creative commons
El ¿imposible? negocio del libro Creative Commons
En contenidos digitales llevamos tiempo sosteniendo que la competencia frente a lo gratis viene dado por una mejor experiencia de usuario. Hay distintas manifestaciones de ello, desde Spotify en la música hasta el 3D en el cine, que muestran que en un escenario en el que los contenidos están disponibles de forma gratuita en la red, el usuario está dispuesto a pagar en algunos casos por un servicio o por una experiencia, pero no por esos contenidos. No hay que buscar muy lejos para observar el impacto en las ventas de la música y en las distintas ventanas de explotación en el cine, se venden menos compactos, menos "DVDs", pero se va más a salas - de cine, de conciertos - a disfrutar de una experiencia superior a la que tenemos en casa.
El éxito de las licencias Creative Commons en Flickr

135 millones de imágenes de flickr ya son Creative Commons, una cifra que supone el 3.5% de las fotografías que se han subido al servicio. A ese dato hay que sumar que sólo uno de cada cuatro con licencia CC permite un uso comercial de sus fotografías y la existencia de un buscador en Flickr muy bien resuelto que te permite acceder a ellas. Me parece un éxito tremendo de las licencias Creative Commons, como en unos años han ido creciendo en adopción - no sólo en Flickr, también en la blogosfera, la música y los medios - y cómo se ha ido madurando en los permisos que se quiere conceder para el uso de las obras propias. Como bien me ha apuntado Versvs al ser "copyright" la licencia por defecto hay todavía un espacio de crecimiento en todos aquellos que ni siquiera se han llegado a plantear el tema.
Este éxito de las licencias Creative Commons en Flickr también tiene implicaciones en negocios como el de la fotografía de stock. No recuerdo ya el hacer una presentación en la que no utilice imágenes descargadas de ahí, así como para ilustrar muchos artículos del blog. Esto no quita para que siga existiendo un espacio para los fotógrafos profesionales, pero sin duda sube el listón de calidad a partir del cual se puede empezar a cobrar por una fotografía. Probablemente la tendencia ira a más, aunque para un uso comercial más serio hace falta que algunas características del servicio maduren: el creador puede cambiar la licencia y donde antes decía que permitía una serie de cosas, de pronto puede dejar de decirlo.
Más información en Xataka Foto, Creative Commons.org.
Relacionado: Getty Images y la venta de fotos de los usuarios de Flickr
Copia el contenido, ponle tu AdSense y...
Copia el contenido de otras webs, ponle tu AdSense y... detenido. Es lo que ha sucedido con quienes andaban copiando a El día de Ciudad Real, practicando el camino más rápido y sencillo de hacer negocio con contenidos online: habilitar una herramienta automática que se traiga lo que producen otras webs a la tuya (casi siempre se hace agregando RSS), añadir publicidad (típicamente AdSense) y esperar que Google redirija algo de tráfico (para esto hay varios trucos más o menos efectivos). Los datos sobre el caso los da una de las partes, ottoreuss, periodista del diario plagiado.
De entrada me parece desproporcionado el detener a alguien por algo que debe solucionarse hablando o con una multa a lo sumo. Estos individuos no son un peligro para nadie y retirarles la libertad aunque sea durante horas creo que va mucho más allá de lo necesario. Con la "propiedad intelectual" se está llegando a extremos injustificados.
Este caso de las páginas agregadoras que copian los contenidos de otras viene a ser el equivalente al top manta en la web. Al hecho de coger las obras de otros para comercializarlas, añaden el de postularse como sus autores. Es como si además de coger un disco Michael Jackson y hacer copias para venderlas, dijera que las canciones las he compuesto yo.
En la industria de los contenidos el negocio tiene que beneficiar a los autores, no hay alternativa, ni para Youtube ni para estos chavales de Torremolinos. Y en este tema hay que matizar: muy diferente es el caso de quienes comparten sin ánimo de lucro contenidos editoriales. Para este equilibrio nacieron las licencias Creative Commons o proyectos como Coloriuris, que se aplica a este blog entre otros muchos: puedes coger el contenido, compartirlo donde quieras, añadirlo donde te venga en gana... sólo con dos condiciones: que menciones la autoría y que no hagas un uso comercial. Porque ponerlo en otra web porque lo veas interesante si es difusión de la información y del conocimiento, si lo haces para ponerle tu publicidad saltándote la licencia Creative Commons (si esta no admite uso comercial)... es otra cosa.
Muchas veces los practicantes del copy&paste quieren identificar su parasitismo con el compartir contenidos y que su persecución es análoga a la que sufre el P2P. No lo es, lo que están tomando es un contenido que ya era gratis, están atribuyéndose una autoría que no les corresponde y poniendo su AdSense sin aportar ningún valor. Hay una cantidad ingente de contenido con licencias Creative Commons en la web, si alguien quiere ayudar a difundirlo genial: desde ponerlo en otras webs hasta crear PDFs para pasarlo por P2P... pero copiar y pegar y añadir tu publicidad no es compartir, es otra cosa.
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