Adobe AIR 1.0

apollo finetuneLa salida de Adobe AIR 1.0 es uno de los temas que tenía pendientes de comentar. Ya hemos hablado mucho de Adobe AIR por aquí y la filosofía que trae: utilización de tecnologías web para el desarrollo de aplicaciones de escritorio, con las ventajas que éstas tienen (acceso a ficheros y bases de datos locales sin problemas de seguridad, posibilidad de coger datos del portapapeles, integración con el sistema operativo…) y facilidades para integrarlas con servicios online (vamos, una RIA). De momento, sólo hay versiones Windows y Mac para descarga en Get Adobe.

Adobe AIR es un producto clave en la estrategia de Adobe, con la que se enfrenta directamente a Microsoft entrando a su terreno. Si bien Redmon quiere asaltar el dominio de Flash en la web con Silverlight, AIR tiene un planteamiento con mucho sentido, permitir a los desarrolladores reutilizar sus conocimientos de tecnologías web (Ajax, Flash, Flex) para hacer aplicaciones / widgets que se ejecutan en el escritorio y que también son multiplataforma. De hecho lo que Adobe AIR ofrece es poder construir desde el principio programas atractivos visualmente (uno de los problemas de Java en su momento con aquella dificultad que era AWT), multiplataforma real (aunque de momento no por la ausencia de Linux), enchufados a servicios online y sin las pegas de seguridad e incompatibilidad de los navegadores.

Una buena jugada combinada con el poder de distribución de Adobe y su potente comunidad de desarrolladores. Los desafíos para Adobe AIR ahora son lograr una masa crítica de programas (yo lo estoy probando con el genial Finetune) y una base de usuarios con el runtime instalado (si empiezan a añadirlo a Acrobat, lo tienen hecho). Mientras, harían bien mirando por el retrovisor, aunque su propuesta tiene ventajas, las apuesta de otros actores como son Prism de Mozilla o Google con Gears van hacia otras formas de integración entre web y escritorio. Pero sobre todo, es Silverlight 2 quien debería preocupar, su llegada a los móviles con Nokia y la fuerza para empujarlo de Microsoft, amén de sus nada despreciables características lo configuran como el otro gran contendiente de Adobe en este año de las RIA.