ChromeBooks ¿demasiado tarde, demasiado pronto?

Confieso que desde su anuncio soy algo «Chrome OS excéptico«, no porque la propuesta de Google me disguste – un planeamiento basado en la web, la conectividad y la nube que encaja perfecto con el 95% de mi labor con un ordenador – sino por el momento en que llega. Por una lado aparece cuando la venta de los netbooks cae en picado frente al auge de los tablets, lo que invita a pensar que, de alguna manera, llevan dos años tarde a su fiesta. Por otro, porque la cobertura y la conectividad que tenemos realmente no encajan con un dispositivo que se basa en su uso y se plantea a su vez como una gran solución para la movilidad. Desde ese punto de vista estos Chromebooks me dan la impresión de que llegan demasiado pronto.

Y ojalá me equivocase respecto a Chrome OS y los portátiles presentados hoy porque la aproximación basada en la web frente al modelo de plataforma cerrada de las tiendas de aplicaciones tiene la ventaja de la ausencia de una entidad centralizada que controle qué se puede ejecutar. Pero ahí también tengo grandes dudas de que sean capaces de hacer funcionar su Web Store con un modelo que genere ingresos reales a los desarrolladores… aunque si tiene alguna posibilidad es integrada en estos Chromebooks.

En definitiva, habrá que probarlos. Sobre todo su comportamiento offline, aspecto que afirman haber trabajado a conciencia para permitir manejar documentos, correo y calendario (y jugar a Andry Birds), y que va a ser la mayos objeción que de entrada tengan los posibles compradores.

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