Comunidad propia para las marcas en internet

Esta suele ser la gran pregunta que les queda a muchas empresas sobre la mejor forma de abordar las redes sociales y/o las comunidades en internet, ¿apostamos por crear una comunidad propia o es preferible abordar como articularla sobre redes sociales u otras ya existentes? Antes de apresurarnos en responder que la estrategia acertada sería hacer ambas cosas, merece le pena considerar la limitación de recursos - económicos, humanos - y la necesidad en todo caso de priorizar. A la hora de trabajar con empresas y plantear comunidades propias en internet ésta es la disyuntiva final que todas se plantean. Como casi en todo, no hay una respuesta única a la pregunta sino un balance riesgo/beneficio:
Comunidad propia en internet, ventajas
La primera ventaja es el control completo de la experiencia que proporciona ser el dueño de la plataforma. Eso significa que tendrás libertad completa para ofrecer todo aquello que necesites, con la única limitación de la capacidad de desarrollo. No tendrás limitaciones impuestas por trabajar en la plataforma de un tercero, que puede cambiar las reglas o expulsarte si te pasas, serás libre con la única limitación del acuerdo al que llegues con tus usuarios.
Una segunda ventaja, en caso de ir bien, el éxito será completamente tuyo. Eso incluye que serás el que se quede con los datos y con las posibilidades de crecimiento de tu comunidad. Este es, en mi opinión, el factor más decisivo a la hora de optar por una comunidad propia: parte del futuro de las comunidades online está en su posible integración con herramientas de CRM, de integración con acciones offline y con comercio electrónico directo. Si quieres asegurarte de que en el futuro puedas caminar en esa dirección - o en la que creas que tiene sentido - optar por desarrollar tu propia comunidad es obligatorio.
La comunidad alrededor de tus productos en la plataforma de un tercero
Para la discusión que nos ocupa, podemos partir de las posibilidades que permite Facebook, una red social que permite que los usuarios se unan a pequeñas micro-comunidades (grupos, páginas). La primera ventaja es inmediata: los usuarios están allí, no tienes que convencerlos de abrirse una cuenta (bueno, eso tampoco sería obligatorio en una propia si se usan soluciones del tipo Connect), pero sobre todo, no precisas de persuadirlos de cambiar su hábito de navegación.
Otro factor más, este tipo de plataformas analizan continuamente qué funciona y qué no, la usabilidad, las herramientas de comunicación, las mediciones... y lo van incorporando. Sobre su forma de plantear las comunidades se va creando un "expertise" más fácil de encontrar que el necesario para crear y desarrollar una comunidad propia. Tercero, hay marcas y productos que difícilmente pueden aspirar a una comunidad online con cierto volumen y para los que no merece la pena hacer un desarrollo propio fuerte.
Conclusiones
El debate está en si apostar por crear una experiencia nueva o trabajar sobre algo que ya funciona. Lo primero tiene más coste y riesgo, pero también mucha más potencia y posibilidades de futuro; lo segundo es más accesible, barato y además tiene un retorno más inmediato. Quizás el símil podría ser entre poner tu tienda en un centro comercial junto a otras cientos de ellas (en la plataforma de otro) o habilitar tu propio espacio independiente donde tienes todo el control.
Nota: durante todo el artículo he hablado de comunidades por un lado y de redes sociales por otro. Por distinguirlas, en las segundas el protagonista es la comunicación entre usuarios - caso Facebook - en las primeras lo que prima es una temática que concentra el interés, como por ejemplo podemos ver en Canonistas.
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Comentarios
El asunto es más complejo
Yo ya he tenido varias experiencias con grandes marcas que o bien quieren hacer algo de este tipo o bien se lo proponemos, como vía de inicio de acciones de CRM online, como bien indicas.
Sin embargo, el problema de la derivación de tráfico a la nueva comunidad es mucho más grande de lo que parece. Sencillamente la gente ya está metida en demasiados sitios, y crear comunidades en torno a una marca que no es Apple no es tan fácil... sobre todo porque los contenidos cuestan "pasta".
Yo abogo por soluciones mixtas, creando plataformas propias pero lo más integradas e integradoras posibles con cosas que ya existen. El problema es que esto se entiende poco y que la pérdida del control de los mensajes aterra a muchos anunciantes.
Levantas el punto clave, el
Levantas el punto clave, el tráfico... sobre todo hasta llegar a una masa crítico. ¿Lo trabajas con paciencia, lo compras (SEM), qué estás dispuesto a dar para conseguirlo?
una duda..
Escribes, en la hipótesis de crear una comunidad propia, que "Una segunda ventaja, en caso de ir bien, el éxito será completamente tuyo. Eso incluye que serás el que se quede con los datos"
Creo que un email (google connect), o un usuario en Facebook (o Xing o LinkedIn) es suficiente. Teniendo el mail, y por supuesto su consentimiento de acceso a sus datos del perfil, yo no echaría en falta mucha más información, no?
saludos
Bueno... depende, pensando
Bueno... depende, pensando de cara a futuro, saber más de tu usuario para poder ofrecer una experiencia (del site, de la marca, comercial, ofertas) personalizada, tener los datos de qué ha hecho en la comunidad es lo que te puede servir
Salvo para Coca-Cola, me quedo con usar las redes existentes
Me ha gustado tu análisis, Antonio. A mí me parece que, salvo para casos como el de Coca-Cola o el Apple que habéis citado, es muy difícil que una marca tenga el poder suficiente como para agrupar en torno a sí a una gran comunidad que siga entrando con asiduidad al sitio corporativo.
Me gusta el ejemplo que empleas de las tiendas y el centro comercial pero difiero: yo creo que es más parecido a que las marcas tengan que decidir si su leche desnatada se venderá en una tienda como Caprabo o si se venderá mejor en la nueva tienda Leche Pascual, en donde tienen todos sus productos. Creo que obligar al usuario a tener un huequito mental para esa nueva red es un coñazo para él; y que al final, es preferible casi siempre usar lo existente.
Me gusta lo del desarrollo propio pero como trabajo para marcas no tan grandes, creo que apenas serían unas pocas marcas de consumo, con perfil de cliente muy fan, las que podrían necesitar ese esquema.
En fin...no sé, me gusta porque la entrada me hace pensar y salgo más desorientado ;)
Yo tendía a pensar como
Yo tendía a pensar como tú, pero hay dos elementos que me han inclinado a pensar de otra manera:
* mira el ejemplo de Happing de Coca cola, no es una comunidad alrededor de la marca ni alrededor del producto... es alrededor de los valores asociados a la marca. Creo que es un camino muy interesante a explorar y que pueden hacerlo otras aunque no sean tan grandes. Quizás el taller de la esquina no, claro, pero la red de talleres nacional puede que sí
* a veces hay mucho apasionado por marcas que no son de las más grandes, también depende de los objetivos marcados y de las expectativas, pero detecatarlos y llegar a ellos puede tener mucho valor
Y, bueno, tu analogía me ha "tocado" y echo pensar, pero la aprovecho para reforzar mi idea por otro lado: a Pascual Mercadona lo está echando de sus lineales... ¿puede elegir no hacer nada?
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