Angry Birds y su modelo de negocio en Android

Angry Birds

Angry Birds se ha convertido en la referencia obligada cada vez que se habla del «mundo de posibilidades que suponen las aplicaciones en el móvil para los pequeños desarrolladores». Aunque servidor disiente un tanto – sobre todo porque muchas veces se analiza la generalidad a partir de la excepción, hay muy pocos Angry Birds – reconozco que la gente de Rovio han hecho mucho y lo han hecho todo bien. Uno de los movimientos más interesantes ha sido su aterrizaje en la plataforma Android, sobre todo por el cambio de modelo respecto a lo que habían hecho en la App Store de Apple: en lugar de cobrar por descarga, apostar por dar el juego gratis e insertar publicidad dentro de él, anunciando un sistema de pago por bienes virtuales o por la versión sin banner.

Lo más interesante es que en Android van a un modelo más web, buscan el volumen de descargas y de uso del juego, seguramente a partir del patrón de uso del juego en iPhone: basta con hacer las cuentas de cuánto habrían ganado con tanto tiempo de juego y comparar con lo obtenido por el cobro con descarga. Los números en Android apuntan a día de hoy a un millón de euros de ingresos al mes (TC), lo que no está nada mal.

Para anotar son sus planes de futuro, que incluyen el poder pasar a una versión sin anuncios pagando en Android (con lo que tienen lo mejor de los dos modelos, pasando a ser freemium) y el ofrecer la compra de bienes virtuales dentro de Angry Birds… sin pasar por el Market de Android, sino a través de las operadoras de telecomunicaciones. Lo explican en GigaOm y supone un nuevo quebradero de cabeza para Google (alguno de los anteriores), que necesita mejorar en el pago, modelos de suscripción y pagos dentro de las aplicaciones para que le crezcan las alternativas.