Cantidad y calidad en blogs

De un tiempo a esta parte he asistido a diversos debates sobre la calidad de los blogs (que se está perdiendo, dicen, los blogs ya no son lo que eran), la longitud de los posts (que aseguran, es lo que indica la calidad de los mismos) y la cantidad (al parecer, ésta guarda una relación inversamente proporcional a la calidad, cuantos más haces, peores son).

De donde uno proviene – el desarrollo software – hay una visión clara de lo que es la calidad: satisfacción del usuario. ¿Cuando un programa o servicio es bueno? Pues cuando cumple las expectativas del cliente. Por supuesto hay características inseparables de la calidad (seguridad, estabilidad, mínimo consumo de recursos…), pero al final se trata de cumplir con unos requerimientos. Quizás por estar contaminado por esta visión de la calidad, estoy convencido que hay un elemento que creo no se tiene en cuenta en los «análisis» sobre calidad en los blogs y es que hay cierta confusión de género.

Para ponerlo con un ejemplo claro que todos conocemos, Xataka no es Wired, el lector de blogs de gadgets no busca sesudos análisis de varias páginas sobre el impacto de la tecnología en la sociedad ni complejas interpretaciones de los movimientos y tácticas de las empresas que los fabrican. Por lo general estamos ante un tecnófilo que quiere estar al día de las novedades más importantes y que es un consumidor masivo de información. ¿Tiene más calidad Xataka si en lugar de diez posts al día tiene tres mucho más largos y profundos? Pues no, porque deja a los lectores sin un montón de novedades que le interesan. De hecho, el perfil de lector de este tipo de blog puede llegar a visitarlo varias veces al día y en muchos casos está suscrito al canal RSS. Es una cuestión de género de blog, las bitácoras de gadgets son conocimiento técnico, capacidad analítica y saber escribir, pero también inmediatez, frescura y buenas fotos de los cacharros.

Con esto no quiero afirmar que no sea una posible crítica de los blogs porque «todo es satisfacción del usuario y al que no le guste que no lo lea», hay criterios contrastables para medir la calidad blogs; en el caso de uno de gadgets: el conocimiento de los productos de los que hablan, que utilicen los términos con precisión, la proporción de contenidos que vienen de la propia experiencia y el buen criterio a la hora de recomendar o no un producto, son algunos de ellos. Al margen del talento y el conocimiento de los editores, los blogs de este género se juegan hoy día la calidad en aportar contenido propio: revisiones de los productos, análisis y opinión más allá del «ha salido x» y ser capaz de hacerlo sin perder la dinámica de cubrir las novedades importantes.

Pero creo muy equivocado – y llevamos años haciendo Xataka – que todo se resuma en que «si hay muchos posts y no miden dos páginas, no hay calidad».

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