa con la movilidad del móvil. Algo que vaya convirtiendo al móvil en un asistente (esos programas que estuvieron de moda hace un lustro, o fue hace más años todavía) el algo que sepa donde estamos, que sepa con quién estamos, que sepa que hacemos y que obre en consecuencia, es decir nos proporcione información sobre el contexto y a la vez aprenda sobre ese mismo contexto.
Pero ese software de asistente ha de ser nuestro, debe ser mío, lo tengo que controlar yo, no una tercera empresa. Imagino que hablo de cienciaficción, pero lo mismo eran los teléfonos móviles hace una década.