Spotify sustituye el CD en el uso, pero no en los ingresos

La espantada de más de 200 discográficas pequeñas de Spotify no es sino la confirmación de que el modelo del servicio de suscripción de música no es la salvación que algunas de ellas soñaban: sí que es cierto que sustituye al CD a la hora de consumir música, pero desde luego no los ingresos y márgenes de cuando el negocio de la música se basaba en la venta de canciones enlatadas en un soporte físico.
Algunos han querido encasillar en el rol de la radio a Spotify y otros servicios similares como Rdio, esperando que fuesen una herramienta para descubrir música que luego se acaba comprando. Esto todavía se podía pensar de Last.fm en sus primeros tiempos, pero desde luego con música bajo demanda y con la creciente cultura del acceso frente a la cultura de la "posesión", no ha sucedido así.
¿Va a tener impacto este abandono de las 200 discográficas? Es difícil que así sea, de hecho tienen bastante que perder. Las grandes - que tienen un porcentaje de Spotify - sí que tienen capacidad de imponer condiciones como fue el fin del la versión gratuita, pero para las pequeñas salir de él supone perjudicar a sus representados por un lado y empujar a los usuarios a otros canales que no pagan nada por los derechos. La mayoría de la gente que es su público potencial ya está pagando por el acceso a la música una tarifa plana, pensar que adicionalmente pagarán por descargarla sin ninguna ventaja adicional sencillamente no va a pasar.
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Comentarios
Bueno... lo que nadie
Bueno... lo que nadie entiende o debería entender es cómo se caen del guindo ahora. Nada nuevo bajo el sol y llevamos diciendolo hace años. El valor de la copia en el mundo digital tiende a cero y no puedes cobrar una cantidad sideral de dinero por el acceso o incentivas obtener la copia por otros medios. Spotify es un híbrido entre CD y radio... antes pagaban por salir en la radio para promover los ingresos del artista por otros medios. Spotify me parece un bonito juguete condenado a acabar sus días con el mismo desinterés que, en el fondo, le genera Hulu a la industria. La verdadera esencia es que los ingresos por copias de la era del plástico no son y uno cree que nunca lo van a ser por los ingresos basados en subscripción que son, por otro lado, los que el público acepta mejor: vender acceso. El problema radica no tanto en el creador sino en el distribuidor y responsable del marketing, tiene un producto que no sirve para generar ingresos por su venta unitaria. De nuevo, lo hemos estado diciendo hace años. Así que todo reside, una vez más, en cómo crear un producto expandido que genera ingresos por la experiencia total. La música lo tiene claro, en las películas fomenta creaciones destinadas a un modelo basado en licencias o, para el caso de la creación de autor, a recurrir a que la audiencia lo financie.
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