Apple a la industria de los contenidos: la banca siempre gana

App Store

Las esperadas suscripciones llegan por fin a la App Store de Apple y lo hacen confirmando el pulso en toda regla que supone a la industria de los contenidos. Los puntos básicos del servicio de suscripción presentado son, para entenderlo,:

  • Los medios pueden ofrecer suscripción a sus contenidos de pago con la duración que entiendan conveniente (semanal, mensual, anual).
  • Los medios que ofrezcan una suscripción a la que se accede a través de una aplicación iPhone o iPad, tendrán que ofrecer la posibilidad de contratarla desde dentro de la aplicación, a través de iTunes. Cuando los usuarios las contraten ahí, se pagará el 30% de comisión a Apple.
  • Apple les permite ofrecer la suscripción a través de la web, pero nunca a un precio menor que al anterior a pesar de que ahí no habrá comisión del 30%. Eso sí, desde dentro de la aplicación no se podrá animar a los usuarios a ir a comprar a la web, que es como funcionan muchas aplicaciones, entre ellas la de Kindle y que se espera aplique a todas las compras y no sólo a las suscripciones.
  • La gestión del cliente cuando contrata desde la aplicación la hace Apple, aunque los usuarios tendrán la opción de dar nombre y correo al medio que se han suscrito. Es decir, lo general es que Apple manejará la relación entre medios y suscriptores, y sólo cuando los segundos lo declaren explícitamente tendrán los medios información acerca de sus clientes.

La clave de la propuesta está en el control de lo que se contrata desde dentro de una aplicación, algo que no es trivial porque precisamente es la baza de la plataforma: las aplicaciones ofrecen una muy buena experiencia de usuario y poner ahí la posibilidad de contratar de una que ofrezca una parte del contenido gratis es lo que tiene más posibilidades de conversión. La contratación desde la web podemos esperarla de usuarios que ya son suscriptores en alguna otra modalidad.

A eso hay que sumar el hecho de controlar la relación con el cliente y quedarse con los datos otorga un poder muy importante a Apple: el medio no puede ofrecer acceso a la suscripción desde otra plataforma toda vez que no es capaz de identificar a su cliente. Si alguien contrata una suscripción desde iPad (pensemos en un modelo Netflix) y no indica a Apple que ceda los datos al medio, este no podrá darle acceso a ese contenido desde dispositivos que no sean de Apple.

Si podemos contar con un ganador seguro en la nueva generación de apuestas por el pago por contenidos es que Apple seguro que gana y los medios tienen por delante dos debates interesantes: uno a corto plazo es como afecta el 30% al esquema de precios que tenían preparado; el otro es a largo plazo, ¿qué opciones tienen toda vez que en la plataforma de Apple van a perder la relación con el cliente?

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